DESDE AQUÍ UD. PUEDE IR A:

CONVOCATORIAS

CONVOCATORIAS

Martes 5 de noviembre
19,00 h.
Ateneo de Jerez
Encuentro literario hispano-marroquí. Lectura poética.
Poetas marroquíes:
Hassan Najmi, Mourad El Kadiri, Boudouik Benamar, Azrahai Aziz, Khalid Raissouni, Ahmed Lemsyeh, Jamal Ammache y Mohamed Arch.
Poetas gaditanos:
Josefa Parra, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Mercedes Escolano, Blanca Flores y Yolanda Aldón.
* * * * * * * * * *

23 de noviembre de 2011

"Palabras sin fronteras". Lectura poética de Nuria Martínez Vernís



Nuria Martínez Vernís leyó el pasado lunes en Jerez. La librería Hojas de Bohemia acogió el acto, que se inscribe en el ciclo Palabras sin Fronteras.      
La poeta, punta de lanza de la joven vanguardia catalana, cuenta en su haber con tres libros, saludados con entusiasmo por la crítica: El acróbata tampoco saldrá ileso (L’acròbata tampoc no en sortirà il-lès), publicado en el año 2000, Cuántas mentiras hacen una sola verdad (Quantes mentides fan una sola veritat), publicado en 2003, y el reciente Deix on dir.    
En palabras de Domingo F. Faílde, es una transgresora, a quien le gusta poco recitar en teatros y academias, pues prefiere el calor de los bares, el humo de los cigarros, el olor de las tapas, los vapores etílicos, el ruido de las máquinas tragaperras, la estridencia de la música o la televisión, las conversaciones, la indiferencia y el reto de llevarse a su terreno a ese público amorfo, despersonalizado, alienado, que prefiere hablar de fútbol a escuchar un poema. Lanzada a su conquista, montó con Martí Sales el espectáculo titulado Anti-l’ego y tomó parte activa en otras farándulas, como el grupo llamado cataclístico, entre otros, que abren nuevos caminos expresivos y experimentan nuevos lenguajes. Es, efectivamente, una poeta nada convencional, que no hace concesiones ni zalemas a los mercados y escribe en absoluta libertad.     
Su poesía, en efecto, se nutre de la experiencia urbana de la autora, que refleja en sus versos el caos de la ciudad y el aliento babélico que genera, unas veces con descarnada ironía, otras con un sutil sentido del humor, mezclando surrealismo y crítica social, mientras hila en sus obras la textura significativa de un nuevo lenguaje poético. Nuria Martínez Vernís (Barcelona, 1976) podría, en fin, definirse como una juglaresa de la postmodernidad. La recuperación de la juglaría constituye, por tanto, una característica de su creación poética. De ahí su sinceridad –incluso cuando miente- y de ahí, cómo no, su rebeldía ante el mundo que le ha tocado vivir.       
Ayer martes, siguiendo el programa del ciclo, ofreció otra lectura, esta vez en la biblioteca de Nueva Jarilla, donde volvió a sorprender. Nadie queda indiferente ante su poesía.      

Redacción.-

20 de noviembre de 2011

Mariano Rivera Cross presenta su nuevo libro en Jerez


El próximo jueves, 24 de noviembre, a las 8 de la tarde, tendrá lugar la presentación del libro Entre sombras, de Mariano Rivera Cross, editado por Huerga & Fierro. En el acto, que se celebrará en La Fundación Caballero Bonald, intervendrán el autor del libro y el poeta Domingo F. Faílde.      
Dentro de la obra poética de Mariano Rivera, este libro es el primero de una última etapa que contiene ocho poemarios, en los que se incluyen los libros publicados Dioses y Héroes en retirada, El cielo que nunca habló y El software de la inmortalidad. En él están contenidas y se anuncian las bases de su actual poética. Las sombras hacen referencias a la realidad fingida platónica, al subconsciente y a todos los yoes ocultos que nos persiguen y con los que hablamos, así como a las distintas sombras que proyecta el ciclo constante y sucesivo del paso del tiempo estacional, donde el personaje poético se funde y se hace cantor del misterio de la creación, renacentistamente Armónico, Bello y Perfecto. De tal manera que la reproducción de la belleza por la Palabra, libera al poeta de la agónica soledad del sentir del paso del tiempo, así como se manifiesta a lo largo del poemario la lucha por despojarse de ideas preconcebidas y acercarse líricamente al misterio de la naturaleza del ser, la importancia del distanciamiento poético a través de la ironía y la sátira, la inclusión del poema en verso y en prosa, y una última original forma lírica a caballo entre la prosa y la lírica. Sin duda, Mariano Rivera Cross es uno de los poetas españoles que más en consonancia está con las demandas literarias y espirituales de un nuevo mundo en continuo movimiento agónico y contradictorio.    
Con motivo de esta presentación ofrecemos a los lectores de El Callejón del Gato una entrevista, realizada al autor por Domingo F. Faílde.      


Redacción.-

16 de noviembre de 2011

Lectura poética de Juana Castro


El concepto de poesía femenina o escrita por mujeres, como se le denominaba hace décadas, ha variado hoy en día, no sólo por el paso de los años, sino también y sobre todo porque nuestras autoras, sin renunciar por ello a una perspectiva de género, han ido conquistando un espacio que, hasta ahora, parecía reservado a los hombres y, a despecho de cuotas y demás zarandajas, cuantas lo han conseguido se ganaron el sitio con ese extraño don que llamamos talento. Es el caso de Juana Castro, consciente sin embargo de que, a estas alturas, la presencia de la mujer en las antologías sigue siendo minoritaria y que queda bastante camino por recorrer. Es cierto. Pero se hace camino al andar, como escribió Machado, y ella no sólo lo ha hecho: también lo ha señalado. Señalar el camino, he aquí la diferencia entre un buen poeta y un gran poeta.    
Es grande Juana Castro y no deja de demostrarlo a todos los niveles: poético y humano, que son la cara y la cruz de una misma moneda áurea, sin duda reservada a lo excepcional. A través de sus libros (Cóncava mujer, Paranoia en otoño, Narcisia, Arte de cetrería, Alta traición, Fisterra, Del color de los ríos, Los cuerpos oscuros, Cartas de enero…), su obra ha ido ensanchándose, hasta hacerse imprescindible. Como escribió Dolors Alberola, a la poesía de Juana se regresa continuamente. Ése es el privilegio de las obras imprescindibles. Las leemos un día y, al cabo de los años, cogemos el volumen de su correspondiente anaquel, lo abrimos con nostalgia de lo leído y, una vez más, experimentamos el hondo escalofrío de la belleza virgen y la sorpresa del descubrimiento. Así es su palabra: siempre nueva. Pasear por Narcisia, Paranoia en otoño, Fisterra o Arte de cetrería nos transporta a la aurora de un mundo que ha parido su propia realidad; un mundo femenino que, en el espacio de la conciencia poética de la autora, nos propone un conocimiento y nos induce a una nueva visión, derribando prejuicios y añejas mitologías, reescribiendo la historia, sumándole las páginas que, milenio a milenio y siglo a siglo, se escribieron con la tinta del silencio: Juana Castro les devolvió la voz.     
De ello dejó constancia la poeta en la lectura que el pasado lunes ofreció en la librería Hojas de Bohemia, cuando, tras las palabras de presentación de Juan Félix Bellido y Domingo F. Faílde, subió, peldaño a peldaño, la escala de la belleza, deslizando su voz y palabra por la balaustrada de la emoción. Su selección fue breve, pero justa; rigurosa, pero directa y cálida; amena, pero sin concesiones a la complacencia; magistral.     
Un comienzo glorioso para el ciclo Palabras sin fronteras, colocando el listón a la máxima altura. Un espléndido referente.     

Redacción.-

Presentación del libro "Serrat, cantares y huellas", de Luis García Gil


Anoche, en DamaJuana, tuvo lugar la presentación del libro Serrat, cantares y huellas, de Luis García Gil, poeta y escritor gaditano, que, más allá de la mera semblanza, ha realizado un estudio exhaustivo de la vida y la obra del genial cantautor catalán.    
Intervinieron en el acto, además del autor, el poeta Tito Muñoz y José Prudencio López Campuzano, que condujo el evento bajo la forma de una entrevista, vibrante, ingeniosa y ágil en todo momento, en un clima desenfadado y de extrema cordialidad.     
Como colofón y para poner los puntos sobre las íes, el cantautor gaditano Paco Medina, que tuvo una noche redonda, interpretó varios temas de Serrat, dejando en el auditorio un excelente sabor de boca.   

