DESDE AQUÍ UD. PUEDE IR A:

CONVOCATORIAS

CONVOCATORIAS

Martes 5 de noviembre
19,00 h.
Ateneo de Jerez
Encuentro literario hispano-marroquí. Lectura poética.
Poetas marroquíes:
Hassan Najmi, Mourad El Kadiri, Boudouik Benamar, Azrahai Aziz, Khalid Raissouni, Ahmed Lemsyeh, Jamal Ammache y Mohamed Arch.
Poetas gaditanos:
Josefa Parra, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Mercedes Escolano, Blanca Flores y Yolanda Aldón.
* * * * * * * * * *

22 de diciembre de 2009

Memorable concierto en la catedral de Jerez. Ángel Hortas, Rocío Ignacio, la Orquesta de Ceuta y la propia Capilla catedralicia, protagonistas de la velada


Que las fiestas de Navidad son una pejiguera, lo duda menos gente cada vez. La gran apoteosis del Consumo exige sacrificios casi humanos –léase gastos, esfuerzo, aburrimiento, incomodidad-, a cambio de muy poco; nada, prácticamente, si no se es accionista de alguna cadena de hipermercados o se explota un negocio del mismo jaez.
Pero, como no hay cruz sin cara, miren por dónde anoche salió ésta y el aire se vistió de luz no usada, según la conocida expresión de Juan de Yepes, uno de los más grandes poetas de todos los tiempos. No era en esta ocasión la sabia mano de Francisco Salinas sino la batuta privilegiada del jerezano Ángel Hortas el gobernalle mágico de un concierto que quedará en la memoria de mucha gente.
Al maestro, lo hemos visto fajarse en el teclado con grandes partituras y dirigir orquestas con tino, pero lo de anoche en la catedral de Jerez rebasó hasta el extremo lo previsible, tocando con la yema de los dedos la veste inaccesible de la belleza. Pocas veces, las gráciles manos de un músico se han ungido de tanta autoridad, haciendo de un conjunto de voces una voz, de la orquesta un sonido, envolviendo las notas de la joven soprano Rocío Ignacio, de la partitura un tratado de armonía, como el de Antonio Colinas, el poeta que puso la música a la cabeza de todas las artes.
Y así lo entendió el público, que llenaba el recinto catedralicio y no pudo contener su emoción ante la melodiosa arquitectura de los genios: Bach, Haëndel, Haydn, Mendelson, estrellas de la velada, tuvieron como ilustre telonero al estro popular, mucho menos solemne, desde luego, pero muy entrañable. La ovación duró varios minutos y aún resuena en los comentarios.
   
Redacción.-

15 de diciembre de 2009

Dolors Alberola ofreció una lectura poética en Estella del Marqués


Las lecturas poéticas son, por reiteradas, escasamente noticiables, aun cuando en torno haya muchas cuestiones que plantearse, muchas reflexiones y no menos materia reivindicativa, susceptibles de derramar mucha tinta. Sin embargo, cuando la calidad se impone a la cantidad, el rigor a la moda y la autenticidad a la impostura, sólo cabe lamentar que las mejores voces de nuestra poesía viva no se prodiguen con más frecuencia y para todos los públicos. España, sin embargo, es un circo mediático y, después de tres décadas largas de ficción democrática, seguimos escuchando marchas procesionales o aplaudiendo desplantes copleros, con la jáquima puesta, mientras el mundo se desploma delante de nuestras propias narices.
Por eso, cuando suena la voz de un poeta y se alza, insobornable y contracorriente, en medio de un océano de desidia y mediocridad, no todo está perdido y vuelve la esperanza a encender sus fanales en medio de la noche.
Sirva este largo prólogo para envolver con gala imprescindible un acto tan sencillo como la lectura que Dolors Alberola ofreciera el día 15, a la hora del crepúsculo, en la localidad de Estella del Marqués.
Allí, en el recinto humilde de un aula de mayores, se elevó, firme y limpia, la palabra de esta poeta y, como en los mejores tiempos de La Barraca, se hizo ágape la poesía y fue entregada a todos, con la munificencia y cordialidad de las cosas fundamentales. Poesía, en estado puro, sin truculencia, sin concesiones, sin guiños a los amos del calabozo (esos poetas, ay, que coinciden contigo en el camino y, al día siguiente, no te saludan), sin melindres, sin divismo: como debe ser.
Dolors Alberola conquistó el corazón del auditorio, porque ya previamente había convencido a su inteligencia, recorriendo con tino y elegancia los hitos esenciales de su andadura, a través de unos textos bellísimos, minuciosamente seleccionados, desde el remoto Cementerio de nadas hasta el reciente Del lugar de las piedras, que acercaron a los asistentes su concepción del mundo, su sentido o sinsentido de la existencia, su amor, su dolor, las razones profundas de su entrega a la poesía, el enigma del tiempo y el espacio, que esta noche cupieron en un recital.
Finalizado el acto, la autora y el público compartieron merienda y charlaron distendidamente sobre literatura.
Redacción.-
   
Para ver un breve vídeo del acto, pulse aquí.

10 de diciembre de 2009

Cultura en recesión. Después de 13 años, CajaMadrid ha dado carpetazo a “Poetas en vivo”, la tribuna poética que dirigía Enrique Gracia Trinidad. Pero hay otros casos


Si la historia no miente, uno de los golpistas de 1936 solía decir una frase que suena tan bien como ésta: Cada vez que oigo la palabra cultura, me echo mano a la pistola. Ejemplar, por supuesto. Hoy, algo más democráticos y pacíficos (la diferencia estriba en unos cuantos kilos de sobrepeso), no hacen falta las armas. Basta una firma, el célebre plumazo de otro tiempo, y lo mismo se desmantela una fundación que se cierra una editorial o se echa el cerrojo a un foro literario. Es la crisis, nos dicen, y en su nombre se aplastan conquistas sociales, se recortan derechos, se cercena o anula la libertad de expresión y los grandes se curan en salud, ponen a salvo sus dividendos y blindan el futuro para que nadie se lo discuta.
Al progreso, en las últimas décadas, se le ha llamado privatización, una corriente impetuosa de intereses oscuros, cuya consecuencia evidente será, más temprano que tarde, el despojo absoluto de la gran mayoría. Jesús, una vez más, ve cómo se reparten sus vestiduras, mientras los sayones preparan la cruz. Sí, privatización, lo cual no sólo significa concentración en unas pocas manos de los bienes de muchos, sino también coartada para lo que sea: cada cual hace con su dinero lo que le da la gana, admiten incluso los más desfavorecidos.
Y esto es lo que ha hecho Caja Madrid: inmolar un programa de lecturas poéticas, después de 13 años de andadura, en las aras de don Rodrigo Rato, su nuevo mandamás. Así de simple y de ayer para hoy. El próximo 14, el poeta Enrique Gracia Trinidad presentará, si el clima de tensión y desagrado no lo impide, el último acto de Poetas en vivo. Punto final.
Me enteré hace dos días, gracias a la escritora Edith Checa, que me dio la noticia por correo, informándome de la acción de protesta que se está preparando al respecto. La situación de la cultura es grave. Por eso, decidí responder a su amable mensaje y hacerlo en abierto, a ver si algo se mueve en nuestras hipnotizadas conciencias y de la reflexión se sigue algo útil. Éste es el cuerpo de la carta:

Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena, dice un viejo refrán, y así sucede con el sistema capitalista, al que todos aplauden o se pliegan, sin reparar en sus efectos, generalmente indeseables. Lo digo a propósito de lo acaecido en Madrid con Poetas en vivo, que venía dirigiendo Enrique Gracia Trinidad.
No tengo, desde luego, nada contra él (incluso contribuí a premiarle, hace años, un libro) ni contra su programa de lecturas, pese a ser lo de siempre, por los de siempre y para los de siempre, una fórmula que, en casos similares, suele generar réditos –literarios, entiéndase- a su promotor. Sin embargo, me duele que este cese, por el mero hecho de acontecer en Madrid, sea sobrevalorado (el proyecto de algarada del día 14), mientras pasaron desapercibidos sucesos similares en la sufrida periferia de una España que, a pesar del desdoblamiento administrativo de la maquinaria autonómica, sigue reducida a la Villa y Corte. Menos para cobrar impuestos, claro está. Por poner algunos ejemplos bastante cercanos, el cierre de la Fundación Municipal de Cultura de La Línea de la Concepción o el brutal carpetazo a la colección de poesía Ancha del Carmen, por parte del Ayuntamiento de Málaga, que, según mis informaciones, no constituyen casos aislados, de la misma manera que muchos certámenes literarios han dejado de convocarse y otros, menos escrupulosos, han recurrido a la fórmula de declarar los premios desiertos, a ver si el próximo año, con un poco de suerte, cae una subvención o un mecenazgo. Pero en Madrid –y acaso en Sevilla- no se leen los periódicos de provincias que, dicho sea de paso, no muestran excesivo celo a la hora de informar sobre algo tan nimio como, lamentablemente, sigue siendo la literatura, salvo que el montante de la noticia supere los seis mil euros.
Así, pues, con todo mi cariño en lo personal y mi mayor respeto en lo literario, el bueno de Enrique Gracia viene a ponerse en cola de una ya larga hilera de despidos poéticos, consecuencia de la nula consideración que poesía y poetas merecemos al capitalismo, incluidos sus valedores políticos, de “izquierdas” o derechas, y del escaso interés que, una vez han cobrado su minuta, albergan los de siempre hacia quienes les rinden pleitesía.
Creo que, al margen de ellos y sin perjuicio de que quien quiera y pueda asista a la protesta del día 14 (por cierto, ¿quién ha elegido a mi muy admirado Juan de Yepes patrón de la poesía universal?), habría que hacer algo más sólido y resuelto: crear, por qué no, un movimiento en defensa de la cultura, que denunciara estos atropellos, exigiera transparencia en la gestión cultural y reivindicase espacios públicos para todos. Lo demás se reduce a una algarada –una de tantas escaramuzas bajo tolerancia-, que se olvida a las pocas horas.
Publica esta misiva en tu blog, que yo haré lo propio en El Callejón del Gato, a ver si hallamos el modo de decirles a los agentes del capital, los políticos y los escritores a sueldo que estamos hartos de sus tropelías y resueltos, cueste lo que cueste, a plantarles cara.
Aunque, por experiencia, mucho me temo que el personal se arrugue. Lo malo, lo peor de este corrupto país es que, en el fondo, todos esperan beneficiarse de la corrupción. Y sé lo que digo: por espacio de dos o tres años, en el suplemento literario del Diario Málaga-Costa del Sol, el famoso Papel Literario, denuncié lo que entonces empezaba a caernos encima. Nada. Silencio. Todo el mundo, callado como putas, miraba hacia otro lado, como suelen hacer muchos de los que frecuentan la web denominada Premios Literarios, que siempre están de acuerdo con los que mandan, salvo cuando a ellos les aprieta el corsé. Sé que me escupirán, pero no importa. Spain is different!
© Domingo F. Faílde.-

