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CONVOCATORIAS

CONVOCATORIAS

Martes 5 de noviembre
19,00 h.
Ateneo de Jerez
Encuentro literario hispano-marroquí. Lectura poética.
Poetas marroquíes:
Hassan Najmi, Mourad El Kadiri, Boudouik Benamar, Azrahai Aziz, Khalid Raissouni, Ahmed Lemsyeh, Jamal Ammache y Mohamed Arch.
Poetas gaditanos:
Josefa Parra, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Mercedes Escolano, Blanca Flores y Yolanda Aldón.
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25 de mayo de 2007

La inteligencia y los sentidos. En torno a "Declaración de un vencido", de Mauricio Gil Cano


MAURICIO GIL CANO
Declaración de un vencido
Cádiz, EH Editores, 2006

En la mirada, como en el modo de andar por la vida, se reflejan, en este caso el mirar y el ver del poeta, los movimientos y el mundo interior de las cosas que se miran. Es por eso que en la mirada particular de alguien, el modo de mirar, podemos apreciar la distinción y la actitud del saber bien, a nuestra manera, los entornos que nos limitan. Hay que afinar mucho, y aunque siempre corres el peligro de sobrepasarte, para escuchar los ecos del pasado y percibir la doble resonancia del amor y la muerte. Hay que ser humilde y transparente sabiendo armonizar el roce entre la inteligencia y los sentidos. ¿Dónde se encuentra el punto justo, su centro, el equili­brio, entre el deseo de satisfacer nuestra ansie­dad por conseguir la perfección, lo absoluto de cuanto se mira, y la impotencia que nos arrastra como la corriente desgasta un canto rodado? La tensión armónica, el arco que apunta desde la salida de la flecha, se encuentra en el conoci­miento y en la aceptación de nuestros límites. Mauricio nos lo dice con palabras y sonidos más ajustados, incluso, a la voluntad de nuestro sueño; con esa naturalidad que no demuestra esfuerzo: Un hombre existe con la misma leve/ fragilidad que el resto de las cosas./ Para morir también, como las rosas/ en el fulgor de algún otoño breve.
En la mirada del poeta, en Mauricio, también se manifiestan las entrañas de las cosas, el interior más profundo, el pozo que, en su mismidad, se nos hace imposible y nos agota hasta no poder apreciar lo más aparente, lo más sencillo en la misma superficie; pero es su claridad la que da la vuelta al guante, al pozo, para, desde su limpidez, apreciarlo en la sencillez de cuanto "un vencido" es consecuente, desde sus límites, de la grandeza de su empeño: Pero estas viejas piedras escriben un poema./ Una ciudad hundida es el más bello verso./ Las casas destruidas, la plaza abandonada/ son metáforas, signos, caligrafía adusta/ con que el tiempo rescribe, borra y vuelve a escribir.
Hay mucha sensibilidad y se esconde toda la inteligencia en los poemas de Mauricio Gil Cano. En los versos de Declaración de un vencido la ansiedad de vivir se reconforta en la fuga de lo vivido, y es por eso por lo que vencer o sucumbir son lo mismo desde la condición del que sabe que: Ahora que es de noche sé que lo será siempre,/ que nunca podremos amanecer cantando. Pero no por ello la derrota es un final, cuando no hay tiempo: Si fué un error vivir, aún quiero vida,/ otros cuarenta años/ para volverme a equivocar.
La austeridad con la que se habla de la plenitud del goce no niega, en absoluto, las ganas del vivir; es más, lo que de negativo nos pudiera resultar una palabra, un verso, un poema, glorifica la satisfacción de haber vivido un instante único: Supimos más belleza en la derrota,/ en ese privilegio de estar solos/ evocando bonanzas y tormentas,/festejando las penas/ como si fueran dichas de vivir.
La representación existencial de Declaración de un vencido responde a todo un periplo vital, donde el amor al mundo exhala lo mismo fuerza que descreimiento, completándose en la desaparición del mismo crepúsculo -el hombre- para integrarse y hacerse uno con la Naturaleza: los viejos que recuerdan otros días/ quizás más sensitivos y a otros viejos/ callando ante la noche descolgada;/ reflejos son de otras agonías,/ reflejos de reflejos de reflejos.
Declaración de un vencido responde al sutil maridaje de la inteligencia y los sentidos, a la gloriosa victoria del conocimiento de uno mismo frente o ante los demás; al buen hacer con el mundo de las palabras, al resultado del saber vivir, a la aceptación, desde la transparencia, de nuestros propios límites, y al sublime vuelo del águila, que aprendió el oficio de la caza y, también, a cómo responder al mundo con la declaración de un vencido. ¿Qué más le pode­mos pedir a lo más puro y esencial de la poesía?
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© Miguel Galanes