Redacción.-

11 de noviembre de 2011

"Somalia, mucho más que palabras". Poesía, pintura y música para apoyar al pueblo somalí


El salón de actos de la Escuela de Hostelería de Jerez acogió anoche al numeroso público que asistió a la velada literaria y artística Somalia, mucho más que palabras, en solidaridad con el pueblo somalí.    
Poetas, pintores y músicos desfilaron por el escenario; los primeros, pintando en público cuadros, que después se vendieron a un precio simbólico como apoyo a la causa; los segundos, derramando sus versos, que fueron acogidos con interés y afecto; y los músicos, haciendo lo propio con brillantez y evidente generosidad. Todos bajo la batuta, verbal en este caso, de Álvaro Caputto, el caífa de Jerez, que condujo el acto con ingenio, sobriedad y eficacia. Las cosas, cómo no, salieron bien y, en medio de los versos, el color, los acordes, los asistentes pudieron ver las doscientas imágenes que Domingo F. Faílde había preparado para crear conciencia: el drama apocalíptico de un pueblo que se muere de hambre, a través de terribles escenas de su vida diaria.     
Participaron en la velada los pintores Francesco Policastro, José Antonio Navalón y Manuel Muñoz; los poetas Dolors Alberola, Julia Bellido, Darío Carvajal, Carlos Guerrero, Miguel Ángel Lebrero, Francisco López Aguilar, Josela Maturana, José Antonio Navalón, Josefa Parra, Verónica Pedemonte, Chencho Ríos, Mariano Rivera Cross, David Romero Raposo, Carmen Sáiz Neupaver, Rosario Sánchez, Rosario Troncoso y Domingo F. Faílde: en la parte musical, actuaron Ángel Hortas y José David Guillén, Antonio Flor e Inma Márquez, Luis de Manuela, Alejo Martínez y Fernando Polavieja.     
Finalizado el acto, Manuel Romero Caballero, en nombre de la Escuela de Hostelería, hizo entrega a Dolors Alberola y Domingo F. Faílde del dinero recaudado, un total de 615 €, que han sido ingresados en la cuenta de Médicos sin Fronteras.     

Redacción.-
[Ver reportaje gráfico en facebook]

9 de noviembre de 2011

"Noches de Babilonia": Josela Maturana y Rosario Troncoso cerraron el ciclo


Ayer, en Damajuana, tuvo lugar la tercera y última sesión del ciclo Noches de Babilonia. La lectura, en esta ocasión, estuvo a cargo de las poetas Josela Maturana y Rosario Troncoso, que lidiaron con éxito la literaria corrida. El numeroso público asistente pudo disfrutar de un erotismo nada manido, salpicado con tintes de cómplice hilaridad. Toda clase de frutas, ciudades, tejidos y un largo etc. se fueron entremezclando en los poemas de Maturana, consiguiendo la fruición carnal precisa para su denominación, en tanto la ironía y el delirio de una juventud sin trabas, asomaba en los de Troncoso. En fin, un ameno y bien tramado recital que hizo las delicias de los asiduos a estas satisfactorias veladas que, junto al ciclo anterior, forman un larguísimo listado que se ha ido devanando durante varios meses y con esta se finiquita.   
El acto comenzó con la lectura de un soneto del poeta valenciano Tomás Segovia, recientemente fallecido y unas sencillas palabras de homenaje a cargo de Domingo F. Faílde, que también presentó a las autoras.    
Agradecemos, pues, a Francisco Carrasco sus buenos oficios, al Damajuana la amabilísima cesión de ese hermoso patio, a cada uno de los autores su gratuita participación, a todos los asistentes su constancia y apoyo y, cómo no, nos auto-felicitamos porque la empresa no pudo lograr mayor éxito que el logrado: 15 actos en total, 33 poetas -algunos repitieron- y 6 músicos o cantautores pasaron por este foro y dejaron memoria gozosísima en los muchos adictos con que cuenta ese veneno mágico de la poesía. Al margen de los datos -una simple cuestión de curiosidad-, la relación entre el número de autores y el nivel de sus obras se resuelve a favor de este último. No podía ser de otro modo. Quedamos satisfechos y esperamos volver a vernos la próxima temporada.     
A finales de de este mes, está prevista la celebración de una lectura colectiva, como cierre de las actividaddes.     

Redacción.-

6 de noviembre de 2011

Palabra de mujer. Lectura poética de Rosario Troncoso y Dolors Alberola en El Puerto de Santa María


Anoche, en el Joy & Estefan, lugar maravillosamente decorado para albergar el arte, las poetas Rosario Troncoso y Dolors Alberola ofrecieron un recorrido por sus respectivas obras. El acto fue aclamado por el fervoroso público que acudió y al que, gustando tanto la selección de ambas obras, se le ocurrió la idea de solicitar doblete para otra fecha próxima. Ambas autoras aceptaron con ilusión la propuesta y dieron el sí, con la premisa de que tanto la agenda cultural del Joy & Estefan como las suyas propias, pudieran permitirlo. Rosario Troncoso incorporó a su recital la novedad de sus recientes trabajos. Dolors Alberola, centró su exposición en poemas de distintas épocas, pero no recitados antes en El Puerto de Santa María. La belleza del local, acrecentada por la colección de lienzos del pintor José Antonio Navalón, que recubría parte de sus paredes, y la sincera emoción de los asistentes, fueron marco de honor para la velada, acabada la cual se entonó el cumpleaños feliz para uno de los jóvenes del local y se rubricó con la tarta correspondiente.    

Redacción.-

3 de noviembre de 2011

"Pensión Triana" y "Sueño". Javier Ruibal presentó su libro-disco


Anoche tuvo lugar en la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre, de Jerez, la presentación de Pensión Triana y Sueño, el libro-disco del cantautor gaditano Javier Ruibal, cuya glosa corrió a cargo del escritor Juan José Téllez, que realizó un recorrido emocional por la trayectoria del autor, jalonado de anécdotas significativas y datos de interés.       
Según Téllez, la poesía se sigue debatiendo entre los polos clásicos que saltaron a la historia de la literatura con el nacimiento del castellano, aquellos dos mesteres, de clerecía y juglaría, que aportaban dos formas diferentes de afrontar el hecho poético, una visión culta y erudita y otra netamente popular. Ambas convergen en la obra de Ruibal, en la que predomina, como es lógico, la segunda. Es un juglar que, como él mismo reconoció, singulariza lo universal y universaliza lo singular, para acercarlo a la gente.    
Este disco antóloga lo más granado de su producción. La voz del cantautor, siempre cálida y sugerente, rutila acompañada de la orquesta sinfónica de Córdoba, cuyos arreglos recogen perfectamente el espíritu del autor, a quien gusta fusionar tendencias y estilos, sobre una base flamenca. El libro, por su parte, recoge las claves creativas de Ruibal, que se hace acompañar del testimonio de diversos escritores.       

Redacción.-

26 de octubre de 2011

Los poemas eróticos de Mariano Rivera Cross y Domingo F. Faílde, en Noches de Babilonia


En un artículo, publicado en la revista asturiana Ágora, a principios de 2005, Domingo F. Faílde, tras negar que existiera límite alguno entre erotismo o pornografía, salvo los de naturaleza meramente ideológica, afirma lo siguiente: no entraremos en el debate casi medieval en torno a qué llamamos erotismo y a qué pornografía: nos tiene sin cuidado, siempre y cuando la obra literaria merezca este apellido y ostente, en consecuencia, la gracia, la elegancia, la calidad, en definitiva, que ha de exigirse a un texto literario, ya nos hable de cuerpos, ya de almas, ya nos cuente una historia de crápulas o la guerra de Troya. La moral no es asunto que incumba al poeta: quede ésta relegada a los gobernantes, los clérigos, los maestros, las cariátides de un orden establecido que, en Madrid como en Roma, en el Vaticano como en Islamabad, en Nueva York como Pekín, se complace en las castas imágenes de unos cuerpos descuartizados en asesinas guerras mientras condena la obscenidad de un beso o la fusión de dos enamorados. Contra el vicio de la hipocresía, debe reivindicar la literatura la virtud de la transgresión.      
La lectura de este fragmento anticipó a los asistentes el tono, la atmósfera y el talante de los, poemas que, a lo largo de la velada de ayer, nos leyó el autor, que se jacta de soslayar prejuicios y poner en su sitio algunas cosas, eso sí, con su nombre de pila, tal como salen de labios de los amantes, ya que estamos hablando de poesía erótica, y tal como aparecen publicados en dos de sus libros, Decomo, escrito en colaboración con Dolors Alberola, y Carnalia, que fue finalista del premio andaluz de la crítica.     
Ironía, sarcasmo en ocasiones y un punto de cinismo, se mezclan en los versos eróticos de Faílde con una visión negativa de la existencia humana, de la que, sin embargo, es posible salvarse a bordo del amor.    
Los poemas eróticos de Mariano Rivera se hallan diseminados a lo largo y lo ancho de toda su obra, tanto la publicada como la inédita. No responden, por regla general, a postulados propios de ese género –si es que existen-, sino que forman parte de ese discurso totalizador que unifica todos sus libros: el eros forma parte también de su concepto de obra total.        
En su producción erótica (La batalla de los sexos, Bulevares de cereza y, sobre todo, Acuario blues, que presumiblemente será publicado en breve) –dijo Dolors Alberola al presentarlo- podríamos distinguir dos momentos: una etapa inicial o juvenil y otra de madurez o plenitud. La primera se caracteriza por la utilización de un lenguaje directo, que incluso tiende a escandalizar al lector. La segunda, por el contrario, nos muestra un erotismo que es vía hacia otros temas de mucho mayor calado. Si en la edad juvenil el eros aparece como un fin en sí mismo, en la etapa de madurez, sin despojarse de sus aspectos lúdicos y gozosos, se convierte en vehículo.      
La lectura fue larga y, como cabe esperar de esta clase de textos, divertida. El frío, que hizo acto de presencia, pasó totalmente desapercibido.        