1 de diciembre de 2009

Lectura de poemas en la lucha mundial contra el sida

El sida, llamado cáncer rosa en otro tiempo por su incidencia en el colectivo gay, fue sin duda la primera pandemia de la contemporaneidad y acaso la más mortífera. De orígenes inciertos, se propagó al principio entre grupos considerados marginales, caso de los heroinómanos, entre los que causó una enorme mortandad. Hoy, sin embargo, después de más de dos décadas de estragos, los esfuerzos de la ciencia y la presión de la sociedad han convertido a esta plaga en una enfermedad crónica.
Será tal vez por ello que la gente ha bajado la guardia y el uso del preservativo, que constituye la única barrera eficaz contra esta enfermedad, ha disminuido notablemente, mientras aumentaba, por el contrario, el número de infectados. La amenaza del sida se cierne sobre todos los individuos, sea cual sea su orientación sexual y al margen de otros hábitos.
Para despertar la conciencia ciudadana, hoy se celebra una jornada de reflexión y lucha, que en Jerez de la Frontera ha liderado el colectivo Jerelesgay, movilizando a otros grupos sociales y trasladando a los espacios públicos esta legítima y justificada preocupación.
Anoche, en el salón de actos de la Fundación Caballero Bonald, tuvo lugar una lectura poética en apoyo de esta efeméride, en la que los poetas Josefa Parra, Dolors Alberola, Isabel de Rueda, Rosario Troncoso, Domingo F. Faílde, Mauricio Gil Cano y Mariano Rivera pusieron voz a poemas de autores homosexuales, tras la intervención de las autoridades locales, que hicieron breve acto de presencia. Rosario Montoya, conocida en el mundo artístico como la Reina Gitana, puso punto final a la velada.
Por su parte, Susana Domínguez y Bibiana Ortega, representantes de la entidad organizadora, condujeron el acto con discreción y acierto, resaltando en sus breves y bien elaborados discursos la necesidad de redoblar la alerta frente al sida y el esfuerzo común contra la enfermedad.  

Redacción.-

27 de noviembre de 2009

El jueves 25. Domingo F. Faílde presentó "Carnalia" en Jerez.
















A las palabras de bienvenida y presentación, que corrieron a cargo de Álvaro Quintero, seguirían las del resto de los poetas que, como tales y amigos, acompañaron a Domingo F. Faílde en esta ceremonia, difícil aunque entrañable, de desflorar un libro. Y, si Álvaro Quintero expuso al auditorio las líneas maestras de la poética de Carnalia, con las palabras justas y una emoción bellamente templada, el discurso de Manuel Saborido incidió en los resortes que, depurando imaginación y realidad, desembocan en el poema. Por su parte, Mariano Rivera se detuvo en las aportaciones del autor a la poesía erótica, ubicándolo en una tradición jalonada de nombres tan señeros como Anaïs Nin o Henri Miller, rubricando lo expuesto con un poema. Isabel de Rueda, siempre en clave de cabal armonía, que tal es su sello distintivo, sumó al libro poesía, glosando con palabras hermosas y encendidas sus aspectos más relevantes. Finalmente, Dolors Alberola conectó los poemas de Carnalia con algo tan imprescindible como la vida, trazando a grandes aunque certeros rasgos la etopeya del autor y explicando poéticamente los nexos existentes entre las obsesiones de Faílde y el libro.
Fueron cinco discursos enjundiosos, en los que la amistad y el amor brillaron con luz propia, sin apagar con ella el rigor del análisis ni la exigencia estética que todos y cada uno se impusieron, en una noche mágica consagrada a la carne y a la poesía.
No tuvo otro remedio Domingo F. Faílde que dar comienzo a su intervención con un pormenorizado índice de agradecimientos, que partió de sus compañeros, pasó por el público y concluyó en los hermanos Romero Caballero, patrocinadores del acto.
La verdad de una obra poética reside en los poemas. Nada, fuera del texto, suma o resta elocuencia, calidad, al discurso, y así debió entenderlo el propio poeta que, con firmeza y serenidad, ofreció una lectura selecta, luego de haber enumerado los puntos cardinales de su propuesta estética, encaminada, en el caso de un libro erótico, a escandalizar, pues la literatura y más concretamente la poesía no deben ni pueden dejar a nadie en la indiferencia. Será tal vez por ello que los poemas de Carnalia, con el sagaz contrapunto de unas imágenes llenas de intencionalidad, regocijaron al público, que no sólo apreció las cualidades del libro: también se divirtió con la fina ironía desplegada por el autor y el talante festivo de todas las palabras pronunciadas.
La consabida firma de ejemplares dio paso al ágape acostumbrado, propiciando una grata tertulia.
Para acceder a más información sobre el acto y el libro, pulse aquí.
     
Redacción.-

26 de noviembre de 2009

Charo Escobar: un espacio para el arte en el corazón de Jerez


















En ciudades como Jerez, la cultura y el arte suelen ir de oca en oca y tiran porque le tocan o, mejor dicho, cuando le tocan –por tonadillas, soleares o rap- esas que, aunque llamadas fuerzas vivas, andan por lo común bastante mustias, incapaces incluso de moverse sino cuando el prohombre o profémina de turno mueve los hilos del polichinela. Así de triste, sí; tanto que, en otros tiempos, sin duda más brillantes, artistas de la talla de Lorca y Dalí adaptaron el adjetivo putrefacto a ese espécimen de cultura que hoy, impúdicamente, se predica políticamente correcta, a costa de inmolar el más noble artefacto de la obra de arte, es decir, su capacidad de sorprender y su voluntad de transgredir. La heterodoxia, sin ir más lejos.
Charo Escobar, arquitecta de probado talento, en la cima de su creatividad, es, ha sido y va a seguir siendo el reverso de aquellas fuerzas vivas que rigen el destino de los pueblos muertos, y ello precisamente gracias a una vitalidad irresistible que, como el movimiento, ella demuestra andando, lo mismo si se trata de abrazar la utopía o de arrimar el hombro a favor de esas causas que, por perdidas, a todos nos precipitan en la derrota. Se podría decir que es una musa atípica, antónimo de diva y, sin embargo, siempre protagonista de su propia existencia y el gozoso estallido, tanto ético como estético, generado a su alrededor. Vamos, la heterodoxia.
La última sorpresa –en el mejor sentido de la palabra- nos la dio el viernes 20, al convertir su estudio, bellamente diseñado, en una luminosa y acogedora sala de arte -¡mucho más que una galería!-, donde cuadros y esculturas conviven entre el blanco austero de las paredes, algunos muebles indispensables de vanguardista factura y, sobre todo, libros, muchos libros, en los que, suavemente, reverbera la música, creándose una atmósfera que consigue integrar al visitante en el espacio casi íntimo de la creación, pues los grandes milagros son así de sencillos y cotidianos, si hay por medio quien sepa traducir el misterio y encontrar un lenguaje para hacerlo entender.
Los honores de la inauguración recayeron, con todas las de la ley, en tres artistas plásticos radicados en Gaucín, un plácido y pintoresco municipio de la provincia de Málaga, desde cuyas alturas, en las primeras elevaciones de de la serranía rondeña, se divisa el Mediterráneo y, estando limpio el cielo, las cadenas costeras de Marruecos. Y allí, en Gaucín, según nos comenta la propia Charo Escobar, hay afincados unos 20 artistas con estudio propio, que, no obstante la diversidad de sus propuestas estéticas, celebran cada año, en primavera, unas jornadas de puertas abiertas para todos aquellos que quieran visitarlos. El inglés Jim Rattenbury y los madrileños Juan Antonio Sangil y Ana Pellón son los tres aludidos.
Jim Rattenbury (Londres, 1947) es pintor y escultor de formas abstractas con una larga trayectoria a sus espaldas, pues expuso por vez primera en 1982 (Galerie Marlyse Jossevel, Zurich) y lo ha hecho desde entonces en al menos veinte ocasiones individualmente y en veintisiete muestras colectivas, siendo muy elogiado por la crítica.
Por su parte, Juan Antonio Sangil es escultor y profesor de la Escuela Oficial de Cerámica de Madrid. Con el barro, consigue texturas de apariencia pétrea que él modela con formas sencillas.
Ana Pellón, por último, es pintora de corte expresionista, con algunos ribetes de surrealismo y muy inclinada a mezclar en su paleta una gran variedad de materiales pictóricos.
La exposición estará abierta hasta el próximo 4 de diciembre.
  
Redacción.-

23 de noviembre de 2009

William Shakespeare y Jerez de la Frontera, un año más



Los discursos de las autoridades, de encomiable brevedad, señalaron el comienzo de un acto que, desde hace algunos años, retoma una curiosa tradición: el homenaje a William Shakespeare, acaso el primer escritor extranjero que introduce en sus obras alusiones al vino de Jerez, lo cual no es de extrañar, si tenemos en cuenta que nos estamos refiriendo a una figura capital de la literatura, más allá de su espacio geográfico y el tiempo en que vivió.
Y, hablando de tradiciones, la presencia de Mrs. Carol Ann Duffy que, por su condición de poeta laureada de la corte británica (es la primera mujer que alcanza tal honor), vino a cobrar en especie parte de su salario y se llevó al Reino Unido una bota de vino de estos pagos, que sufraga cortésmente Jerez. Durante al menos un año, Mrs. Duffy podrá saborearlo todos los días, en beneficio de una inspiración que, en el acto, puso de manifiesto su poema Anne Hathaway, incluido en el libro The world´s wife (La esposa del mundo); una historia entre tierna y divertida, tomada del testamento del propio Shakespeare: Item I gyve unto my wife my second best bed (Lego a mi esposa mi segunda mejor cama).
A continuación, Manuel Ríos Ruiz, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Josefa Parra, José Mateos, Manuel Pérez Celdrán, Julio Rivera, Raquel Zarazaga, Vicente Vegazo y Juan de la Plata dieron lectura a varios poemas del gran poeta inglés, cuya voz continuó sonando en la de los actores del gripo Dionisio, que escenificaron algunos momentos de Enrique IV.
El acto, presentado por Ricardo Rodríguez, se desarrolló íntegramente en el parque González Hontoria. El quinteto de metales de la orquesta Joaquín Villatorio puso gozoso fondo musical, interpretando Water music, dueto y toreador de Carmen, brindis de la Traviata y La vida es bella.  