15 de mayo de 2007

La experiencia o reconstrucción sentimental en la lírica de Domingo F. Faílde


No se trata de una provocación. Ni siquiera de un desafío ni de un lance en inciertos lugares. Faílde combatió de la experiencia sus desaguisados. Nunca, que yo sepa, combatió la poesía que tiene como origen y fundamento la experiencia vital, que sería como decir que está en contra de sí mismo o del poeta como individuo. En su poesía (me he dedicado mucho a ella y la conozco suficientemente) hay mucho de ser humano amenazado, pero también de ser humano que como un nuevo Prometeo se debate ante esa razón de la sinrazón, que ya proclamara Schopenhauer, como la única verdad: la finitud. Es algo que le acució siempre y está muy presente en su obra; de ahí un cierto tono elegíaco y trascendente que la inunda invariablemente, y con la que es fiel a sí mismo y al personaje que se ha inventado (todos al fin y al cabo nos estamos inventando a nosotros mismos como máscaras: Valle decía que sólo era máscara).
Pero, en La sombra del celindo (EH Editores, Jerez, 2006: una bella edición), el poeta giennense afincado en Jerez, resuelve la reconstrucción de la historia sentimental de Faílde. Incluso con citas de Gil de Biedma. En el magnífico Prólogo-Estudio de Juan José Téllez, El exacto lugar del crimen, lo afirma el escritor gaditano: Superado sobre todo la sucesión ininterrumpida de epígonos, Faílde se siente libre en "La sombra del celindo" para asumir los postulados propios de la experiencia que ya habían venido asomando tímidamente a su poética desde títulos como "Patente de corso" o "Náufrago de la lluvia”. Es cierto, incluso antes, porque no se trataría, como advertíamos, de novedad alguna si tenemos en cuenta el matiz inicial que he constatado.
Faílde reconstruye su espacio vital que suena muchísimo a don Antonio Machado: Recuerdo/ aquellas tardes idas, tan cálidas y lentas. Parece como si el ritmo acompasado de los poemas se hubiera proyectado desde una templanza que contempla con otra visión una nueva etapa en la vida de Faílde. Y el linarense se envuelve en la toga pretoriana de la memoria y se acicala con los componentes de la historia personal, familiar y temporal. Bajo la férula o la batuta de la forma de expresión narrativo-descriptiva su poesía se apodera de la confidencialidad, de las palabras a media voz, del rezo ateo de media tarde, para imbuirnos, para reverenciarnos, para acicalarnos el pensamiento y el sentimiento. Y de pronto se puede ver envuelto en la memoria del pecado (que tanto nos acompañó entonces en las sacristías) y puede liberarse de la memoria y proyectar sus venenos, sus prohibiciones, sus crímenes, y vuelve uno entonces a sentir que los fantasmas existieron y existen. Así dirá el poeta: Todo está igual: el patio, la celinda...Todo está igual como si hablara Parménides: el ser humano como algo no material, como Uno pero finito. Esa idea que tanto apasionó a Platón.
Faílde se detiene en ese ser Uno pero finito, quiere estar con él, adentrarse en las imágenes del pasado, reinventarlas, inventarlas, volver a vivirlas o vivirlas de nuevo, porque cuando se recuerda (no sólo se trae lo que se guarda en el corazón como dijo Schopenhauer) se crea de nuevo la realidad. Las cosas son otras y son las mismas. Ahí radica su versatilidad de piedra, su fortaleza de tumba y su ambición de idea. Ser y no ser y ser inventadas continuamente. En ese juego de espejos que es penetrar en el cofre de la existencia puede haber derrotas, como dice en Inventario, pero también la reivindicación de que la vida debe ser contemplada como juego, y ¡ay de aquel que no lo haga!
Comienza el poemario con Te contaré mi vida, infancia, olivos, vasta soledad, negrura, tristeza, el silencio, la muerte…, y siempre el otoño (como símbolo y como realidad incontrovertible) y esa sombra que proyecta el celindo, también llamado falso jazmín. Olor, prisión del olor y de las sombras y su proyección. Porque las antítesis están presentes en toda vida. La reconstrucción de la memoria soporta las inclemencias del tiempo y su paso (otro de los grandes temas permanentes de don Antonio), la singladura de lo que fue (con ese verbo ser en permanente ubicuidad), la acción de la literatura y la metaliteratura, la evolución, el ingenuismo inicial y el hito de un niño por el que va circulando como esperando encontrar de nuevo algo. Porque a la vez que la memoria se introduce en las habitaciones del recuerdo todo se va construyendo al unísono. Aparece el cine y la ironía en aquel cine que también tenía Impares fila 13 como la de los poetas experienciales: Allá en la fila 13, asiento 13/ -impares, comm´il faut-,/ de riguroso marinero, asoma/ Luisito la cabeza, ¡vaya tarde!
En ese transcurso, a veces lineal, pero siempre como singladura del monólogo interior, Faílde se refiere en El andén a la lucha antifranquista y construye como una historia de Hitchcock. Pero, ¿todo este proceso de introspección no es acaso un refugio? ¿No es una meditación a oscuras en la buhardilla caliente o fría de los días pasados? La exaltación llega con el verano, se asocia a su cambio vital aunque un aire melancólico de sospechosa tristeza siempre zahiere los mejores momentos en la existencia de Faílde. Una poesía directa, confesional, decididamente humana, en la que los destellos de la historia personal se dan la mano con las proyecciones simbólicas y con un lenguaje versátil y actual que habla de modo directo al sentimiento. Como se observa en el poema El poeta contempla una fotografía de su madre: Ochenta son sus años,/ pero ella, frente a mí, con su descaro/ de adolescente hermosa, se burla de mis canas/ y gasta alguna broma sobre el modo/ en que me voy haciendo pasto de la historia.
Un libro, sin duda, hermoso. Como esos cuadros que nos producen una profunda nostalgia y a la vez una tristeza que nos da alegría de un modo extraño. También al escribir su historia está escribiendo, en cierto modo, la nuestra. Y nos vemos en los libros prohibidos, en los deleites de amor a oscuras (siempre el amor era a oscuras), en la música de los Beatles o en el descubrimiento del mundo. Y finalmente, el oficio del poeta, el concepto de mentira en poesía: Importa menos la verdad que un verso/ escrito con pasión. Ahí radica la bonhomía de su obra no ajena al sentimiento y a las pasiones, no ajena a reivindicar una idea y a ser consecuente consigo misma.
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© Francisco Morales Lomas