Redacción.-

25 de octubre de 2011

Lectura poética de Dolors Alberola en la Biblioteca de El Bosque


Quien se adentre en la ruta de los pueblos blancos, que jalonan la hermosa serranía gaditana, encontrará sin duda un montón de razones para no arrepentirse. Paisaje, paisanaje, , gastronomía, fiestas, arquitectura popular, monumentos históricos… componen un mosaico de atractivos a los que pocos pueden sustraerse.     
Hasta aquí, lo evidente. Pero hay algo más que, desgraciadamente, suele pasar desapercibido a los visitantes. Me refiero a las espléndidas bibliotecas que llevan la cultura a cada pueblo; bibliotecas acogedoras, bien atendidas y magníficamente dotadas, a cuyos alicientes viene a sumarse una amplia batería de actividades, llamadas a servir casi a domicilio la literatura viva de Andalucía.     
Bajo los auspicios del Centro Andaluz de las Letras (CAL), ayer se celebró en la biblioteca municipal de El Bosque una lectura poética, a cargo de Dolors Alberola.      
La autora, una vez más, desplegó sus poemas más significativos, que tendieron un puente de belleza entre ella y el auditorio, que, pese al vendaval, llenó el aforo.     
Fueron dos horas de ensoñación, de milagro poético, pórtico de la gloria de un otoño que viene envuelto en lluvia.      
El acto terminó con unas palabras de recuerdo y homenaje a Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, tras lo cual se abrió un largo e interesante coloquio.     

Redacción.-

21 de octubre de 2011

El Grupo Romero Caballero presentó su programa cultural, que incluye varios ciclos de lecturas poéticas


Anoche, en el transcurso de una velada cultural y social, celebrada en el complejo hotelero Cortijo de Ducha, fue presentada la programación de la industrias culturales del Grupo Romero Caballero.     
El programa, que acoge más de doscientas actividades, incluye varios ciclos de lecturas poéticas, que se irán sucediendo a lo largo del presente curso 2011-2012. El primero, titulado Palabras sin fronteras, acercará a Jerez a varios autores de diferentes nacionalidades: Juana Castro (Andalucía, España), Nuria Martínez Vernís (Cataluña, España), Silvia Ocorso y Rosa Iglesias (Buenos Aires, Argentina y Valencia, España), Mozouar El-Idrissi (Tánger, Marruecos), Rui Costa (Portugal), Estíbaliz Espinosa (Galicia, España), Tiago Nené (Portugal), Fernando Esteves Pinto (Portugal), Mehdi Akhrif (Assilah, Marruecos), Luisa Futoransky (París, Francia), María do Sameiro Barroso (Portugal), Khalid Raissouni (Tánger, Marruecos) y Jesús H. Tundidor (Madrid, España).     
Tras las palabras de bienvenida y presentación del presidente del GRC, Francisco Romero, los poetas Dolors Alberola y Domingo F. Faílde ofrecieron una lectura poética y, a continuación, el profesor Dr. D. Juan Gómez Trinidad impartió una conferencia sobre El futuro de la educación en España. Cerró el acto la alcaldesa de la ciudad.    

Redacción.-

19 de octubre de 2011

Noches de Babilonia. Dolors Alberola y Josefa Parra inauguraron anoche un ciclo dedicado a la poesía erótica


La presencia del sexo en el arte es un indicador de la salud mental de una sociedad. Los países que viven sometidos a alguna forma de dictadura, ya sea política o religiosa, proscriben su presencia y una férrea censura excluye cualquier obra que contravenga la prohibición. Sin embargo, cuando una sociedad o cultura recluye el erotismo en un género literario, como en una reserva india, bien podemos hablar de hipocresía, de libertad bajo tolerancia o de puritanismo disimulado. La existencia de una literatura erótica constituye una forma de exclusión o segregación. Cuando el sexo y su práctica son libres y espontáneos, despojados de falsos tabúes y ancestrales prejuicios, hablar en un poema del orgasmo sería tan normal como abordar problemas existenciales o ensalzar la pureza primaveral de un lirio: la denominación de origen poesía erótica no tendría razón de ser ni existir. Con estas palabras inició Domingo F. Faílde la presentación de Noches de Babilonia, un breve ciclo de poesía erótica, que se celebra en el Café-Bar DamaJuana, de Jerez, y sucede a La Voz y la Palabra, ya concluido.   
Pero las protagonistas indiscutibles de esta velada poética, que congregó a un público numeroso y evidentemente entendido, fueron las dos poetas. Josefa Parra y Dolors Alberola derrocharon ingenio, inspiración y maestría, incluso domeñando un lenguaje que la preceptiva convencional acostumbra a excluir del discurso poético. Una y otra sacaron del magín su vena juglaresca y adobaron con sabias dosis de humor la lectura al alimón de unos poemas que, densos y sugerentes en ocasiones y, en ocasiones, algo más explícitos, divirtieron al auditorio.     
Dolors Alberola y Josefa Parra, que ya habían ocupado esa misma tribuna y a quienes los amantes de la poesía conocen sobradamente, demostraron, una vez más, ser dos voces señeras e imprescindibles, cuya palabra, sin lugar a dudas, no deja a nadie indiferente. Ellas llenaron la noche con la belleza y la magia de la poesía bien hecha.      

Redacción.-

18 de octubre de 2011

"En el corazón del signo". El poeta Francisco Basallote presentó anoche su libro


Aristócrata y sacerdote del signo. Con estas certeras palabras definiría Dolors Alberola a Francisco Basallote, que ayer presentó En el corazón del signo, galardonado con el I Premio de Poesía Hojas de Bohemia, que publica EH; un libro que, en palabras de esta autora, es un avidísimo manual de interpretación de mensajes rupestres, jeroglíficos, claves. El que sepa leer lo que se oculta tras el velo mistérico de la poesía –añadió-, podrá llegar a interpretar la historia si la lee con la mismísima inteligencia, con idéntica transparencia visual, con la parte heredada de unos seres cuya memoria está oculta en nuestra sangre. Antes, había referido el sentimiento de asombro que le provocó su lectura: Era un trazo alquímico, el manejo perfecto de la totalidad para ir desnudándola y dejando tan sólo lo que fue, lo que es, lo que será, porque en las manos de este autor cualquier ciudad se puede convertir en una recta sola, en una sola voz, en una ligerísima palabra que, uniéndose a las otras, nos va dando el concepto de lo que ha sido el paso de los tiempos, de lo que es la historia, de lo que será el final de todo, en pro de convertirse en la luz, de volver a ser ella, de vivir el más desnudo y vítreo mundo de los sueños.       
Para Domingo F. Faílde, Francisco Basallote emplaza su discurso allí donde la esencia de la palabra escrita se funde con los trazos de la pintura y, entrando a saco en el territorio de los significados, aún va más allá, descomponiendo el átomo de la expresión comunicativa y extrayendo de su arquitectura lo más elemental, sencillo y puro de todos los lenguajes: el signo. Con las palabras justas y perfectas, con la música imprescindible, con la armonía traslúcida de quien, también maestro en el arte del haiku, ha aprendido a auscultar la realidad y fundir en apenas una frase los guiños misteriosos de la naturaleza y el natural misterio que se desprende de la hermosura. El poeta nos habla 'En el corazón del signo'. Luego, tras comentar la estructura del libro, alabó su solidez estética, sin excesos retóricos ni concesiones a la galería. Francisco Basallote, que sustenta su obra en dos pilares fundamentales, la contemplación y la reflexión, se sumerge en lo oscuro para encontrar la luz.      
Cerró el acto el autor del libro, que relacionó su interés por el signo con la esencialidad de las formas arquitectónicas de Vejer, su pueblo natal, y ofreció al auditorio una amplia y cuidada selección de poemas, que acreditaron –como antes había dicho Faílde- la mano leve, pero firme y sabia, de un verdadero maestro.      