Redacción.-

18 de noviembre de 2009

Atilano Pacheco: “Desde esta atalaya privilegiada que es La Moderna se puede observar perfectamente el pulso de la ciudad"


















No cupo un alfiler en el Aula 2 de la Escuela de Hostelería este pasado martes por la noche. La presencia de Atilano Pacheco concitó el interés de propios y de ningún extraño. La ocasión la pintaban calva: la mesa presidencial se transformó en la barra del bar de la remembranza. Javier de Miguel presentó al ponente como el venerado, el Faro de Occidente en las noches oscuras de la melancolía, el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia Humana en la calle Larga, doctor en Alegría y máster por la Universidad de la Sensatez. Graduado en Generosidad como el vino de su querida tierra. El Gigante Bueno de nuestros mejores sueños. El cronista de la tarde interminable, el mejor padre y esposo, el hermano de la Luz y el Viento. En pocas palabras, nuestro presidente.
Atilano habló en todo instante con la lengua pegada al pulso de sus más enérgicas emociones: Mis primeros recuerdos de La Moderna son los de ir a visitar a mi abuela Mercedes, que trabajaba allí con mi tía Patricia. Desde que era un chaval ya jugaba allí con mi hermano Alfonso. Desde siempre La Moderna fue nuestro segundo hogar. Desde entonces a la actualidad han llovido chaparrones de fraternidad, conexión con la ciudadanía, momentos buenos y momentos difíciles, décadas de fidelidad, urdimbre afectiva con una clientela que también ha formado parte protagónica de este sanctasanctórum de la convivencia jerezana. Para Atilano Pacheco, desde esta atalaya privilegiada que es La Moderna se puede observar perfectamente el pulso de la ciudad: sus manifestaciones religiosas, reivindicativas o lúdicas, sus alegrías o temores. La Moderna es un local con alma, un alma formada por miles de voces que comparten un tiempo robado a la vida.
Numerosísimas intervenciones por parte del público concurrente desgranaron anécdotas, agradecimientos, congratulaciones y aplausos en forma de sentidas palabras. Al término de la ponencia, que además estuvo ilustrada con fotografías de diferentes épocas de La Moderna, se sirvió un aperitivo y un jerez de honor.

Redacción.-

17 de noviembre de 2009

Manuel Francisco Reina presenta “Un siglo de copla”, la historia definitiva de “un género inmortal”



















Un siglo de copla es el título del libro que su autor, el jerezano Manuel Francisco Reina, presentará en Málaga, el próximo día 19.
Los hermanos Machado, Manuel de Falla, Pau Casals, Federico Gª Lorca… Desde el origen de la Copla, en el ambiente musical e intelectual de finales del S XIX y principios del XX, pasando por su consolidación en la época previa a la República y de la segunda República (con grandes intérpretes como Pastora Imperio y Manolo Caracol, Concha Piquer o Miguel de Molina), hasta su asimilación por la Dictadura, su reflejo de la sociedad de la posguerra (con intérpretes como Estrellita Castro, Imperio Argentina, Juanita Reina, el Príncipe Gitano, Antoñita Moreno, Juanito Valderrama, Antonio Molina, Lola Flores, Carmen Sevilla, Paquita Rico, Marifé de Triana, Marujita Díaz...) y su difusión radiofónica hasta nuestros días, la copla es un reflejo de España. Este libro, que irá acompañado de un DVD con un documental de Emilio Ruiz Borrachina, cuenta su historia.
Escritor, poeta, periodista, Manuel Francisco Reina ha publicado Razón del incendiario, Naufragio hacia la dicha, Del insumiso amor, Consumación de estío, Las islas cómplices , El amargo ejercicio, La lengua de los ángeles, Las rosas de la carne y Las liturgias del caos, por los que ha recibido diversos y relevantes premios, que han distinguido también a su obra narrativa: Los santos varones, La coartada de Antínoo y La mirada de sal. Es autor igualmente de las antologías Mujeres de carne y verso, Poesía andalusí y La paz y la palabra (Letras contra la guerra).
La copla –escribe Manuel Francisco-, además de ser la primera canción protesta en castellano, es también el espejo de la historia, las artes y las tragedias de este país durante más de un siglo. Capitales como Sevilla, Madrid, Barcelona, Málaga, Cádiz, Valencia o San Sebastián, fueron capitales de la Copla, y templos de un género musical que aúna muchas artes y saberes.
     Redacción.-

12 de noviembre de 2009

"Notas anotadas". El libro, que recoge poemas de siete autoras, fue presentado ayer en Chiclana de la Frontera

















Un taller es un tiempo extrañador, un no existir dentro de la retórica, para palpar, al menos, la libertad de un verso, un verse y reconocer en otro, un dejar el disfraz de la lógica para entrar, de súbito, en la lógica de la hermosura. En un taller, todos somos el mismo y tan distintos como dijera Swedemborg del hombre máximo. Una tarde cualquiera, sincronizamos labios, oídos, corazón y acercamos a ellos el silencio y su música. Pero pasa la tarde y viene otra y, en ella, lo que fuera ojo, mano, sonrisa, cambia su quehacer y es ahora pisada, nuca, frente. Así la poesía va quedando en su nombre, poesía, sin diferencia en ella, sin altercado en ella, sin posesión en ella. Enormemente armónico este taller que nunca desearemos olvidar, como nunca se olvida a los que fuimos uno sólo escribiendo cada cual a su manera.Con estas palabras resumía Dolors Alberola la labor realizada por el taller de creación literaria que, a lo largo de siete años, ha impartido en Chiclana de la Frontera, con el patrocinio de la Fundación Fernando Quiñones, que dirige su hijo Mauro.
Y esta labor acaba de plasmarse en el libro de poemas que se presentó ayer por la tarde, publicado a expensas del colectivo Crisálida, con el apoyo de dicha fundación. Notas anotadas recoge una amplia muestra del talento poético y pulcritud estética de un grupo de mujeres que, a lo largo de estos años, ha perseverado en su esfuerzo y, en consecuencia, depurado su técnica y ensanchado su verso. María Jesús Zaldívar, Ignacia Ramos, Flora Blanco, María Rodríguez, Carmen Rodríguez Morales, María de la Luz Franco y Carmen Leal Sánchez han dejado de ser inéditas por obra y gracia de este libro; un libro que, como tal –y en palabras de Dolors Alberola- es un arma poderosísima y podría decirse que -en cierto modo al menos- al alcance de todo el mundo. Y ello, naturalmente, porque el motor que alienta los grandes cambios suele viajar en el tren de sus páginas. El pensamiento de la humanidad sería, en consecuencia, la munición de los libros y éste que hoy ve la luz aporta una riada de hermosura, de ilusión, de bondad. Y buena falta nos hacen en los tiempos que corren.
   Redacción.-

10 de noviembre de 2009

Presentación en el Ateneo de Sevilla de “Calle del Agua (Antología de Literatura hispanomagrebí)”



Mañana, miércoles 11, a las 20,00 h., en el Ateneo de Sevilla, se llevará a cabo una presentación del libro Calle del Agua, Antología de Literatura hispanomagrebí. Intervendrán en el acto Francisco Vélez Nieto (presidente de honor de ACE en Andalucía), Patricio González (director de la Fundación Dos Orillas) y dos de los coautores de la antología: Manuel Gahete y José Sarria.
Calle del Agua. Antología contemporánea de literatura hispanomagrebí, es un estudio antológico que analiza uno de los fenómenos literarios de mayor interés ensayístico ocurrido en las últimas décadas en la región del Magreb, cual es el hecho de la aparición de una neoliteratura española llevada a cabo por autores de origen magrebí y que desarrollan su proceso creativo vertiéndolo directamente en castellano, habiendo generado, durante casi seis décadas, una corriente creativa que los autores de la presente antología catalogan como de literatura hispanomagrebí.
La investigación crítica ha sido llevada a cabo por cinco de los más destacados estudiosos del fenómeno: Manuel Gahete, Abdellatif Limami, Ahmed M. Mgara, José Sarria y Aziz Tazi. Durante un largo periodo de tiempo han ido recopilando todos los datos existentes acerca de esta singular obra y analizando los textos de los diferentes autores; las conclusiones se presentan como un corpus teórico junto con una muestra de los creadores seleccionados (Mohamed Chakor, Mohamed Sibari, Mohamed Akalay, León Cohen Mesonero, Said Jedidi, Mohamed Bouissef Rekab, Mohamed Lachiri, Ahmed M. Mgara, Moisés Garzón Serfaty, Mohamed Mo Toufali, Mohamed Doggui, Aziz Tazi, Mezouar El Idrissi, Abderrahman El Fathi y Moufid Atimou), lo que hace de la actual edición el primer texto antológico con categoría ensayística.
El libro ha sido publicado de la mano de la editorial SIAL (Madrid), con el patrocinio de la Fundación Dos Orillas (Diputación de Cádiz) y el Instituto Municipal del Libro (Málaga), y ha sido presentado hasta la fecha en el Instituto Cervantes de Tánger (en el marco del Festival de Cine Español de Tánger), Tetuán (Facultad de Literatura Española), Fez (Instituto Cervantes), Córdoba, Granada y Algeciras.
       Redacción.-

7 de noviembre de 2009

"Erre con erre", retahílas y adivinanzas de Vicenta Guerra. La autora presentó su último libro en la Real Academia de San Dionisio

















Con casi 80 años, la poeta jerezana Vicenta Guerra sigue dándonos muestras de la juventud de su inspiración y de su enorme interés por la educación de los niños, a quienes, más de una vez, ha dirigido su aliento creador. Todo ello, unido a la pulcritud con que acostumbra a bruñir sus poemas, le ha valido varios premios y el reconocimiento unánime de sus numerosos lectores.
Con estas credenciales, el pasado día 5, presentó en la Real Academia de San Dionisio el libro que, de momento, cierra su producción. Se trata de Erre con erre, retahílas y adivinanzas, dirigido, como ya se ha dicho, a los niños y dedicado a todos los que han hecho de su vida un ministerio para la educación de los mismos, en homenaje claro y decidido a la figura del maestro.
El poeta arcense Antonio Murciano, en su condición de vicepresidente de la institución anfitriona, tomó la palabra, tras las protocolarias de la presidencia, para, en primer lugar, poner donde conviene a la autora del libro: la generación del 50, a la que pertenece cronológicamente y de la que, sin embargo, se segrega al optar por la tradición de quienes prefieren aquella poesía clara, transparente, de tintes populares, que parte de Bécquer y pasa por el 27. Murciano subrayó la aportación de Guerra a la poesía escrita para niños, que cuenta en España con cultivadores de la talla de Gloria Fuertes, lamentando que este fenómeno literario no haya sido estudiado hasta la fecha con la debida profundidad.
Llegado el turno de Vicenta Guerra, se despachó la autora como suele hacerlo, es decir, derrochando ingenio y cautivando al público que llenaba el salón de actos con su indudable encanto personal y la magia, evidente también, de sus versos, compuestos con palabras cadenciosas de rima fácil y sonora, casi tan sencillas como las sonoras risas infantiles, o las canciones rítmicas de juegos de patio de vecindad o de rincón de jardín ameno y coqueto, como dice Severino Barra en su acertado prólogo.    