LOS VERSOS DEL 27: Paco Damas, en Jerez

La mañana del martes 15, a las 12, trajo a la Sala Compañía de Jerez de la Frontera un concierto del cantautor jiennense Paco Damas, que actuó para un público juvenil, excepcionalmente motivado y participativo. El aforo –unas quinientas personas- estaba totalmente ocupado.
Paco Damas (a quien el lector interesado podrá encontrar en www.pacodamas.com) puso en escena los trabajos de su disco Los versos del 27, en el que los poetas de aquella genial generación o grupo ponen la letra y el cantautor la música. De esta forma, se pretende acercar a los más jóvenes la poesía de aquellos maestros.
En efecto, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Luís Cernuda, Vicente Aleixandre y Manuel Altolaguirre, se fueron por las ramas de la música y sonaron con aire de balada, ranchera, rock o rumba, mientras el público, fascinado, acompañaba con palmas o coreaba los estribillos correspondientes. Hubo también un recuerdo –al margen de la música, eso sí, pero intenso y emotivo, en la voz de un pequeño grupo de adolescentes, que leyeron sus versos- para las grandes olvidadas, las mujeres del 27: Concha Méndez, Ernestina de Champourcin, Josefina de la Torre...
Durante algunas horas, podía oírse en las calles de la ciudad aquello de Dije: Todo completo, las doce en el reloj...
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Redacción.-

Las Noches de Elvira: SE REANUDA LA TERTULIA. Esta vez, en torno a la obra de ADONIS