Redacción.-

14 de octubre de 2011

Presentación del libro "Memoria del amor deshabitado", de Pedro S. Sanz


Ayer por la tarde, tuvo lugar la presentación de Memoria del amor deshabitado, del poeta Pedro S. Sanz. El libro, publicado por la editorial sevillana Ediciones en Huida, es la segunda obra del autor.    
Pedro S. Sanz (Sevilla, 1974) explicó a los asistentes que este libro recoge en sus páginas veintiún poemas, divididos en dos partes, distintas entre sí y distantes en el tiempo, pues la primera fue escrita hace una década, siendo la segunda reciente. El nexo que las une es el amor, enfocado desde la perspectiva de la pérdida. En la primera parte predominan diversos estados afectivos, que van desde el asombro a la desolación y, finalmente, la esperanza, pasando por la incredulidad, el arrepentimiento, el rencor, siempre alimentados por los recuerdos. La segunda, más clásica, constituye un acercamiento a la poesía latina, con citas en esta lengua, de cuyos epónimos ha adquirido el autor un lenguaje más directo y desenfadado, por más que los poemas se construyan sobre el pretexto de un hecho histórico, la destrucción de Pompeya, que sirve de escenario al discurso amoroso.       
El acto fue breve y el poeta conciso a la hora de los preámbulos, aunque muy generoso en la lectura de poemas del libro.       

Redacción.-

12 de octubre de 2011

Los poemas de Luis García Gil y José Aurelio Martín y la música de Paco Medina pusieron fin al ciclo La Voz y la Palabra


Anoche, La voz y la palabra culminó su andadura. Mejor dicho, cambió de nombre, pues a partir del próximo martes podremos disfrutar de tres veladas dedicadas a la poesía erótica, bajo la denominación Noches de Babilonia, también dirigidas por Dolors Alberola. Intervinieron en la velada los poetas José Aurelio Martín y Luis García Gil y el cantautor Paco Medina.    
José Aurelio Martín ( Madrid, 1976) y Luis García Gil (Cádiz, 1974) trenzaron sus poemas y Paco Medina puso música al intermedio y cerró el acto brillantemente.     
La poesía de José Aurelio Martín venía cargada de fuego. La sombra de Celaya, sin embargo, se disipó muy pronto y el poeta impuso su propia voz: una poesía desnuda de artificios, directa, descarnada, a pie de tajo, edificada con la argamasa de la misma vida y un lenguaje vivo también, extraído de la raíz, esto es, de la calle: poesía útil como las antiguas herramientas, había escrito el autor.      
Luis García Gil, poeta de dinastía, aun cuando ésta sólo se verifica en la propia obra, que es la razón de la literatura, efectuó un paseo por sus hitos, breve y bien espigado, incluyendo en la muestra las fuentes de su quehacer y los materiales poéticos con que teje el poema: el cine, la canción –sus grandes devociones- y una vasta cantera metaliteraria se funden en el texto con la propia experiencia del autor para alumbrar la vida.   
Y Paco Medina, encanto y sencillez hechos música, demostró que los sones populares constituyen un excelente vehículo para la palabra poética, rompiendo moldes, fronteras y civilizaciones, en busca de una voz universal.    

Redacción.-

5 de octubre de 2011

La voz y la palabra: Ana María Espinosa, Sara Gutiérrez y Carmen Sáiz Neupaver protagonizaron anoche una excelente velada poética


Anoche, en DamaJuana, intervinieron tres poetas: Ana María Espinosa, Sara Gutiérrez y Carmen Sáiz Neupaver. El acto tuvo como colofón, no previsto en su momento, la presentación de la antología de Álvaro Caputto.      
Abrió la lectura Ana Espinosa, que dividió su intervención en dos bloques; componía el primero una cuidada selección de poemas de su libro Pintando versos (2007), unos textos de muy cuidada factura, en los que la experiencia de la autora se encauza a través de la pintura; el segundo, con poemas inéditos destinados a un próximo libro, delatan a una voz lírica que, bien asimilada la lección de los clásicos, ha hallado su camino en una expresión más suelta, directa e intensa: la escritura y la vida confluyen en el folio y alumbran el poema.   
Sara Gutiérrez, que cuenta ya con una larga trayectoria, iniciada con La cárcel del tiempo (2001), resumió su quehacer literario en la exposición de una poética reveladora: No busco los aplausos ni el destino me entregó la escritura por completo. Y aunque goce y persiga la belleza, esa rara emoción oculta en las palabras tras sus nombres, sólo escribo para reconocerme. Experiencia y conocimiento alimentan, pues, su poesía, en poemas generalmente breves, de forma cultivada con esmero.     
Cerró la lectura Carmen Sáiz Neupaver, jerezana como sus compañeras y nacida en 1979, cuya poesía se nos muestra coherente con una generación -la suya- que ha empezado a proporcionar algunos nombres y a suscitar también, como no es para menos en estos casos, alguna polémica. Estaríamos -en opinión de Vicente Luis Mora- ante la primera promoción literaria del siglo XXI, integrada por jóvenes para quienes el accidente de tráfico, la caída libre, el atentado terrorista, las peleas callejeras, el conflicto social con violencia incluida, comienzan a ser temas comunes en los poemas. La Poesía -dice ella- es un locutorio entre el mundo y uno mismo. Y exige el abandono de cierto pudor emocional para abordar los folios como ouijas, donde emplazar a los fantasmas personales, los temores… y poner de manifiesto también las heridas de la realidad social en que vivimos.     

Redacción.-

28 de septiembre de 2011

La poesía de Maribel Tejero, Darío Pérez Carvajal y Julia Bellido, con música de Lola Salas y María de Goñi


Con la llegada del otoño, La voz y la palabra registró su lectura número 10. Sería una magnífica ocasión para hacer estadísticas, balances, resúmenes… esas cosas que la gestión de todo parece haber puesto de moda. Pero nos quedamos con la poesía. Simplemente. La de quienes pasaron por el estrado de DamaJuana desde finales de julio y la de quienes –ya pocos- habrán de pasar. Anoche intervinieron Darío Pérez Carvajal, Julia Bellido y Maribel Tejero.      
Por exigencias del guión, fue Maribel Tejero (Madrid, 1946) la encargada de abrir el acto. La autora de La música de la libertad (2006) y Deshacer la memoria comparecía ante el público pocos días después de la presentación de este último libro, que, como ya reseñamos en estas mismas páginas, tuvo gran éxito. La poeta dio lectura a una amplia selección de poemas, incidiendo en dos ejes temáticos: la libertad, con su inevitable cuota de desencanto, y la memoria de un mundo inocente y utópico que, en líneas generales, convive con la sombra terrible del alzhéimer en su segunda obra, dejando cumplida constancia de aquella poética de la cordialidad a la que Domingo F. Faílde se refirió en sus palabras de presentación, entendiendo esta palabra en su sentido original y etimológico: si, una poesía que brota directamente del corazón, infundiendo a lo nombrado todas las cualidades y valores que en él se generan, desde la rebeldía ante la injusticia al ansia de libertad, impregnados de un fuerte sentimiento religioso, que es tal vez la raíz de su compromiso, tanto político como literario.      
Y por exigencias del guión, la segunda parte del acto estuvo protagonizada por Darío Pérez Carvajal (Jerez, 1973) y Julia Bellido (Jerez, 1969), al alimón, con una performance, respondiendo a la moda reciente de poner en escena los textos poéticos. Se trataba de escenificar una partida de naipes, cuyos descartes progresivos eran los poemas de uno y otra que habían de leerse.      
Se leyeron, naturalmente, con desenfadada elegancia, en el marco de una lúdica sencillez, que cautivó al auditorio. Y, entre mano y mano –por usar el argot de los adictos al juego-, dos jóvenes instrumentistas, María de Goñi (Chelo) y Lola Salas (flauta travesera) añadieron más brasas al calor de la noche con su intensa y perfecta ejecutoria.      
Darío Pérez Carvajal, el autor de Sueños (2010), corroboró con creces lo que Josefa Parra dijera de él: Darío contagia con su estímulo a los que le conocemos por su pasión por la palabra, su fe en los versos y sobre todo por su entrega incondicional. Inesperadamente, arañando su biografía, la poesía se ha abierto paso ante los atónitos retazos de una formación que le ha instruido como capataz forestal, que le hace batallar a diario en el campo de la electrónica y que le compromete con el mundo de la solidaridad y de la cultura. Y en términos parecidos podríamos referirnos a Julia Bellido, autora, entre otros títulos, de La decisión de Penélope (2009), a quien Dolors Alberola definió como una poeta que ama el clasicismo, aunque su escritura tenga un viento totalmente actual y su metáfora nos siga sorprendiendo con su dosis de enamorada imaginación. Hace incursiones en los mitos y también ha buceado en la hagiografía. Comenzó más joven aún a publicar libros, al tiempo que las conchas de la mar le contaban la historia de Ulises, empujándola a dejarse de otras historias y dedicarse al fin a la poesía, donde se mueve como la más ágil de las bañistas.    
María de Goñi y Lola Salas, dos clásicas de la postmodernidad, cerraron la velada.    