Redacción.-

6 de noviembre de 2009

"Desde todo el silencio", una antología poética con voz de mujer. El tomo III acaba de salir



Este libro nació antes que la palabra, en este tiempo antiguo donde el silencio era nuestra patria, remoto pasado donde la mujer hablaba para dentro, husmeando los rincones del corazón, callándose. Así comienza Silvia Delgado el prólogo al tomo III de la antología titulada Desde el silencio, que publica el Movimiento Internacional de Escritoras Los puños de la paloma, dirigido por la poeta argentina Norma Segades Manias, que perteneciera al consejo de redacción de la revista Gaceta Literaria, e integrado por Esther Andradi (Argentina/Alemania), Silvia Delgado Fuentes (Euskal Herria), Carmen Julia Holguín (México/Estados Unidos), Amanda Pedrozo (Paraguay), María del Pilar Romano (Argentina), Sylvia Riestra (Uruguay) y la propia Norma Segades. Según sus promotoras, el Movimiento Internacional de Escritoras Los puños de la paloma promueve una palabra capaz de nombrar, de denunciar, de revelar, de hacer visible cada una de las llagas o dolores que soportan cotidianamente aquellos que habitan en la penumbra desde el principio de los tiempos.
Dolors Alberola (España), Claribel Alegría (Nicaragua), Andrea Álvarez (Venezuela), Anna Arent (Polonia), Gioconda Belli (Nicaragua), Marquesa Mercedes Alba Benítez (Finlandia), Lucrecia Cossio (Argentina), Silvia Delgado Fuentes (España), Livia Díaz (México), Teresa Fornaris (Cuba), Leda García Pérez (Costa Rica), Ximena Gautier Greve (Francia), Milagro Haack (Venezuela), Carmen Julia Holguín (México), Ana Maria Intili (Perú), Lía Hadzopoulou Karavía (Grecia), Gladys Mendía (Venezuela), Waldina Mejía Medina (Honduras), María Julia Mólico (Portugal), Jeannette Montoya (Suecia), Tereza Neumann (Brasil), Maria Cristina Orantes (El Salvador), Patricia Oroño (Argentina), Amanda Pedrozo Cibils (Paraguay), Susana Reyes (El Salvador), Sylvia Riestra (Uruguay), Kathya Rodríguez (Panamá), Marta Rodriguez (Brasil), Pilar Romano (Argentina), Agnieszka Malgorzata Rybarczyk (Polonia), Norma Segades – Manias (Argentina), Teresa Shaw (España) y Rosina Valcárcel (Perú) son las autoras seleccionadas para este tercer volumen, cuya presentación habría tenido lugar el pasado 17 de septiembre.
Treinta y tres mujeres, treinta y tres poetas, treinta y tres voces, cada una con su poética, sus obsesiones, su personalidad y, afortunadamente, muchos poemas, que es donde reside la elocuencia de un libro de poesía. ¿Qué tienen en común las antologadas? Norma Segades afirmó al respecto: Nos une el dolor ante la injusticia, los derechos cercenados, la intemperie infamante de los otros, pero, como venimos de geografías, realidades, historias de vida, y hasta un uso del idioma diferente, nos diferencia el uso que damos a la palabra -esa palabra que entendemos honesta, franca, genuina, intensa y testimonial- en el marco de cada discurso.   

Redacción.-

2 de noviembre de 2009

“Arte de perros”, de Dolors Alberola, declarado 'poemario del mes'



















Bacovicious, el blog del escritor Esteban Gutiérrez Gómez, publicó ayer una entrada titulada Poemario del mes: "Arte de perros", de Dolors Alberola. La honrosa nominación se justifica seguidamente mediante sendos artículos, que firman la poeta María Jesús Silva y el propio Gutiérrez Gómez. Un trabajo excelente que incluye poemas del libro, algunas imágenes de Alberola y un enlace a un archivo de voz con recitado de la autora. Los interesados pueden visitar el referido blog, que está disponible en la siguiente dirección:
O hacer otro tanto en el que lleva por título En busca de otras Ítacas, igualmente accesible en:
Esteban Gutiérrez Gómez destaca las metáforas del libro, acerca de las cuales explica: Existen metáforas que muerden. Metáforas fieles y metáforas abandonadas. Metáforas objeto y metáforas vida. Existen metáforas perro y metáforas poesía. No en vano tituló su comentario Metáforas que muerden, en alusión a su fuerza expresiva y la toma de posición de la autora frente a la injusticia.
Por su parte, María Jesús Silva analiza la estructura de Arte de perros y pasa revista a su imaginería, destacando importantes aspectos del discurso poético para elogiar, por último, lo arriesgado de la propuesta estética de Dolors Alberola y la pulsión emocional de este libro, cargado de emociones porque ‘ladra’a muchas cuestiones que todos reconocemos.
Arte de perros, prologado por la escritora argentina Luisa Futoransky, fue publicado por EH en 2006.   

Redacción.-

1 de noviembre de 2009

Se presenta el 20 de noviembre. "El cielo que nunca habló", nueva entrega poética de Mariano Rivera Cross



El 20 de noviembre, a las 7 de la tarde, tendrá lugar en la librería Hojas de Bohemia, de Jerez la presentación del libro que ostenta el número 25 de la colección del mismo nombre, editada por EH.
Se trata de El cielo que nunca habló, cuyo autor es el poeta, novelista y dramaturgo Mariano Rivera Cross (Jerez de la Frontera, 1945), que ya cuenta en su haber con dos libros de poesía (Siluetas verticales y Dioses y héroes en retirada), otras tantas novelas (Dulce virus de la transición y La parrilla invertida) y varias obras teatrales (Añicosmos y Entromesiglos, Offmóvil I, II y III).
Rivera, Catedrático en el Instituto Padre Luis Coloma desde el año 1979, será presentado en esta ocasión por José Pallarés, Catedrático de Lengua y Literatura en el I.E.S “Francisco Pacheco” de Sanlúcar de Barrameda y Profesor de Literatura Contemporánea en la UNED de Cádiz, autor del prólogo de este libro, al que califica de hondo, inteligente y bello, profunda y sutilmente trabado y escrito con una notable contención expresiva.
Con este motivo, Mariano Rivera ha concedido a El callejón del gato una entrevista , cuyo enlace figura al final de esta entrada. En ella, el autor nos acerca a los temas del libro, revela su postura ante los mismos y establece una sutil relación entre éstos y los graves conflictos que, en la actualidad, afligen a los hombres y a la propia literatura. El propio autor, que considera el conjunto de su obra como una totalidad, manifiesta que El cielo que nunca habló guarda una estrecha relación con Dioses y héroes en retirada, profundizando en la idea de una humanidad que, libre de creencias y preceptos, intenta huir del caos y llenar su vacío recuperando el espíritu de la vieja mitilogía.  

Redacción.-  

Para leer la entrevista, pulse aquí.

31 de octubre de 2009

Dolors Alberola presentó "Del lugar de las piedras" en Jerez de la Frontera

















Un centenar de personas –prácticamente, el aforo del salón de actos de la Casa de las Mujeres, en Jerez de la Frontera- asistió a la presentación del libro que, de momento, cierra la larga nómina bibliográfica de su autora.
Arropada por Domingo F. Faílde, que pronunció el discurso introductorio, exponiendo los rasgos generales de su poética y las características del libro, y por Margarida Ledo Coelho, concejal de Igualdad y Salud del consistorio jerezano, Dolors Alberola dio lectura a un conjunto de poemas, atinadamente escogidos, que el público siguió con interés y entusiasmo, cuyas cálidas muestras interrumpieron varias veces su intervención. Y como la edición es bilingüe, Del lugar de las piedras sonó también en lengua portuguesa, gracias a la Sra. Ledo Coelho, que puso voz a la traducción realizada por Rui Costa.
Las ruinas, es cierto, y, en general, el arte –dijo Faílde, refiriéndose al tema central del libro- nos ponen en contacto con el ayer, es decir, lo actualizan, convirtiéndolo en hoy y proyectándolo hacia el mañana.
Terminado el acto, la autora firmó muchos ejemplares y, siguiendo la costumbre, los asistentes disfrutaron del vino de jerez.
Los lectores interesados podrán leer un amplio reportaje sobre la presentación del libro, que incluye las palabras preliminares de Domingo F. Faílde y un álbum fotográfico, a través del enlace que se facilita seguidamente.    