El próximo miércoles, día 16, a las 7,30 de la tarde, y tras el paréntesis impuesto por la feria, se reanudará la tertulia poética Las noches de Elvira en el bar Cachón, como viene siendo habitual.
En esta ocasión, se hablará de la obra del gran poeta sirio-libanés Ali Ahmad Said, más conocido como Adonis, una figura cumbre de la poesía àrabe contemporánea.
Ali Ahmad Said nació en Qasabín, Siria, en 1930. En 1956 fundó en Beirut la revista Si'r (Poesía). En Damasco, Adonis ejerció el periodismo durante dos años hasta que en 1956 se vió obligado a trasladarse a Beirut (Líbano) después de haber sido encarcelado por sus actividades políticas. Al estallar la guerra civil en el Líbano (1980), emigró a Francia, donde reside en la actualidad.
Ha publicado numerosos libros, entre ellos, Primeros poemas (1957); Hojas en el viento (1958); Canciones de Mihyar el de Damasco (1961); Libro de las huidas y las mudanzas por el clima del día y de la noche (1965); Epitafio para Nueva York (1971); El tiempo de la poesía (1972); Singulares (1975); Las resonancias, los orígenes (1989); Homenajes (1988); La palabra de los orígenes (1989); El tiempo, las ciudades (1990); y Crónica de las ramas (1991).
En 1997, en el festival Struga Poetry Evenings de Macedonia, le fue otorgada la Corona de Oro. Adonis es también un gran pensador y ensayista y ha sido considerado como uno de los más grandes poetas vivos en lengua árabe. En su obra se mezclan las tradiciones del mundo árabe con un cosmopolitismo de tintes surrealistas y con la cultura europea.
Tras los debates de rigor, los asistentes a la tertulia darán lectura a sus propios poemas.
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Redacción.-

3 de mayo de 2007

"Zantesdechia. El patio de las trompetas": Inmaculada Jiménez Montero presentó su primer libro

Inmaculada Jiménez Montero presentó ayer en La Línea su libro “Zantesdechia. El patio de las trompetas”, con el que deja de ser inédita. No obstante, ya contaba en su haber con alguna comparecencia en la revista “Aleceia” y otras publicaciones literarias, en cuyas páginas empezó a darse conocer.
El acto, que resultó emotivo y brillante, se abrió con la palabra institucional de Alfonso Escuadra, concejal de Cultura del consistorio linense, y Estefanía Sánchez, responsable del Aula de Literatura “Gabriel Baldrich”, que cederían su sitio en la mesa a Dolors Alberola y Joaquín Bassecourt, prologuista e ilustrador, respectivamente, del libro presentado, una excelente edición, como pudimos comprobar.
Dolors Alberola dio lectura al texto de su prólogo, destacando las cualidades poéticas de la autora, el sentido clásico de la composición y su delicadeza expresiva.
Tras las palabras de Joaquín Bassecourt, explicando su trabajo como ilustrador, que culminó con la lectura de un soneto, tomó la palabra Inmaculada Jiménez Montero.
La poeta, muy emocionada, se explayó en una larga lista de agradecimientos, que justificó con sobradas razones, para cerrar el acto con la lectura de dos poemas. Al público le supieron a poco y, a petición de los asistentes, la autora tuvo que leer uno más.
Fue un acto muy hermoso, adornado por la sencillez, naturalidad y modestia de la autora, que comparecía ante sus lectores con sólo su verdad, que no es poco, y aun, en los tiempos que corren, es mucho.
Inmaculada Jiménez Montero estuvo arropada por familiares, amigos y otros poetas que acudieron a esta entrañable cita literaria: los ya mencionados Dolors Alberola y Joaquín Bassecourt, Carlos Guerrero, Manuel Saborido Pastor y Domingo F. Faílde, entre otros.
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Redacción.-

28 de abril de 2007

A tiro de pájaro


Buscando frases sobre la monotonía, encuentro en Internet esta que, no siendo directamente sobre el tema, me parece interesante. Dice así: “Si el mejor amigo del hombre es el perro, el mejor amigo de la decepción es el tiempo.” Y es cierto. Se me ocurren estas cosas cuando veo que siempre son los mismos en todas partes, todos los tinglados los presentan los mismos, los publican los mismos, viajan los mismos, hacen el indio los mismos. Y qué le vamos a hacer si, también, los que sufrimos por la idiotez ajena, siempre somos los mismos. Al final, lo mejor es echar los dados y que ellos nos digan dónde será más interesante acudir a ver lo mismo. En fin, momentos en que una piensa. Sigo con mi escritura que es lo mismo que me viene en gana hacer, lo demás no merece la pena.