Redacción.-

23 de septiembre de 2011

Presentación del libro “Deshacer la memoria”, de Maribel Tejero


En el salón de actos de la Fundación Caballero Bonald, tuvo lugar anoche la presentación del libro Deshacer la memoria, de Maribel Tejero, ante el numerosísimo público que ocupó todo el aforo de la sala. Además de la autora, intervinieron Mª. Ángteles Contreras, que representaba a la Asociación de Familiares Alzhéimer, Manuel Antonio García Paz, director del Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento, y el escritor Domingo F. Faílde, que efectuó la glosa del libro. Elena Jiménez Parra interpretó varias piezas en otros tantos intermedios musicales.    
En opinión de Faílde, autor del prólogo, Deshacer la memoria es la crónica lírica del largo y doloroso proceso que conduce a la muerte a un enfermo de Alzhéimer. Maribel Tejero, poeta veterana aunque de lenta y reflexiva elaboración, lo relata a sus lectores en clave personal. No se trata de un diario, por supuesto, ni de la evocación pormenorizada –y, por tanto, patética- de la vía crucis que hubo de compartir con su madre, cada una en el lado que le correspondió, ni –faltara más- de un morboso recorrido por el intrincado laberinto del sufrimiento. Con mirada tranquila y voz serena, la autora nos acerca el sedimento de su experiencia, que, en cierto modo, repetiría, invirtiéndolo, el esquema místico de la secreta escala de San Juan de la Cruz, por cuanto constituye un auténtico descenso a los infiernos, no consumado nunca, gracias a la capacidad del yo-lírico para buscar y encontrar el anverso de las cosas en esa trascendencia que dimana de la palabra poética. Ella nos salva del dolor y nos rescata de la sordidez.      
Tras las palabras de su presentador, que destacó el compromiso de la autora, superviviente de un largo naufragio, que comienza en la mal llamada transición y trazas lleva de no terminar nunca, así como su concepción del lenguaje poético, que, a fuerza de depurarse en la adversidad, se hizo directo, casi coloquial, sin incurrir por ello en licencias prosaicas ni, en el extremo opuesto, dar paso a rebuscadas gollerías, intervino la propia Maribel Tejero.     
La poeta había preparado para la ocasión una minuciosa selección de poemas del libro, que introdujo con hondura y leyó con intensa emoción, que supo contagiar al auditorio, atreviéndose incluso a prestar su voz a una de las composiciones interpretadas por Elena Jiménez. No hace falta decir que, al término del acto, firmó numerosísimos ejemplares.       

Redacción.-

21 de septiembre de 2011

Magia y vuelo de la palabra. Pedro Sánchez, Amaya Blanco y Lola Crespo leyeron anoche en el DamaJuana


Anoche, en el Damajuana, tuvimos la suerte de disfrutar la palabra y la magia. Ya de por sí el verbo es mágico, pero si a la magnificencia de la voz de Pedro Sánchez, Amaya Blanco y Lola Crespo, se le une el líquido e ígneo malabarismo de la tercera, el ambiente arde en hermosura, en música, en total redondez. Tres autores –diría Dolors Alberola en los preliminres del acto- en los que se aúna el buen hacer con el perfecto estar. Tres amigos magníficos, tres personas para conservar perpetuamente en la alforja más interior de nuestro delirio, tres soñadores contra los que no podrá jamás el minotauro. Por cada uno de los tres pongo la letra al fuego, por cada uno de los tres guardo silencio y dejo que sus propios currículos y sus personales poéticas hablen de ellos.      
Concluidas las presentaciones, Pedro Sánchez comenzó la lectura de sus poemas en una primera ronda. Cabe resaltar la sobriedad perfecta de este autor que debido a su discreción, que no a su trayectoria, ya bastante galardonada, constituyó una enorme sorpresa. Continuó Amaya Blanco con un delicado hacer que atravesaba las pieles con punzante ternura, una especie de estilete casi imperceptible que iba dañando los adentros y levantando en cada uno de nosotros la arboleda de la más exquisita sensibilidad. Como fin de esta primera parte, que luego se amplió con otra segunda un poco más breve por cada uno de los autores, tomó la voz y el mando la maga de la palabra Lola Crespo, a la que, no bastando con atravesarnos totalmente con su canto, se le ocurrió, como suele ocurrir, hacernos partícipes de una químico-lumínica performance, tras la cual quedamos todos casi en estado de levitación. Así, mágicamente y tras el anuncio de los próximos eventos literarios, finalizó una espléndida velada, a la cual asistió numeroso y variado público.      

Redacción.-

19 de septiembre de 2011

Ayer, en Sevilla. Lectura poética de Lola Crespo, Dolores Almeyda, Lorenzo Ortega, David Postigo y Dolors Alberola


Conforta comprobar que, diariamente, a pesar de esa nube llena de incertidumbre y malos presagios, a cuyo solo nombre parece derribarse los fundamentos de nuestra civilización, la poesía, la frágil, leve, inútil e incluso denostada poesía, va ganando terreno y ocupa en muchos casos feudos tan alejados y ajenos como el fútbol y la política.     
De ésta, mejor no hablar, que ya bastante daño nos causa cada día; y en cuanto al arte de la coz gamada, alegra que, a la hora de sus oficios dominicales, ya en vivo, ya a través de la caja tonta, llene el público un local donde, sencillamente, un grupo de poetas lanzaba sus versos al aire.     
Sucede en todas partes: Madrid, Jerez, El Escorial, Granada… y ayer, sin ir más lejos, en el Salón de Té Douchka, en Sevilla. Allí asistimos a la lectura protagonizada por Lola Crespo -alma mater de la velada-, Dolores Almeyda, el joven Lorenzo Ortega, David Postigo –al verso y al piano- y Dolors Alberola, como autora invitada.     
Un acto inolvidable y una estrella indiscutible: la palabra, esa palabra fundadora y limpia, que puso en los oídos y el corazón de los asistentes la certeza de que la vida, el mundo, la historia, casi siempre tan ásperos, poseen no obstante otra dimensión en el espejo de la poesía, donde el hombre se encuentra frente a frente con lo más noble y puro, lo mejor de sí mismo y una enorme reserva de esperanza, personificada en los autores jóvenes que, en turno libre, se dieron a conocer.     
Lola, Dolores, Lorenzo, David y Dolors llenaron de belleza la tarde sevillana, en la que no faltaron performances ingeniosas y la buena poesía fue un gozoso derroche.      