Redacción.-.Para acceder al reportaje, pulsar aquí

20 de octubre de 2009

'Miércoles de bohemia': entre el eros y la locura. Poetas y escritores revisarán estos temas a la luz de la literatura
















La presentación de Carnalia, prevista para el próximo 25 de noviembre, pondrá en marcha los Miércoles de bohemia, el espacio que EH viene ya dedicando a la poesía y que, en la actual temporada, gira en torno a dos centros de interés, que cada autor invitado podrá interpretar libremente y, parafraseando al inolvidable Sinatra, transmitirlos a su manera.
Eros, con todo el potencial de una tradición, que oscila entre el platonismo o la mística, como disfraz de la carne, y el sexo más explícito y ardiente, será el que de comienzo a esa fiesta de la palabra que siempre late allí donde haya un verso. Junto a él, trenzando los misterios de la viva pasión que es el hombre -no hace falta especificar las obvias diferencias de sexo u opción sexual-, la locura, ese salto adelante que, como la poesía, nos incita a volar.
Jesús María Serrano, Josela Maturana, Álvaro Quintero, Dolors Alberola, Rafael Esteban Poullet, Isabel de Rueda, Josefa Parra, Carmen Moreno y quien firma estas líneas serán los encargados de pilotar la nave imaginaria que, por el portulano de los sueños, incluido el propio sueño de la razón, con todos sus monstruos, irá dejando su estela, el camino del mar, como ya dejara dicho Machado.
Y, al frente de todo esto, asumiendo el trabajo inherente a cualquier actividad que requiera coordinación y, cómo no, los riesgos que lleva consigo la apuesta, Álvaro Quintero, responsable literario de EH y, por encima de todo, un poeta de sólida andadura, autor de varios libros y excelente conocedor de los temas que se van a abordar.
Para que hable de ellos y delinee las líneas maestras de ambos ciclos, El callejón del gato se ha entrevistado con él. Los lectores podrán conocer sus respuestas haciendo click en el enlace que figura a continuación:

Leer entrevista
© Domingo F. Faílde.-

17 de octubre de 2009

El próximo 29 de octubre. Dolors Alberola presentará en Jerez "Del lugar de las piedras"

















Dolors Alberola presentará su libro Del lugar de las piedras al público lector jerezano. El acto tendrá lugar el próximo 29 de octubre, jueves, a las 7,00 de la tarde, en la Casa de las mujeres, dentro del ciclo Salón de tarde. Intervendrán en el mismo, además de la autora, Domingo F. Faílde y Margarida Ledo Coelho, que dará lectura a algunos poemas en lengua portuguesa, traducidos por Rui Costa, un joven y excelente poeta del país vecino. El libro, galardonado con el premio internacional Alonso de Ercilla, ha sido publicado por Yaganes en edición bilingüe.
El poeta argentino Juan Gelman definió la poesía como un muro frente a la muerte y ésta, por activa o pasiva, es la gran responsable de buena parte de la literatura. En el caso de Dolors Alberola, la muerte es una especie de sombra tutelar, una obsesión continua de la autora, que, intentando evadirla, ha cavado trincheras y erigido bastiones, sin otro material que la palabra ni otra razón que su amor a la vida. Y, en su cruzada contra el no-ser, ciñéndose el arnés de la poesía, atraviesa el espacio y el tiempo, descubre que el pasado -como apuntara Wordsworth- pervive en la memoria y que el futuro -según María Zambrano- puede ser anticipado por el sueño.
Todos los tiempos, el tiempo. Convergiendo, eso sí, en el espacio a través de las piedras, que son la memoria de aquel. Las ruinas, es cierto, y, en general, el arte nos ponen en contacto con el ayer, es decir, lo actualizan, convirtiéndolo en hoy y proyectándolo hacia el mañana. Éste es el lugar de las piedras.
Se ha hablado del amor como tema central de este libro. Sin embargo, por más que su presencia sea notable y esencial su función en el texto, no es verdad. La autora lo utiliza a manera de contrapunto de la voz lírica, personificado en un tú -el tú esencial de Machado- presente en todo tiempo desde la realidad del hoy.
     Redacción.-

EH presentó su programa de actividades culturales para la temporada 2009-2010




A las 8,30 h. de la tarde de ayer, tuvo lugar la presentación del programa de actividades culturales que, a lo largo del curso 2009-10, tiene previsto desarrollar el grupo de empresas Romero Caballero, del que forma parte EH Editores, a cuyo cargo la colección de libros de poesía Hojas de Bohemia acaba de publicar el volumen número 24.
Dicho programa, que engloba más de cien actividades de carácter artístico, histórico, musical, literario, científico, cívico y solidario fue expuesto por sus responsables en el transcurso de una brillante gala, que estuvo amenizada por cantantes y grupos (Los ángeles de Eritheia, el Kisky y otros) y contó con la colaboración de poetas (Dolors Alberola), periodistas (Marco Antonio Velo), profesores (Francisco A. García Romero) y otros agentes culturales.
Tanto Francisco Romero Caballero, presidente del Grupo (a quien vemos en la fotografía, haciendo uso de la palabra), como Marco Antonio Velo, responsable de Comunicación, insistieron en el carácter integrador de las actividades presentadas, así como en el objetivo fundamental de las mismas: Propiciar la ética e incluso la estética del pensamiento es apostar fuertemente por la riqueza del debate, sin ataduras ni cotos ni prejuicios ideológicos.
Finalizado el acto, se sirvió un aperitivo a los numerosísimos asistentes que, como suele ocurrir en estas ocasiones, departió en animada tertulia hasta altas horas de la madrugada.  

Redacción.-    

Para acceder al programa cultural, hacer click aquí.

9 de octubre de 2009

Dolors Alberola presentó "Del lugar de las piedras" en la Fundación Rafael Alberti

















En el salón de actos de la Fundación Rafael Alberti tuvo lugar, el día 8, la presentación del libro Del lugar de las piedras, que valiera a Dolors Alberola el premio de poesía Alonso de Ercilla. Ésta es la primera de una serie de presentaciones que, en diversas ciudades, efectuará la autora para dar a conocer esta obra, publicada por Yaganes en castellano y portugués, idioma al que fue traducida por Rui Costa, una de las voces jóvenes más vigorosas del vecino país. Y en ambas lenguas se leyeron algunos poemas del libro, a cargo de la propia poeta y de la profesora y traductora brasileña Carmen Sales.
Antes, Domingo F. Faílde realizó un recorrido por la trayectoria literaria de Dolors Alberola y analizó sus claves estéticas para, finalmente, centrarse en Del lugar de las piedras.
El poeta argentino Juan Gelman -dijo Faílde- definió la poesía como un muro frente a la muerte y digo yo que ésta, por activa o pasiva, es la gran responsable de buena parte de la literatura. En el caso de Dolors Alberola, la muerte es una especie de sombra tutelar, una obsesión continua de la autora, que, intentando evadirla, ha cavado trincheras y erigido bastiones, sin otro material que la palabra ni otra razón que su amor a la vida. Y, en su cruzada contra el no-ser, ciñéndose el arnés de la poesía, atraviesa el espacio y el tiempo, descubre que el pasado -como apuntara Wordsworth- pervive en la memoria y que el futuro -según María Zambrano- puede ser anticipado por el sueño.
Todos los tiempos, el tiempo. Convergiendo, eso sí, en el espacio a través de las piedras, que son la memoria de aquel. Las ruinas, es cierto, y, en general, el arte nos ponen en contacto con el ayer, es decir, lo actualizan, convirtiéndolo en hoy y proyectándolo hacia el mañana. Éste es el 'lugar de las piedras'.
Entre los asistentes al acto se encontraban numerosos poetas y amigos de la autora. Al término del mismo, se sirvió un vino de honor.    

Redacción.-

8 de octubre de 2009

"Pisadas sobre lienzo": La poesía de Isabel de Rueda abrió anoche el curso literario de EH



La librería Hojas de Bohemia convocó de nuevo a los amantes de la poesía. En la tarde de ayer, EH Editores presentaba, en el patio interior de aquella, el número 24 de su colección de poesía. Pisadas sobre lienzo es el título que agrupa el acento lírico de Isabel de Rueda. Con exquisita puntualidad dio comienzo esta convocatoria, presidida por la propia autora, el asesor literario de EH, Álvaro Quintero y el poeta Domingo F. Faílde, autor del prólogo, que pronunció las palabras de presentación.
Según Domingo F. Faílde, “no hay en sus venas gotas de sangre jacobina, pero el verso de Isabel de Rueda –continuando con la paráfrasis de Machado- brota de aquel manantial sereno que, necesariamente, certifica la madurez de un poeta. La música callada, que tanto complaciera a María Zambrano, es el espacio de la contemplación y en él se circunscribe Pisadas sobre lienzo, consecuencia de la mirada de un yo que ha encontrado en su propia interioridad las razones profundas del mundo circundante y las claves que llenan de sentido su relación con él: esencia y existencia comparten, pues, el lienzo, el ámbito purísimo que se ofrece a la vista y que los pies del hombre van hollando, de un modo natural, al hacer su camino, dejando en él la huella de su paso o, machadianamente, su estela en la mar.En opinión de Faílde, Isabel de Rueda (Jerez de la Frontera , 1962) consolida con este libro la imagen que la acredita como una poeta con voz propia, cuya obra, pulida con esmero, se ensancha paso a paso y mira, como siempre, a los adentros, esa gran factoría donde se forja el conocimiento y se templa la música. Alejada de sinecuras y mercadeos, atenta únicamente al radar que detecta la belleza, va gestando su obra, introduciendo en ella toda la luz que cabe en una mirada. Como todo poeta verdadero –añade-, es, sin duda, un vestigio de otra vida más pura, si alguna vez lo fuera, cuando el hombre podía permitirse arrancarle el sustento a la naturaleza, percibiendo su pálpito en la tierra, en la lenta germinación de los frutos, en el devenir de las estaciones; y, tras el laboreo cotidiano, sentarse a contemplar las estrellas, poner en orden sus conocimientos, ajustar su conciencia a la armonía del cosmos y disponer su espíritu a la revelación del misterio.
Por su parte, Isabel de Rueda tras expresar su agradecimiento a quienes la presentaron, a la editorial Eh Editores y al público asistente, dio lectura a algunos poemas incluidos en el libro, en medio de un profundo silencio, tan sólo interrumpido por los aplausos que, en varias ocasiones y al término del acto, acercaron a la autora el calor aquiescente de sus lectores, muy numerosos por cierto, a juzgar por los ejemplares que hubo de firmar, mientras el auditorio se solazaba con el vino de honor ofrecido por los organizadores.  

Redacción.-   

Para acceder al reportaje sobre este acto, pulsar aquí.

4 de octubre de 2009

"Carnalia", de Domingo F. Faílde, fue presentado en Gijón. El acto tuvo lugar el día 2 y estuvo arropado por los poetas Emilio Amor y Dolors Alberola

















Quiero, pues, escandalizarles. Porque, si no, ¿a qué han venido? Quiero, pues, incitarles a romper las barreras del pensamiento y disparar el libre albedrío que conduce a la acción. Porque eso es Carnalia, este modesto libro que pongo en sus manos. La ironía, el cinismo, el vértigo hedonista, las mil trapacerías de la voz lírica, no ocultan sin embargo que en fondo más hondo de lo humano siempre alienta el amor.
Con estas palabras concluyó Domingo F. Faílde el breve exordio que precedió a la lectura de un puñado de poemas de su libro Carnalia, ganador del XXIII premio Cálamo de poesía erótica, en el acto de presentación, celebrado el pasado día 2 en el Centro Cultural La Arena, de Gijón.
Antes, tras las palabras del poeta asturiano Emilio Amor, que presentó a los intervinientes y glosó su trayectoria literaria, Dolors Alberola, autora del prólogo, manifestó que Carnalia es un libro escrito en un lenguaje directo, pero tocado por la magia de la poesía; metafórico, sí, pero con roce, iluminado y carnal; un libro, en fin, escrito para llagar los ojos del lector y que no se detiene si nos sangran, porque con elegancia sangran también las cosas de la vida.
Después de la velada literaria, la Sociedad Cultural Gesto, patrocinadora del premio Cálamo, ofreció en su sede un vino de honor.
Carnalia se presentará en Jerez de la Frontera a finales del próximo mes de noviembre, en el transcurso de un ciclo sobre poesía erótica, organizado por EH Editores.   