24 de abril de 2007

José María Pinilla gana el XII Premio Internacional de Poesía "Luys Santa Marina-Ciudad de Cieza"



El poeta barcelonés José María Pinilla ha ganado el XII Premio de Poesía Luys Santa Marina-Ciudad de Cieza, convocado por la Asociación Cultural Pueblo y Arte, de Cieza (Murcia), con la obra "El libro de las excusas". La obra titulada "Llamas", de la poeta valenciana María Victoria Ribes, ha conseguido un accésit.
El premio está dotado con 750 euros y publicación del libro en Ediciones Vitrubio. La presentación del mismo tendrá lugar en el próximo mes de octubre, en el transcurso de un acto literario que se celebrará, según viene haciéndose con las obras ganadoras de este certamen, en la Universidad de Murcia.
Más de medio centenar de trabajos procedentes de toda España, algunas ciudades de Europa, EE.UU y Argentina se ha presentado a esta edición del concurso, según fuentes de la organización.
El jurado ha estado compuesto por Eduardo López Pascual, Soren Peñalver, José Luis Martínez Valero, Julia Muñoz y Bartolomé Marcos.
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Redacción.-

21 de abril de 2007

NATURALEZA Y POESÍA

Organizado por el Grupo Meta y el Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Jerez, con la colaboración de la Universidad de Cádiz, el zoológico jerezano, la Fundación Caballero Bonald y otras instituciones de la zona, se ha celebrado el I Encuentro Internacional y Multidisciplinar Naturaleza-Cultura, un proyecto que nace con el objetivo de reflexionar sobre la pertinencia de una redefinición de lo humano en el nuevo contexto que ofrece el siglo XXI. Se tratará de explorar los márgenes que unen la especie humana al resto de los seres vivos, por un lado, y, a la inteligencia artificial, por el otro. Con ello se perseguimos mejorar nuestra comprensión de la condición humana respecto a la animalidad (natural y desnaturalizada) y respecto a las “entidades” no biológicas (maquinales). Éstos, según los responsables de las jornadas, son los principales objetivos de las mismas.
Ayer, día 20, a las 18,30 de la tarde, se celebró en la Sala Compañía una mesa redonda en la que los poetas Dolors Alberola, Francisco Deco, Ángel Mendoza y Ana Sofía Pérez-Bustamante debatieron acerca de la labor poética y su contexto (ideológico, estético, vital) en relación con la naturaleza y sobre el modo y medida en que poesía y poetas, a lo largo de la historia, han podido contribuir a forjar un imaginario común, social, de la naturaleza y sobre la dimensión de esa influencia en la actualidad.
Tanto la exposición de los participantes como la discusión que mantuvieron seguidamente resultaron brillantes y animadas, siendo seguidas con enorme interés por los asistentes.      