Redacción.-

14 de septiembre de 2011

Lectura poética. Josela Maturana y Josefa Parra, anoche en DamaJuana


La noche de ayer dio la voz y la palabra a dos autoras de las que, aunque suene a frase hecha, no precisaban presentación. Su obra, la diafanidad de la trayectoria de ambas, incluso su carisma personal, las han hecho profetas en su tierra, donde ejercen de eso, de profetas, y que nadie se extrañe, pues el don de la profecía –al menos para quienes nos gusta entrar en las palabras a sangre y fuego, comentó Domingo F. Faílde- consiste en decir algo antes de que suceda. ¿No es eso ser poeta? El poeta, en efecto, como creador de mundos por medio de la palabra, anticipa la realidad, abriendo en el presente las puertas del porvenir. Su tiempo es hoy, no hay duda, pero también mañana. El poeta es un médium que unifica la historia y eso lo saben bien Josefa Parra y Josela Maturana, que, desde la experiencia de los clásicos –ese concepto tan socorrido de tradición literaria- entendieron que la poesía implica siempre un salto hacia delante y se lanzaron al abismo de lo increado, sin otra red que su dicción serena, un lenguaje templado sabiamente y un talento fuera de toda duda.     
Ambas, nacidas entre 1959 y1965, pertenecen a la misma generación, que irrumpe en la palestra literaria a mediados de los 80, cuando España, rebasadas las décadas oscuras de una larga postguerra, estrenaba el espejismo de la libertad y, sobre todo, al amparo de una cierta bonanza económica, disfrutaba una y otra, incluso a costa de olvidar con facilidad el precio que por ellas se pagó. La poética de la época, sin que ello implique ningún género de escapismo, constituye decididamente una celebración de la vida. Se disecciona la experiencia, tanto individual como colectiva, y se ensalza el avance de hombres y mujeres por caminos de libertad, igualdad y progreso, echando por la borda las lacras de ancestrales convencionalismos, prejuicios irredentos y otros ídolos carpetovetónicos, para dar testimonio del goce de vivir y todo cuanto conlleva: amor, dolor, placer…, con acento entre grave y desenfadado y un lenguaje que, razonablemente distanciado del esteticismo de la generación anterior, incorpora modismos de la calle y apuesta por un tono íntimo y coloquial.      
Josela Maturana realizó un concienzudo recorrido por su obra publicada, poniendo de relieve la unidad y coherencia de ésta, cuanto los valores estéticos que en la misma comparecen, especialmente su rigor constructivo.     
Josefa Parra centró su intervención en uno de sus registros más gozosos y ofreció al auditorio una amplia selección de poemas eróticos, llenos de ingenio y belleza, que pusieron de manifiesto su dominio del lenguaje.     
Finalizado el acto, Dolors Alberola propuso a las autoras la celebración de una especie de maratón de poemas eróticos, a celebrar en breve. Queda por ver.      

Redacción.-

12 de septiembre de 2011

Pedro Sánchez Sanz gana con "El Indiano" el premio Platero, en la modalidad de cuento


El escritor Pedro Sánchez Sanz ha sido galardonado con el premio Platero, que convoca anualmente el Club del Libro en Español de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra (Suiza), en la modalidad de cuento. Su relato El Indiano se hizo acreedor al galardón en competencia con más de mil trabajos que optaban al mismo.     
Según el propio autor, El Indiano es una historia de ida y vuelta, la de un chico que huye hacia las promesas del Nuevo Mundo, a una incipiente Buenos Aires a finales del XVI y vuelve una década después a su Galicia natal y rural. Pero el que vuelve es un joven madurado y decepcionado por las vivencias y supervivencias en aquella tierra, más hostil que hospitalaria. Es la historia de un crimen que pudo ser real, recogido en un romance del Cancionero de Covarrubias. Es quizás la verdadera historia de Antón Pirulero.     
Pedro Sánchez Sanz, nacido en Sevilla en 1970, reside actualmente en Jerez de la Frontera, donde trabaja como profesor en un instituto. Ha publicado la plaquette Islas de la Memoria (Oviedo, 2001) y los libros Ciudadela Sitiada (Huelva, 1998), Nocturno en Amaranta (Sevilla, 1999) y Las huellas en la nieve (El Puerto de Santa María, 2003), así como poemas en diversas publicaciones: revistas Alhucema (Granada) y Tierra de Nadie (Jerez), y los Pliegos de Poesía (Sanlúcar de Barrameda).     

Redacción.-

7 de septiembre de 2011

La voz y la palabra. Domingo F. Faílde, Carlos Guerrero y Juan José Téllez derrotaron anoche a la Selección Nacional


Anoche, martes de las últimas estribaciones veraniegas y rodeados de un público delicado e inteligente, ajeno a la pelota que tontea por estas tierras natales, atontando a una población cada vez más conducida, tuvimos el placer de escuchar a tres grandes de la poesía. Tras ser presentados por la poeta Dolors Alberola y ante la idea de Domingo F. Faílde de realizar las lecturas siguiendo el orden alfabético, éste mismo comenzó con un certero y hermoso recorrido por poemas inéditos de varios libros que verán la luz en breve. Si alguien pronunció que los poetas estamos últimamente quemados, se achicharró la lengua, puesto que, como el buen brandy, la poesía de nuestro autor, actualmente Jerezano, pues en esta ciudad tiene organizado su asiento, adquiere cada día más solera, más aroma, más cuerpo, si es que ello cabe.     
Veinte minutos de profundo y delicado canto y pasamos a Carlos Guerrero, importado de un poco más al sur, de las orillas azules de la mar que también impregnaron sus exactísimos y atrapantes versos, durante el recorrido, también inédito, por otros libros a punto de nacer.    
La noche iba adentrándose en nuestros ojos, en nuestra piel, cada vez con más luz, con más intensidad. Ya para no morir, para no dejarnos acuchillar por el síndrome de la hermosura, dimos paso al tercer y último poeta de la noche, Juan José Téllez, que con su peculiar y personalísima música, su interesante decir y su chispa de ironía clarísima, nos deleitó y sorprendió con otros inéditos suyos, una parte de ellos rabiosamente actual y urgentemente necesaria, ante la sarta de increíbles sucesos que vienen atentando y atentan gravemente contra la esperanza del hombre, tumbando más aún su increencia.     
Una velada magnífica, con un público inesperadamente más numeroso que el que hacía prever esa nueva jornada de pelotera sandez nacional.      

Redacción.-

3 de septiembre de 2011

Francisco Basallote gana el Premio Internacional de Poesía Juan Alcaide, con su libro "Aguja de marear"


Un jurado, presidido por el poeta, ensayista y Premio Nacional de Literatura José Corredor Matheos, proclamó anoche ganador de la XXXII edición del Premio Internacional de Poesía Juan Alcaide al poeta Francisco Basallote. El premio está dotado con 3.000 euros y la publicación del libro en la colección que lleva el nombre del titular del certamen, uno de los más antiguos y prestigiosos del panorama poético español.         
Aguja de marear, que así se titula el libro ganador, está concebido como una navegación marítima a través de la cual va desplegando el poeta los temas seculares de toda gran poesía, en especial el tiempo y el enigma del destino humano. Tiempo y memoria, luz, el mar y, sobre todo, una búsqueda constante, forman parte de esta travesía por los mares de la existencia, ha manifestado el autor.      
Francisco Basallote (Vejer de la Frontera, 1941), es un poeta solitario, al margen de grupos y cenáculos, aunque en su juventud gaditana tuviera contacto con los poetas de la zona, especialmente con Julio Mariscal. En los años ochenta, las relaciones con el grupo de las Tertulias del Desván de Sevilla, le sacaron de su aislamiento. En la actualidad participa en algunos actos colectivos de manifestación poética. La bipolaridad Cádiz-Sevilla y su independencia han hecho de él un poeta apátrida y casi proscrito, quizás por ello se afianza en el núcleo de su luz primera, Vejer, al que ha cantado en numerosas obras y en donde se encuentra a sí mismo.      
Arquitecto Técnico, ha sido durante once años Vicepresidente ejecutivo de la Fundación Aparejadores en la que ha dirigido los Proyectos expositivos desde 1997 con incidencia en el Arte contemporáneo y especialmente el arte emergente. Investigador histórico en el Archivo General de Indias, ha publicado numerosos estudios sobre Pasajeros a Indias de las poblaciones de la Janda, la mayor parte editadas por la Sociedad de Amigos del País de Vejer, de la que es fundador.    
Autor de más de treinta libros de poesía, muchos de ellos premiados, ha publicado además estudios sobre las relaciones del paisaje y la poesía y artículos sobre arte, y especialmente sobre poesía en algunos medios, principalmente en Papel-Literario del que es colaborador fijo. Es miembro de ACE y de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos.      