Redacción.-

29 de septiembre de 2009

"Del lugar de las piedras". Dolors Alberola presenta su libro más reciente en la Fundación Rafael Alberti



El jueves 8 de octubre, a las 8,30 de la tarde, Dolors Alberola presentará su libro Del lugar de las piedras en El Puerto de Santa María. El acto, presentado por Domingo F. Faílde, tendrá lugar en la Fundación Rafael Alberti.
Según la propia autora, el libro, editado en castellano y portugués, profundiza en su obsesión de anular el espacio y el tiempo, capturando lo sucedido y haciéndolo vivir en el presente. Partiendo de esta premisa, el discurso de la voz lírica sigue, para expresarse, dos hilos conductores: por una parte, la memoria histórica, asentada en la realidad de las piedras (monumentos, ruinas; el arte, en definitiva, como elemento de permanencia), y por otra el amor, pretexto literario de numerosos poemas, aun cuando constituye, al modo platónico, una argamasa que confiere cohesión a la realidad. En cualquier caso, lo amatorio queda en segundo plano, en beneficio de lo metafísico.
Dolors Alberola (Sueca, Valencia, 1952) lleva tras sí una fecunda trayectoria, jalonada por títulos como Cementerio de nadas (1998), Conversaciones con Uriel (2001), El vagabundo de la calle Algarve (2002), El monte trémulo (2003), Esa mujer de Lot (2004), Acaso más allá (2006), El libro negro (2006), Arte de perros (2006) o De donde son las voces (2008), entre otros; una larga peripecia que comienza en la infancia (recordemos que el primero de sus libros publicados, Trizas, constituye una bella inmersión en el universo infantil) y va desarrollándose, aceptando tímidamente la compañía de la vida, que halla siempre un pretexto para colarse y acaba sentando plaza en el poema. La experiencia, cuando se interioriza, trascendiendo su faz anecdótica, puede ser un aporte valiosísimo, un médium que permite adquiera voz y cuerpo la luz.
Ahora, alcanzada la madurez, compatible con una juventud razonable que nunca la abandonó, la poeta -ella detesta el término poetisa- se lanza a la tarea de buscar solución a los grandes enigmas y hacerlo con el sello de su poderosa personalidad.
Si, en libros anteriores, exploró los arcanos de la vida y la muerte, del tiempo, del espacio, de la historia, del amor y el dolor, ahora le llega el turno a la piedra, en tanto que elemento simbólico, capaz de transmitirnos el mensaje del hombre a través de las eras e incluso de lo cósmico, natural o -por qué no- supranatural, para darse de bruces con el arte; es decir, con el ansia de eternidad.     

Redacción.-

19 de septiembre de 2009

"Carnalia", poemas eróticos de Domingo F. Faílde. El libro, galardonado con el premio Cálamo, saldrá a la luz en Gijón el próximo 2 de octubre



Los libros de poesía caminan despacio. Esto escribió García Lorca a Miguel Hernández en la carta que le escribiera acusando recibo de Perito en lunas. El poeta oriolano se quejaba del escaso eco que, en su opinión, tuvo aquel primer libro. La época, aunque algunos se empeñen en quitar hierro al asunto, era menos canalla que la nuestra, en lo que se refiere a la literatura. Basta con ojear los epistolarios de muchos autores (veamos, por ejemplo, la magnífica edición del de Antonio Machado, a cargo de Jordi Doménech) para advertir una atmósfera muy distinta, harto más clara y caballerosa que la que padecemos.
Los libros de poesía caminan despacio, es verdad, y ello por avatares de índole muy diversa, que empiezan retrasando su salida a la luz y acaban, casi siempre, en odisea.
Éste es tal vez el caso de Carnalia, que obtuvo, hace ya un año, el premio Cálamo de poesía erótica y ve la luz ahora, cuando los mecanismos de edición hacen posible su puesta de largo.
Y, mientras, el silencio, una espera que, al fin, deja paso a la realidad de este libro, espléndidamente editado por Cálamo-Gesto en Gijón.
Es en esta ciudad asturiana donde Domingo F. Faílde, según los protocolos previstos para la ocasión, presentará su libro, la tarde del próximo 2 de octubre. El autor tiene comprometida una lectura de presentación en Jerez de la Frontera, a finales del próximo noviembre, como más adelante se informará.    

Redacción.-

28 de agosto de 2009

'Airiños, airiños, aires...' Crónica breve y apresurada de un viaje a Galicia



No sé qué tiene Galicia, pero lo cierto es que atrae a sí, te pega a su natura, como un electroimán, y te hace imposible el destete, cuando el retorno obligado te va alejando de su verdura y, lejos de sus bosques, costas y santuarios, uno se siente náufrago y zozobra en la estepa de León y Castilla, hundido por el peso de la melancolía.
Saudade, llaman a esto los naturales. Una añoranza inmensa que apenas nos permite sino soñar, pues ni siquiera ordenar unas letras es viciosa tarea para quien sólo vive recordando.
Se siente, se siente: acabamos de regresar de un viaje a Galicia, el más hermoso, sin lugar a dudas, de la presente década. La Ruta de la Plata nos plantó en la vetusta Zamora y allí, para abrir boca, almorzamos rápidamente y nos emborrachamos de románico, que hubo de acompañarnos a lo largo de todo nuestro periplo. Luego, al amanecer, emprendimos viaje de nuevo y, tras sendas escalas en Benavente y Astorga, que nos llevaron toda la mañana, la autovía nos puso en Cebreiro, puerta del mundo céltico, en una de cuyas tabernas saciamos la gazuza con buenas carnes y excelente vino. La bellísima aldea -de indudable sabor celta- nos despidió a media tarde y así, bordeando la ruta jacobea, nos fuimos acercando a Monforte de Lemos, en cuyo entorno nos aguardaba una casa rural muy pintoresca, destinada, por espacio de dos días, a servirnos de base de operaciones. Desde allí visitamos la boscosa comarca monforteña, los espectaculares cañones del Sil y esa que denominan Ribeira Sacra por sus muchos monasterios (casi todos abandonados) y numerosas iglesias románicas, disímiles en valor y estado de conservación.
La tercera jornada en aquellos parajes tenía como meta otra casa, uno de tantos pazos habilitados como hospedería, al que por fin llegamos, luego de larga escala en la pintoresca Betanzos, que recorrimos después del almuerzo y a la que despedimos con un soberbio café, bajo los soportales, antes de poner rumbo a La Coruña y cenar pantagruélicamente en la célebre calle Real, reservándonos la visita al Ayuntamiento para la digestión. No hará falta decir que, a la llegada, habíamos visitado la Torre de Hércules y la increíble ría ferrolana.
Al día siguiente, una vez que la ducha borrara las señales de una noche en las nubes, aguardaba la Costa da Morte, el roquedal terrible que ciñe aquellas aguas apocalípticas, de espeluznante belleza: Ponteceso, Cabana, Laxe, Camelle, Camariñas, Muxía y el cabo Vilán fueron poniendo en nuestras pupilas los detalles más mágicos de esos parajes indescriptibles, hasta que el occidente nos sorprendió en Malpica, dando cuenta del exquisito marisco que es gala en toda la región.
Visitar Santiago de Compostela era casi obligado, aun cuando, en mi opinión, su mítica catedral, excesiva y sobrevalorada, no iguala en mérito e interés a las de ciudades tan próximas como Ourense, Lugo y, desde luego, Zamora. La ciudad, sin embargo, abre para el viajero las puertas de la Edad Media y es un gozo perderse en las vetustas rúas, mirando soportales, balconadas, iglesias y aun las losas graníticas de su pavimento. Comimos, bebimos, anduvimos, las mujeres compraron recuerdos y, bajo un sol ardiente, culminamos el día en tierras orensanas, donde otro antiguo pazo -sin duda, el mejor de cuantos nos acogieron- nos ofreció el amparo de sus muros, el frescor de su lujuriosa arboleda y la encantadora e inteligente hospitalidad de sus propietarias que, entregándonos la suya, supieron granjearse nuestra amistad.
La Galicia más áspera se abría ante nosotros. La capital, desde luego, con su asombrosa sede catedralicia, en románico de transición y con un sorprendente cimborrio. O pueblos medievales como Allariz y el mágico Ribadavia, cuyas tabernas, ancestrales también, acercaron a nuestras fauces el más delicioso vino de aquellos pagos.
Y, como nada dura ni perdura ni la madre que lo parió, llegó el momento de decir adiós, entonar el navarro pobre de mí o cantar la socorrida horterada de adiós con el corazón, mientras el coche, a cientitantos kilómetros por hora, avanzaba junto al Miño y los verdes farallones de Portugal.
Ay, qué tristeza. El lago de Sanabria terminaría quitando del paisaje la verde orgía que nos acompañara para dar paso al ocre de las tierras leonesas y la estameña de sus soledades: Zamora, una vez más, Salamanca, con el recuerdo -y el pensamiento- de don Miguel de Unamuno y la galana prosa de Carmen Martín Gaite, Béjar, como un islote de frescor en medio de tanto páramo... y, en fin, Extremadura, tan zahareña que, haciendo honor a su nombre, ni comida tenía; y, si no nos morimos de hambre, fue porque, hospitalarios a su manera, los judíos de Hervás nos dieron de comer y beber, mientras los termómetros, a la sombra, rebasaban la línea de los cuarenta... Andalucía, pues, estaba cerca. Dejando a un lado Cáceres, pernoctamos en la gárrula Montánchez, villorrio indigno de su monumental castillo y del muy recio vino de pitarra, que a tantos gañanes habrá tumbado. Mas, como quiera que sus moradores se encontraban en fiestas y andaban por las calles borrachos, no hubo forma de descansar.
Lo demás no reviste demasiada importancia. Maltrechos y cansados, luego de una mala noche en una mala posada, como dijo Teresa de Ávila, pusimos rumbo a Jerez, donde llegamos a la hora de poner la mesa: un par de huevos fritos constituían todas nuestras reservas. La añoranza no nos dejaba vivir. La siesta nos salvó.
  