Redacción.-

18 de abril de 2007

"De piedra y sombra", en la Academia de San Dionisio


El 17 de abril, a las 20,30 horas, Dolors Alberola presentó su antología “De piedra y sombra” en la Academia de San Dionisio.
Tras las introducciones protocolarias, intervino Domingo F. Faílde, como autor de la selección y el estudio que precede a los textos, quien justificó este trabajo por la necesidad de ofrecer a lectores y crítica una síntesis clara y ordenada de la obra poética de la autora, que ha publicado hasta la fecha más de una veintena de títulos (“Cementerio de nadas”, “El monte trémulo”, “Acaso más allá”, “El libro negro”, “Arte de perros” o “Ángel oblicuo”, entre otros), contribuyendo así al conocimiento de su trayectoria, larga y fecunda.
La poesía de Dolors Alberola -afirmó- rehuye de modelos y apriorismos. La suya, una obra independiente, ajena a planteamientos de grupo o generacionales. Por esta misma causa, se recrea en lo auténtico, y atiende a la palabra más que al diseño sintáctico de sus enunciados. Es el alma de los significantes y la batuta métrica del poema. De ella dijo Josela Maturana que sus poemas no defraudan jamás.
Y es que, efectivamente, los poemas de Dolors Alberola son perfectas arquitecturas, en cuyo logro suele desplegarse toda una batería de recursos que, utilizados con destreza suma, delimitan la idea y enriquecen su contexto significativo. Célebres al respecto son la “Oda posterior a la última oda”, “El mito de Brownin”, “No hubiera amor más grande”, “Como cada domingo”... En ellos manifiesta su obsesión por la música, cuya ascendencia habría que buscarla en la estética de J. E. Cirlot, uno de los poetas a quienes reconoce como maestros, sin olvidar por ello otras presencias (Neruda, Luís Cernuda, José Hierro, Alejandra Pizarnik y Olga Orozco) que han contribuido a templar el acero hermosísimo de su voz, una de las más hondas, lúcidas y singulares de la poesía española contemporánea.Tras un cuarto de siglo de creación incesante, quien se acerque a la obra de Dolors Alberola, rica en registros, variada por su culto a la amenidad –aquel delectandum docere, que dijo Cicerón- y, por su demostrado dominio del lenguaje, llegará fácilmente a la conclusión de que, en medio de tanta abundancia y diversidad, sobresalen –es de rigor- las obsesiones fundamentales de una autora que rechaza denominarse poetisa y opta por el sustantivo poeta, porque la poesía, como la inteligencia, va más allá del sexo: el tiempo, el dolor y la muerte. Y, como todo engendre su contrario, situaremos en el otro platillo de la balanza el contrapeso hermoso del amor, el culto a la palabra y al poema y esa santa locura, casi mística, que la conduce al número pitagórico, a la armonía del cosmos y a la intuición de la divinidad. Sobre estos elementos, transgrediendo las lindes del espacio y el tiempo y usando el surrealismo como instrumento de exploración suprarracional, ha construido un universo propio que, por medio del lenguaje de la poesía, abre todas sus puertas y ventanas, se hace comunicable y se propone a la participación.
Cerró el acto Dolors Alberola, dando lectura a diez de los poemas antologados, a los cuales hubo de añadir, a petición del público, su "Oda posterior a la última oda", que puso broche de oro a la velada.
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Redacción.-

En el Café Gijón

El pasado jueves, día 12 de abril, Domingo F. Faílde y Dolors Alberola leyeron sus poemas en la tertulia que, en el madrileño Café Gijón, coordina David Coll.
En la misma también participaron los poetas Carlos Valverde, Vicente Martín, Francisco Caro, Salustiano García-Page, Antolín Amador, Celia Bautista, Juana Vázquez y Pablo Llorente, entre otros.
Fue, en resumen, una fiesta de la palabra, en la que no faltaron los ingredientes lúdicos que demanda toda celebración: vino, café, bellos versos, en el calor de una noche que acabó en Casa Mundi, allá en el casticísimo distrito de Chamberí: un santuario de la más exquisita gastronomía donde, en vez de inventar lo inventado, se pone el alma. el corazón y la vida en alcanzar la perfección de lo conocido, los deliciosos manjares de siempre, que busca el comensal.
Hermosa noche, en efecto. Para solaz de paladares superiores, a la hora de degustar la poesía, el vino, la comida, con aquella audacia hedonista que cantara Cavafis.
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Redacción.-

31 de marzo de 2007

Marruecos: CITA CON LA POESÍA

Con motivo del Día Internacional de la Poesía, el Instituto Cervantes, el Aula del Estrecho de la Universidad de Cádiz y la Unión de Escritores Marroquíes, patrocinaron un ciclo de lecturas en el que intervinieron poetas de Andalucía y Marruecos. Los actos tuvieron lugar en este último país, durante los días 20 al 25 de marzo.
Dolors Alberola, Felipe Benítez Reyes y Miguel Ángel García Argüés, recorrieron con sus poemas Tetuán, Tánger, Assilah, Larache y Al-Qsar-Kebir, traducidos al árabe por Khalid Raissouni y Mezouar El-Idrissi, dos grandes poetas de la otra orilla, a quienes se sumaron otras voces destacadísimas del Estado vecino: Abdeslam Doukhan, Ahmend Hachem Eraissouni, Bahae Taoud, Driss Allouch, Fátima Maimouni, Fátima Marghiche, Hassam El-Yamlahi, Ibtisam Acharoui, Khalid Bakkali Kacimi, Mehdi Akhrif, Mohamed Abid, Mohamed Larbi Ghajjou, Redouán Aissaten y Souad Taoud.
Por segundo año consecutivo se ha realizado este viaje por las ciudades más importantes del norte de Marruecos, en las que los poetas de las dos orillas realizan una lectura bilingüe español-árabe. Se trata de un encuentro literario en el que los que los creadores y el público ahondan en el conocimiento mutuo.
Las jornadas, denominadas Cita con la Poesía tuvieron como epílogo por la música de Paco Damas, que cantó poemas de los autores del 27.
Los interesados podrán acceder a un amplio reportaje gráfico sobre estas actividades, pinchando el siguiente enlace:
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Redacción.-