Redacción.-

31 de agosto de 2011

Intensa velada poética, a cargo de Francisca Cortés, Antonio Serrano Cueto, Julio Rivera Cross y el cantautor Fernando Lobo


La sexta jornada de La voz y la palabra congregó al numeroso público que atestó las instalaciones de DamaJuana, en torno a tras poetas y un cantautor, protagonistas de una velada memorable, una más, como siempre que irrumpe la poesía y toma posesión del tiempo y el espacio, del aire y la noche, del corazón y la inteligencia de quienes saben leer y escuchar.      
Francisca Cortés, Antonio Serrano Cueto y Julio Rivera Cross fueron los encargados de atizar el fuego de la palabra. Fernando Lobo, voz y música de alto vuelo, puso rúbrica hermosa y cerró la sesión.    
Paqui Cortés, la más joven, con su poesía visceral e intensa, entró a saco en la sensibilidad del público, al que sorprendería gratamente con su capacidad de emoción, pues no en vano, como dijo de ella Dolors Alberola, disfruta compartiendo sus sentimientos y es su poesía un desnudo visceral de sus emociones. La autora de Pasión inédita hizo gala de ello, a través de poemas con la extensión precisa y la palabra exacta, sin que la densidad de su lenguaje fuese jamás obstáculo a la comparecencia de la metáfora, la imagen deslumbrante, el hallazgo extrañador.      
Antonio Serrano Cueto (Cádiz, 1965), autor de un libro de poesía, titulado No quieras ver el páramo, es, en el mejor sentido de la palabra, un clásico, no porque se complazca en transitar esa senda, sino porque, partiendo de la tradición, ha encontrado la forma de proyectarla a la modernidad, imprimiéndole las características de un estilo nuevo y original. Profesor universitario y especialista en filología latina, se diría empeñado en proponer al lector la estética de un retoñado renacimiento, a medida del hombre y cultura de hoy. Sus poemas conmovieron y deslumbraron por su perfección.       
Julio Rivera Cross (Jerez de la Frontera, 1943) estuvo a la altura que cabe esperar de su trayectoria. Es un maestro y poco puede añadirse a su condición, forjada día a día en fecunda contienda con el lenguaje. En su mano, el signo lingüístico se ciñe como un guante al pensamiento y a la emoción, con una intensidad que el poeta gradúa sabiamente a su antojo, con esa rara facilidad que trasluce el milagro poético. Julio Rivera se desangró en el verso y lo hizo apoyado en la forma, consciente el poeta de que el abismo mediante entre lo patético y lo sublime lo ahonda la dicción, terreno éste donde el autor de El fuego de su música, Al sur del Sur y Habitación en la tierra, entre otros, se mueve con indiscutible autoridad.       
Cerró el acto Fernando Lobo, cantautor gaditano de voz personal y cálida, que interpretó un poema de Carlos Edmundo de Ory y un magnífico blues, seguidos por el público con el natural entusiasmo, pues Lobo cuenta con numerosos admiradores, que valoran su forma de interpretar una variada gama de estilos, desde la música más tradicional al rock acústico.      
Al comienzo de la sesión, Dolors Alberola dedicó unas palabras de gratitud a Francisco Carrasco Marchal por su valiosa aportación a la puesta en marcha y coordinación de este ciclo poético.      

Redacción.-

28 de agosto de 2011

"Deshacer la memoria", nuevo libro de Maribel Tejero


A mediados del próximo septiembre y en fecha que se anunciará en su momento, tendrá lugar la presentación de Deshacer la memoria, segundo libro de Maribel Tejero.    
El libro, profundo y, desde luego, hermoso, escrito con el ser en alma viva, cuanto con voz serena, parte de la experiencia del alzheimer, que padeció la madre de la autora, impulsando los recuerdos de ésta y una honda reflexión sobre el dolor humano.       
Con motivo de la inminente presentación de este libro, publicado por el Área de Igualdad de la Diputación de Cádiz, Domingo F. Faílde entrevistó a la poeta. Para acceder a la entrevista, pulsen aquí.      

Redacción.-

24 de agosto de 2011

Elena Peralta, Dolors Alberola y Francisco Basallote, protagonistas, anoche, de una brillante lectura poética


A lo largo de cinco semanas, los asiduos a las lecturas que vienen celebrándose en Damajuana, dentro del ciclo La Voz y la Palabra, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que hemos vivido momentos de altura e intensidad verdaderamente memorables: voces jóvenes que levantan el vuelo con fuerza, voces en vías de consolidación o ya consolidadas, voces de distintas tendencias y estilos… La noche de ayer estuvo consagrada a la veteranía y perfección de maestros indiscutibles, caso de Dolors Alberola y Francisco Basallote, cuanto, acaso con menos horas de vuelo, pero idéntico afán de tocarle a la poesía la orla del vestido, las primicias de una autora aragonesa, Elena Peralta, que o mucho nos equivocamos o leia por primera vez ante un auditorio andaluz.      
La autora aragonesa sorprendió a sus oyentes con una poesía sencilla, de corte clásico, en la que abundaban los metros tradicionales y emergía, purísimo, un lenguaje cuidado que, no obstante, daba entrada a expresiones de indudable modernidad, generando una música a la que la cuidada dicción de la autora –también actriz dramática- contribuía en gran medida. Su capacidad de emoción caló profundamente en el público.        
Dolors Alberola, haciendo honor a lo que de ella dijera un día Josela Maturana, no defraudó a sus numerosos lectores, a quienes sorprendió con una depurada galería de poemas inéditos, a los cuales añadió sabiamente algunas piezas conocidas, que suelen suscitar el entusiasmo de la concurrencia. Una vez más, la magia de la autora unificó pasado, presente y futuro, con su visión peculiar del tiempo y el espacio, trasladándonos a remotas estaciones para emprender viaje a los grandes misterios de la existencia, en versos brillantes de gran originalidad, que confirmaron su indudable maestría. El lenguaje, en sus manos, se torna dócil y maleable, plegándose con extraña facilidad a los designios de la poeta y abundando en imágenes visionarias y sutiles efectos sonoros.        
Francisco Basallote dejó también constancia de su magisterio. Poeta denso y hondo, maestro también en el difícil arte del haiku, este vejeriego universal ha creado una obra apreciada y apreciable, limpia y hermosa, que pone la mirada en la naturaleza y el hombre para alcanzar a ver la propia interioridad. Aunque cronológicamente se inscribe en la generación del 70, y así lo verifica su acendrado sentido de la estética, su poesía se ha forjado en la soledad; es un poeta contemplativo –aunque no elude nunca el compromiso, si se ha menester- que busca la belleza en todos sus grados y matices, inundando de luz su palabra, siempre clara, serena y vigorosa, hasta dar en la diana de la perfección.        
Una velada más que, en este caso cuanto en los que le precedieron, es sinónimo de singularidad o -viene a ser lo mismo- de verdadera y excelente poesía.     

Redacción.-

17 de agosto de 2011

La voz y la palabra. Carmen Moreno y Ana Rodríguez Callealta ofrecieron anoche una bella e intensa lectura poética


Cada día que nos reunimos aquí, para compartir el pan y el vino de la palabra poética, acontece un auténtico milagro, que hemos de atribuir a mucha gente: al Café-Bar Damajuana, que nos abre las puertas, a los poetas, que siempre llegan a bordo de la amistad y, cómo no, a ustedes, que son, al fin y al cabo, los destinatarios de cada poema leído o escrito, sin quienes todo esto tendría poca o ninguna razón de ser.       
Con estas palabras comenzó Dolors Alberola la presentación de la cuarta lectura del ciclo La voz y la palabra, que ayer por la noche convocó a dos mujeres jóvenes, tan jóvenes como la propia voz de cada una, embarcadas en la difícil tarea de refrescar la expresión poética e incluso, más allá todavía, la propia emoción que sacude el poema, pues sin lo uno y lo otro no cabe hablar de poesía y ellas, de la forma más natural y espontánea, pero comprometiendo en cada sílaba su propia existencia, se han propuesto rescatarla, liberarla de trabas retóricas y otros lastres que, en definitiva, no dicen nada al lector del futuro.       
Carmen Moreno (Cádiz, 1974) y Ana Rodríguez Callealta (Cádiz, 1988) son dos autoras jóvenes, circunstancia que no les ha impedido tener en marcha una obra poética de gran solidez: No hablo, desde luego, de fuegos de artificio –había dicho Alberola- ni de la ligereza formal que subyace en algunas poéticas de hoy, pero sí de un trabajo bien hecho, incardinado donde debe estar: en la vida, en la conciencia, en la marcha hacia delante de miles y millones de hombres y mujeres ansiosos de luz. El amor –o el desamor-, el dolor, la esperanza, la muerte, el placer, el deseo, la realidad… saltarán está noche de los labios de nuestras autoras para instalarse en nuestros corazones, tocados por el dedo de la emoción. Y así fue.     
Carmen Moreno, autora de libros como Plano urbano (2002), Más que morir (2006) o Cuando Dios se equivoca (2010), conmovió al auditorio con su fuerza expresiva. Es la suya poesía en carne viva, cuyo vigor conmueve, al tiempo que enternece la inserción en el discurso de pequeños detalles de la vida diaria, pequeños gestos cargados de intencionalidad, que lo alivian, lo embellecen, acercándolo así a la intimidad del lector.      
Ana Rodríguez Callealta, autora de un excelente libro, titulado Vértigo, exhibe una escritura hecha, valiente, sincera, necesaria, pese a su juventud, y es que el poeta nace y luego de su constancia llega el crecimiento. Ana es constante, soñadora empedernida, inteligente. Estudiante de Filología hispánica, a sus apenas 23 años, ha cruzado ya la barrera de la letra impresa, obteniendo un gran éxito por parte de la crítica y el público lector. Tras su primera comparecencia, Begoña Callejón la ha incluido en su libro Ida y vuelta, antología del viaje. Una intensa trayectoria, pasaporte necesario para ocupar un lugar importante en la poesía española de nuestro tiempo.       