© Domingo F. Faílde.-

8 de julio de 2009

Esteban Gutiérrez presentó anoche “El colibrí blanco”. La novela inaugura la colección de narrativa de EH Editores

















En el patio de la librería Hojas de Bohemia, un espacio perfecto al aire libre para compartir el amor a los libros, tuvo lugar ayer la presentación de El colibrí blanco, una novela del excelente narrador que es Esteban Gutiérrez, con la que EH Editores ha inaugurado su colección de narrativa, la tercera de su catálogo, tras las ya consagradas de poesía -sin duda el buque insignia de la casa- y de gastronomía. El acto dio comienzo poco después de las 20,00 h. y congregó a un numeroso público, que llegó a desbordar las previsiones de la organización.
El poeta Álvaro Quintero, como representante de la entidad editora, hizo uso de la palabra para presentar la nueva colección de libros y hacer lo propio con el número uno de la misma, no sin antes esbozar una breve semblanza de su autor, destacando la brillantez de su trayectoria y el rigor de su prosa.
En efecto, Esteban Gutiérrez es un escritor que elabora sus obras con pulcritud, tanto en sus aspectos formales como estructurales. Sus novelas, que él denomina proyectos literarios, por cuanto no se atienen a cánones precisos, son piezas de robusta construcción, cuya solvencia narrativa se asienta en el cuento, pues como tal funciona cada uno de los capítulos de El colibrí blanco, una novela que, en sucesivas redacciones, fue aligerando el peso, reduciendo sus páginas, hasta quedar en lo fundamental: una historia de la posguerra española, a través de personajes populares que exhiben la realidad de su tiempo al margen de las grandes proclamas e incluso los sucesos más renombrados de una época que vivieron y padecieron.
Contribuye el autor a la recuperación de la memoria histórica con un texto de gran calado estético y sorprendente objetividad, que busca al lector cómplice para culminar su sentido y significación.
Terminado el acto, el novelista firmó un gran número de ejemplares, mientras los asistentes disfrutaban de una copa de vino de Jerez.   

Redacción.-

1 de julio de 2009

Una nueva colección de narrativa. Esteban Gutiérrez Gómez presenta su novela "El colibrí blanco", publicada por EH Editores





















Yo siempre soñé ser una estrella del rock. Siempre andaba imaginándome bañado de luz sobre un escenario, haciendo tronar la guitarra de Angus Young. Eso es lo que yo quería ser: una bala perdida, un canto rodado, un vividor. No sé cuándo ni cómo se me quitó la idea de la cabeza, sólo sé que acabé tragado por la literatura y aparecí en éste otro mundo. Dejé atrás los años de radio y los antros aquellos que se llamaban pomposamente a sí mismos locales de ensayo, y me convertí en un onanista del libro, un bebedor solitario, un mentiroso compulsivo. Me convertí en otro creador de ficciones. Aquél mundo corpóreo no era el mío, y escogí mi propio destino. Elegí fracasar. Todos los que habéis leído algo mío, lo sabéis. Me declaro cuentista.Estas palabras, que figuran al frente de uno de los blogs del autor, constituyen sin duda la mejor tarjeta de presentación de Esteban Gutiérrez Gómez (Madrid, 1963), cuya filosofía de vida, según asegura Patricia Rodríguez, consiste en que si ésta no nos gusta de una manera habrá que darle otro color, y por eso decidió apostar por el cuento para desarrollar su carrera literaria. Su primera novela, El Laberinto de Noé, mereció una excelente acogida por crítica y público.
El colibrí blanco, que fuera finalista del premio Felipe Trigo, es su nueva novela. Se presentó en Madrid el 16 de junio. El libro, publicado por EH Editores, que inaugura con él su colección de narrativa, será presentado en Jerez el próximo martes, día 7 de julio, a las 8,00 h. de la tarde, en la sede de la librería Hojas de Bohemia (Plaza Vargas número 2, duplicado). Además del autor, intervendrá el poeta Álvaro Quintero, en su calidad de asesor literario de EH.    

Redacción.-

24 de junio de 2009

Ayer, en la Casa de las Mujeres. Acto cívico y literario en defensa de la libertad sexual















Con ocasión del Día del Orgullo Gay, diversas asociaciones, con el apoyo institucional del Ayuntamiento, a traves de la Delegación de la Mujer, celebraron ayer, a las siete de la tarde, un acto cívico y literario en defensa de la libertad sexual, que fue conducido por las poetas Dolors Alberola y Josefa Parra, y en el cual se dieron cita diversas personalidades de la vida política y social jerezana.
La delegada de Igualdad y Salud, Margarida Ledo Coelho, elogió la tratectoria de los colectivos de lesbianas y gays y su lucha por la libertad e igualdad, advirtiendo a la concurrencia de la reversibilidad de las conquistas sociales y, en consecuencia, la necesidad de defenderlas continuamente.
Dolors Alberola y Josefa Parra reivindicaron en sus respectivos discursos, jalonados de frases certeras de diferentes autores, el papel saludablemente transgresor de estos movimientos. Ahora, cuando las fuerzas de la reacción agazapan sus veleidades involucionistas en el falaz pretexto de defender la vida, reivindicar la libre sexualidad se erige como la única forma de proclamar el amor a la vida y a sus protagonistas.
Finalizado el acto, que tuvo lugar en los claustros de la Casa de las Mujeres, se sirvió a los numerosos asistentes una copa de vino.   

Redacción.-

18 de junio de 2009

Anoche, en Jerez. Poetas y artistas rindieron un emotivo homenaje a Mario Benedetti















Ayer, a la caída de la tarde, tuvo lugar en el salón de usos múltiples de la Escuela de Hostelería un acto literario, como homenaje póstumo a Mario Benedetti. Participaron en él poetas y artistas, que leyeron sus propios versos y los del autor homenajeado: Álvaro Quintero, Dolors Alberola, Mariano Rivera Cross, Javier de Miguel Cuesta, Silvina Sayago y Susana Díaz Artidiello, arropados por el público, muy numeroso, que asistió al evento.
Las palabras de Álvaro Quintero, justificando el homenaje que, en Jerez, como en otros muchos lugares de España y América, se tributa al poeta Mario Benedetti, recientemente fallecido, dieron paso a la intervención de Domingo F. Faílde, que efectuó un sucinto recorrido por las claves estéticas del gran escritor uruguayo: Quién era Benedetti; que tenía este hombre, arrancado de cuajo de las aulas para ganarse el pan; qué fuerza irresistible lo condujo en volandas a la guerrilla urbana, de la guerrilla urbana a la Universidad, de la Universidad al exilio, del exilio a la gloria. Será, sin duda alguna, que habrá grandes poetas en el mundo y muchos, incluso, mejores que él; pero él, Benedetti, supo ir más allá, fue otra cosa y el misterio de la poesía lo convirtió en poeta necesario, poeta imprescindible, una voz esencial que, por encima de estéticas y modas, conectó su clavija en las entrañas del pueblo, la gente común, el ciudadano anónimo que no entiende de versos, pero que, sin embargo, escucha con asombro esas palabras que lo nombran e identifican, que le hablan de unos anhelos íntimos jamás expresados, que le abren de par en par su mundo como los gajos de una naranja.
Faílde destacó, junto al compromiso vital, político y ético del poeta, su virtuosismo lingüístico, capaz de convertir el lenguaje vulgar de la gente e incluso las jergas locales porteñas en vehículo de poesía y ser, al mismo tiempo, el pregonero lírico de las aspiraciones colectivas.
Se refirió, por último, a los temas, sociales, metafísicos, etc., y la ironía inteligente con que solía abordarlos. Su Inventario -dijo-, ampliado y reeditado hasta la saciedad, es el más luminoso exponente de su poética. La poesía, entre otras cosas, viene a ser un recuento de todo lo que existe, un pasar lista a la realidad, sabiendo que tanto lo presente como lo ausente forman parte del mundo y afloran a cada instante, no sólo en nuestra cultura material, sino también y sobre todo en el legado de la experiencia humana: la historia y su dialéctica, que nos ata a lo bueno y hermoso del pasado, nos incita a corregir los yerros y nos proyecta hacia el porvenir.
Benedetti -añadió- es un poeta del amor, pues éste es la sustancia que unifica su obra; un amor que es placer, desde luego, y sexo y ternura, naturalmente, pero, por encima de todo, complicidad y solidaridad entre iguales: la gran fiesta de la vida.    

Redacción.-

11 de junio de 2009

Ignacia Ramos ofreció una brillante lectura en EH. Dolors Alberola definió a la poeta como “una mujer hecha de verso y verbo”
















En sus palabras de presentación, Dolors Alberola definió a Ignacia Ramos como una mujer hecha de verso y verbo, una mujer que no llega tarde a la escritura sino en su madurez más preclara, una mujer que decidió estudiar ya de mayor y así repite en ella el frescor de los primeros años y nos bendice a todos con su ternísima voluntad y su mágico decir; una mujer a la que admiro desde hace años y que, cada vez, al tomar esas libertades de la palabra en su propia persona –dime con quién juegas y te diré quién eres-, me da más miedo. Sí, a veces me aterrorizo ante ella e, incluso, he llegado a tocarle en el aula la frente por ver si deliraba. Esta mujer es grande, esta mujer está tocada del milagro que toca a los poetas do quiera que se hallen. A ella, la poesía le cedió su cetro, como a Miguel, entre sus ganados; solamente que ella tenía entre las manos un cesto para plancha o un puñado de niños a los que dejar su amor y, cómo no, su propia palabra.Y añadió: Yo me deshago en luz ante su nombre, yo doblo la cerviz ante sus infinitos verbos, que anda recopilando de todas las lecturas, imagínense la cama y el marido, el ordenador, el diccionario, los libros, los papeles, el boli por si acaso, la luz en la mesilla y la musa en el aire, cuando no sea que decida hacerse un huequecito y sumergirse en el costillar de donde dicen fuimos creadas. Esto es magia, señores, tenacidad, milagro, buen hacer, consistencia, pero ante todo, es la poesía, es la propia palabra que se nos da si quiere; es, como dijimos antes, la enorme terquedad de la palabra, su travieso dejarse y su impune nocturnidad, su alevosía; pero, ante todo, su humildísima grandeza.
Ignacia Ramos, poeta que reside en Chiclana de la Frontera, demostró con sus textos -los únicos argumentos válidos en poesía- estar a la altura de las circunstancias. Sus poemas, muy celebrados y aplaudidos, emocionaban con facilidad a un público totalmente entregado, que se rindió ante la portentosa musicalidad de la autora y, sobre todo, la originalidad de sus metáforas, llenas de fuerza telúrica.
Al concluir la lectura, Álvaro Quintero y Dolors Alberola improvisaron una breve pero certera valoración del acto, destacando las cualidades de Ignacia Ramos, a quien felicitaron efusivamente.   

Para ver un breve vídeo del acto, hacer click aquí.   

Redacción.-

7 de junio de 2009

El heterónimo de Faílde. Acerca de 'Retrato de heterónimo', Premio Nacional de Poesía “Mariano Roldán“ 2007



Si es cierto que gran parte de la crítica especializada en la poesía española de estas últimas décadas no parece haber querido entender de otra corriente de nuestra lírica que no fuese la de la poesía de la experiencia, ello explicaría que la obra de poetas de la talla de Domingo F. Failde (Linares, Jaén, 1948) no haya alcanzado el lugar de honor que merece entre los poetas de su generación, que viene a coincidir por edad con la de los novísimos; si bien es la suya una obra de carácter singularísimo y marcada personalidad, como así debe ser la de todo poeta verdadero. Por situar, situemos la poesía del vate linarense residente en Jerez dentro de esa poética del desencanto que anima buena parte de la poesía de fines del siglo XX y que, lógicamente, se prolonga en estas primeras décadas del siglo XXI, la cual inaugura, en consecuencia, la lírica española del tercer milenio de nuestra era.
Faílde es autor de unos veinte títulos que han merecido algunos de los más prestigiosos premios del ruedo ibérico y, entre ellos, el “Mariano Roldán” correspondiente al año 2007, que consiguió con Retrato de Heterónimo. Puede que este libro sea considerado por los más entendidos como obra de transición en la trayectoria poética del linarense; lo ignoro a ciencia cierta, aunque algunas de sus más esenciales señas de identidad se encuentran también aquí. Me refiero, cómo no, al tono pesimista y desesperanzado de su obra, al carácter desencantado que se refleja en la misma, a ese acendrado sentimiento barroco que la inspira, tanto por el tema anteriormente mencionado del desencanto como por la recurrencia a otro tema esencial: el de la muerte. Así, pesimismo, desencanto y muerte constituyen tres pilares temáticos esenciales de una poesía tocada, igualmente, por el tema del tiempo y la crítica implacable de una sociedad, la española, que desde los años de la transición democrática no ha respondido a las expectativas que muchos de nuestros intelectuales y artistas habían depositado en ella. Las voces silenciadas como inexistentes por su lucha contra el franquismo, lo han seguido siendo en estos años de democracia; aunque ahora por causas distintas. Me atreveré a decir que esas causas obedecen a una política de marketing editorial y a los intereses manifiestos de una corriente poética dominante: la poesía de la experiencia; a sus grupos, grupúsculos y camarillas, a sus poetas protectores y a sus críticos de postin; y por supuesto a los medios de comunicación que dieron y dan cobertura cobertura a este montaje de cartón piedra, siguiendo intereses editoriales y avisos de entendidos.
Dejando a un lado esta cuestión y, volviendo a Retrato de Heterónimo, hemos de señalar que los textos que integran la primera parte del poemario: La voz en el espejo (catorce en total), constituyen una especie de metapoética, en cuanto que el tema en ellos desarrollado es el de la poesía misma. Integran estos poemas un conjunto de textos lúcidos e ilustrativos de lo que ha sido el ir y venir de las diversas corrientes poéticas en las últimas décadas y, por supuesto, de la poesía del mismo Failde, siempre coherente y consecuente, de una honradez fuera de toda duda y de una singularidad que no se presta a equívocos. Así sucede en “En torno a la pureza” (p. 14), “La reina de la noche” (p. 15), “La poesía es un diálogo de sordos” (p. 17), “Poética apócrifa” (p. 19) o “Poesía en movimiento” (p. 21). La poesía, y la palabra en sí misma, se convierten así en objeto de reflexión y análisis, en tema y expresión de una preocupación relevante.
Los poemas que integran la segunda y la tercera parte (Fronteras y La senda oscura) siguen en lo esencial la estética del conjunto, si bien son más íntimos y desgarrados, más desencantados y lúcidos en el sentir que caracteriza al poeta. Y en consecuencia, también, más desolados, existenciales y metafísicos. Inquietante resulta, por ejemplo, su “Oración del desesperado” (p. 42), que nos deja sin argumentos: “Apóstate, Señor, en la esquina más próxima/ y asáltame en la noche, mientras duerme/ la ciudad y borracho, yo regreso a mi casa./ Que no tiemble tu mano/ al asestar el golpe. Sé limpio,/ pues no cabe mayor piedad que un tajo/ profesional, certero, fulminante,/ sin dar opción al tiempo y sus ardides. Date, luego, a la fuga/ y deja que mi alma muera también conmigo./ La eternidad es tuya: llévate mi cartera (…) La tristeza,/ quédatela, Señor, véndela al peso:/ ella es la suma exacta de mi vida”.
La cuestión de los heterónimos, mal que pese a algunos que han manipulado el tema a su antojo y beneficio, no es exclusiva del poeta portugués Fernando Pessoa quien, es cierto que utilizó varios a lo largo de su vida, entre ellos los de Álvaro de Campos o el de Ricardo Reis. Pero también lo hizo, sin ir más lejos, nuestro Antonio Machado con Abel Martín o Juan de Mairena. Los heterónimos de Domingo F. Failde no son otros que los grandes maestros que le han enseñado a mirar el mundo y a ubicarse en él, o a ver la vida con los ojos de la poesía. Y son muchos: desde Juan Ramón Jiménez a Antonio Machado, desde Luis Cernuda a Gustavo Adolfo Bécquer, desde Quevedo a Góngora y desde el Pablo Neruda de sus inicios hasta el mismo Pessoa o Jaime Gil de Biedma, tan reivindicados, junto a Francisco Brines, por los poetas de la experiencia. Evidentemente, la enumeración sería excesivamente larga para citarla aquí.
Sorprende y cautiva el lenguaje innovador de Domingo F. Failde, lleno de expresiones, metáforas e imágenes de inusual belleza en una poesía de honda raíz romántica y elegíaca, siempre comprometida con la verdad, siempre consecuente con sus principios morales y estéticos. Puede que el poeta no esté obligado a decir la verdad de cuanto es, de cuanto siente y lo constituye. Aun así, la poesía de Failde se ubica en la autenticidad, pues profundiza con lucidez en el desvelamiento del ser y la conciencia. Se trata, por tanto, en su caso, de una poesía comprometida con el hombre de esta hora y con su circunstancia. Es el suyo un compromiso adquirido con la honradez y la verdad, principios que ha defendido siempre desde una postura crítica rigurosa. Y ya se sabe: esa postura no puede conducir sino al ostracismo y al silenciamiento de quienes recelan de un espíritu crítico que no deja de resultar incómodo. El pensamiento libre no puede acarrear sino la soledad y el aislamiento; y ello debieran tenerlo a gala, asumiéndolo con absoluta y total dignidad quienes así han decidido conducirse por la vida. De igual manera sucedió con muchos de los grandes clásicos de la antigüedad y así ocurre ahora. Para otros, sin embargo, el pensamiento acomodaticio resulta ventajoso, pues proporciona mayores prebendas. Faílde, entiendo, no ha elegido el más fácil ni tampoco ha equivocado el camino.   

© José Antonio Sáez

27 de mayo de 2009

Lola Santiago ha muerto. Falleció en Madrid, a los 57 años de edad

















Un infarto de miocardio puso fin a la vida de Lola Santiago, otra poeta que se nos va en esta extraña época, de cuya opción histórica -o post-histórica, como dicen algunos voceros, empeñados en conducirnos a una especie de alzheimer colectivo y castrante-, decantada hacia la tecnología, el consumismo, la cultura mediática y la sumisión económica de las masas, parece derivarse la muerte de la poesía y el óbito obligado de los poetas.
Este reciente sábado, a la ya larga lista de autores fallecidos viene a sumarse Lola Santiago, poeta, narradora y periodista; una mujer rebelde, acostumbrada a nadar contra corriente y a batirse, como una furia, contra la adversidad, la maledicencia y el ninguneo, sin dejarse abatir ni hacer a la tristeza -esa elegante melancolía que comparece en muchos de sus textos- concesión que opacase la luz, a veces negra, de su poesía.
Se nos fue en plena gloria de la edad, cuando a sus 57 años degustaba las mieles de la madurez. Frágil, el corazón de los poetas. Frágil, el pecho que ama la vida. Frágil, la vida misma del hombre o la mujer que, abocados a la realidad, eligen el deseo.
Sea la tierra leve para ella y largo su viaje de retorno a la nada, en tanto la memoria de sus versos echa raíces de belleza y consuelo en este valle de lágrimas.    
© Domingo F. Faílde.-    

Lola Santiago nació en Granja de Torrehermosa (Badajoz) el 2 de febrero de 1952. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, tiene estudios de Solfeo y Piano en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Ha participado en numerosos congresos y cursos nacionales e internacionales sobre Literatura, Música, Pedagogía y Psicología. Es colaboradora habitual del diario "ABC", de "Hoy" de Extremadura y de diversas revistas literarias. Ha dado numerosos recitales en Madrid, Barcelona, La Coruña y Extremadura. Se han hecho eco de su obra poética en diversas antologías y esta ha sido estudiada entre otros por Antonio Zoido, Leopoldo de Luis, José María Barrera, Luis García Jambrina, Manuel Pellecín Lancharro y Juan Carlos Rodríguez Búrdalo.
Desde muy pequeña ama la Pintura, vocación que desarrolla de forma autodidacta y que completa posteriormente en Madrid, en la Academia "Artium-Peña" y con diversos pintores.
Obra poética: Apenas un trazo (Editorial Torremozas. Madrid,1985); Ya no es tiempo de lilas (Editorial Beturia, Coleccíon Dávila. Madrid, 1993); Pulso roto (Cuadernos poéticos "Kylix". Badajoz, 1995); Plenitud del instante (Ediciones Libertarias. Madrid, 1998); De Centro a Boca (Huerga & Fierro Editores. Madrid, marzo de 2004).
Novelas publicadas: Blues del silencio, Sial Ediciones. Madrid, 23 abril 2008.   

(Datos extraídos de la web de la autora)