Redacción.-

13 de agosto de 2011

Anoche, en El Puerto de Santa María. Rafael Esteban Poullet presentó sus “Papiros de Tebas”


Anoche tuvo lugar en El Puerto de Santa María la presentación de Papiros de Tebas, del poeta Rafael E. Poullet. El acto se celebró en la Fundación Rafael Alberti, de dicha localidad, ante un numeroso público, que copó prácticamente el aforo del auditorio. La escritora Verónica Pedemonte efectuó la glosa del libro y el autor, seguidamente, refirió los detalles de su génesis y algunos datos reveladores del proceso de escritura, antes de dar paso a la lectura de una cuidada selección de poemas, jalonada de sabrosos comentarios y sugerentes anécdotas.      
Mucho se ha hablado del helenismo de Rafael E. Poullet, una actitud estética que, lejos de pastiches y epigonismos, concibe la literatura, el arte y, en general, la cultura como una constante actualización de aquel gran movimiento, que expandió el humanismo por todo el mundo civilizado. De ahí que, no obstante su veneración por lo griego, se sitúe en el orbe laitino, hijo al fin de la Bética, provincia de aquel Imperio, y feche sus escritos reemplazando la era cristiana por la de Augusto. Por todo ello, su acendrado clasicismo –en la acepción más pura del término- suele vestirse con ropajes de modernidad e incorpora, por tanto, elementos contextualizadores, que enriquecen su discurso y, al mismo tiempo, intentan granjearse la complicidad del lector. El influjo de los trágicos griegos o poetas latinos tan transgresores y originales como Catulo, abre las puertas del panteón literario del autor para que entren Kavafis y otros enamorados del helenismo y, por supuesto, del hedonismo, versión Epicuro, que tan caro le es.      
Parte Papiros de Tebas de un equívoco deliberado, procedente de la tradición: la técnica del manuscrito encontrado, presente sobre todo en la narrativa, parece quiera señalarnos lo que en estos poemas hay de ficción, de relato y, cómo no, de poesía, a todo lo cual no es ajeno cierto aparato teatral, presente en algunos poemas corales de gran calado. Nos encontramos, pues, ante una fusión de géneros literarios o, lo que viene a ser igual, la superación de los mismos. Rafael E. Poullet, no lo olvidemos, es poeta ingenioso y un mago del lenguaje.      
Se supone que, en un viaje a Egipto –no sabemos si real o imaginario-, compró a un chamarilero una sucia carpeta que contenía cincuenta y cuatro reproducciones de papiros antiguos, luego transcritos por algún egiptólogo amigo, que le inspiraron la versión poética de aquellos y, en consecuencia, las cincuenta y cuatro poemas del libro, algunos de ellos en prosa poética –así los considera el propio Poullet-, cuentos acaso, de deliciosa lectura.     
En su incursión por el Egipto eterno, nos conduce, según Pedemonte, a un país de castas, donde puede un esclavo ser más libre que un amo o más afortunado que un rico, e incluso, puede alcanzar la libertad en un tiempo donde ética y estética no estaban reñidas. La larguísima sombra de Epicuro y sus altos conceptos morales se proyectan también hacia la más remota antigüedad.     
Un libro, en fin, original y hermoso, colofón, por ahora, de una obra coherente y rigurosa. No es la primera vez que, en estas mismas páginas, hemos considerado al autor como una de las voces más sólidas del entorno. Por sus poemas lo conoceréis.      

© Domingo F. Faílde, 2011.-

10 de agosto de 2011

Ayer, en Damajuana. Víctor Alija, Rosario Troncoso y el cantautor Alejo Martínez protagonizaron “una noche de honda emoción poética”


Nos espera una noche de honda emoción poética, había dicho Domingo F. Faílde para finalizar sus palabras de presentación, poco antes de que Alejo Martínez, el cantautor habanero residente en Cádiz, que así lo definió Juan José Téllez en un espléndido artículo, elevara con la voz cálida y el bien templado son de su guitarra la tórrida atmósfera de la noche canicular. Luego, Víctor Alija y Rosario Troncoso se fueron sucediendo en sendas tandas de dos poemas, al final de cada una de las cuales volvía a terciar Alejo, dando una sensación de sincronía a tres bandas, que contribuyó a la coherencia de un acto caracterizado por la solvencia estética de los intervinientes y el profundo calado de su discurso.     
Rosario Troncoso demostró una vez más que ha dejado de ser una promesa y, a pesar de su juventud, se ha convertido en una realidad o, dicho de manera algo más técnica, en una voz personal, templada en esa fragua que llamamos estilo y con una poética fresca e innovadora, a través de la cual expresa su relación con el mundo que le ha tocado vivir, pues ella pertenece al linaje –tan andaluz, por otra parte- de quienes, sin caer en el laconismo, ajustan la expresión al pensamiento y el pensamiento al latido misterioso de la poesía.      
Por su parte, Víctor Alija, también gaditano de 1978, dejó constancia de su potencia lírica, a través de poemas rotundos, vigorosos en el fondo y sobriamente enjaezados en el plano formal, con el telón de fondo de una decidida voluntad transgresora, unida a la construcción de la propia espiritualidad, en un proceso místico hondo y original, en el que el cuerpo juega un papel importante.     
Uno y otro, con fuerza arrolladora y acierto evidente, recorrieron su producción poética y abrieron paso al futuro, que se perfila brillante, dando a conocer varios poemas inéditos, que el público agradeció y aplaudió.     
Alejo Martínez fue el encargado de cerrar la velada –la tercera del ciclo La voz y la palabra- y, a petición de los asistentes, incluidos los propios poetas, tuvo que repetir.      

Redacción.-

3 de agosto de 2011

Poesía joven en Damajuana: Sandra Rubio, Celia Aguilar y Juan Pedro de Cosa leyeron sus poemas en el ciclo "La voz y la palabra"


Anoche, en Damajuana, dentro del ciclo La voz y la palabra, comparecieron tres autores jóvenes, que efectuaron una lectura fresca, amena e intensa, llena de inspiración, riesgos y, en la mayoría de los casos, aciertos, que el público, joven también, agradeció y aplaudió. Se trataba de Sandra Rubio, Celia Aguilar y Juan Pedro de Cosa.      
Aguilar y De Cosa son, en palabras de Dolors Alberola, dos jóvenes promesas de la palabra y de todo aquello que se propongan. Con una poesía atrevida en la que se mezclan tintes de malditismo con lo que sería un retrato de la vida habitual, estos poetas van adelantando en el terrible mundo de la poesía de hoy. Su camino es claro, ascendente, duramente lírico y además conservan la perpetua magia de la sencillez, en lo que coinciden con Sandra Rubio. Poetas con los que se puede contar con tan sólo nombrar la palabra poesía y que hasta la fecha han intervenido en diferentes lecturas y exposiciones, además de publicar sus poemas en algunas publicaciones y en sus propios blogs.    
Sandra Rubio era la más veterana de la terna, desde el punto de vista literario. Es una voz emergente y personalísima, que ha brindado a la autora un currículum breve, por razones de edad, pero interesante. Jerezana, de 1983, estudió Técnico Superior de Diseño Gráfico Publicitario en la Escuela de Artes de su ciudad natal, donde además completó su formación con pintores de la talla de Luís Grajales. Ha publicado poemas en la revistas literarias Amalgama, Trecetrenes (en la que también colabora de ilustradora), El síndrome felino, Adiós, El fantasma de la Glorieta, El Montevideano-Laboratorio de Artes, Letras en Rebeldía Ediciones y en su blog literario El cuartito de pensar, donde además expone la mayoría de sus pinturas. Cuando, en cierta ocasión, se le requirió una poética, escribió: Pintamos porque la vida no basta, sentenciaba Barceló, y yo pinto y escribo porque la vida no basta, porque cuando lo hago, respiro mejor, me invade, una extraña sensación que me emociona, y es entonces cuando intuyo el latido profundo de la vida.      
Ana y Andrea Fernández de Cosa pusieron música al acto, lo que hicieron con elegancia, sobriedad y brillantez.        

Redacción.-