13 de marzo de 2007

DOLORS ALBEROLA, finalista del Premio Andalucía de la Crítica

Dolors Alberola, con su libro “Arte de perros”, es uno de los once aspirantes al Premio Andalucía de la Crítica, en la modalidad de poesía.
Según nota de prensa, remitida por José Sarria, responsable de Medios de Comunicación de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios, entidad convocante del premio, que alcanzará este año su XIII edición, el jurado se reunirá en la localidad de Arcos de la Frontera los próximos 16, 17 y 18 de marzo. El domingo, día 18, en un acto solemne en el Ayuntamiento de dicha ciudad, se anunciará el nombre de los ganadores de este año.
Los finalistas en las diversas modalidades, de donde saldrán los ganadores, son los siguientes:


NARRATIVA:
Manuel Campos Reina, La cabeza de Orfeo.
Andrés Neuman, Alumbramiento.
Rafael Ballesteros, Los últimos días de Thomas de Quincey.
Miguel Naveros, El malduque de la luna.
José Antonio Muñoz Rojas, El comendador.
Fernando de Villena, Iguazú.
Félix Bayón, De un mal golpe.
Antonio Martínez Menchén, Patria, justicia y pan.
Francisco Muñoz, Las colinas del Edén.

POESÍA:
Ángel García López, Universo sonámbulo.
Pablo García Baena, Los campos Elíseos.
Rosa Romojaro, Poemas de Teresa Hassler.
Miguel Florían, Gilgamesh.
Josefa Parra, Tratado de cicatrices.
Víctor Jiménez, Taberna inglesa.
A.Quesada Sánchez, Desde el otro lado del espejo.
Mauricio Gil Cano, Declaración de un vencido.
M. Francisco Reina, Amargo ejercicio.
Dolors Alberola, Arte de perros.
Julio Asencio, Los espejos desvelados.

Hallarán más información sobre el premio en: http://www.lasombradelcelindo.blogspot.com
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Redacción.-

6 de marzo de 2007

José Luis Coll ha muerto

EL CALLEJÓN DEL GATO quiere unirse al duelo por el que fuera gran humorista, actor de cine y de teatro, poeta y escritor, José Luis Coll. Un gran intelectual que hizo nuestras delicias con cada una de sus intervenciones ante el público. Compañero de Tip, llevaron a la escena un humor surrealista digno de la mejor medalla.
Con su bombín un tanto estrafalario y sus trajes negros, puede decirse que llenó una época el la que fue, sin duda, la voz crítica inteligente que nos salvaba de la mediocridad.
Como escritores que somos, resaltamos algunos de los libros que escribió: 'Cosas Mías' (1976), 'Poemas' (1983), 'Debajo de mi sombrerò (1985), 'Las dedicatorias de Coll' (1980), 'Lo mejor y lo peor de José Luis Coll' (1999), 'Diccionario Coll del siglo XXÌ (2001) y 'Pensaciones' (2001).

Sea siempre en la luz. Desde aquí abrazamos a su hijo y compañero en la poesía, David Coll.      


Redacción.-

28 de febrero de 2007

La magia de OLGA OROZCO


La fascinante personalidad de Olga Orozco (Argentina, 1929-1999) fue el eje en torno al cual discurrió la tertulia de ayer. La poeta, vinculada a la que se denominó Tercera Vanguardia, es un referente de primer orden en el marco de la literatura argentina contemporánea, no sólo por su enorme capacidad de metaforización o por el modo peculiar de llevar al poema las imágenes oníricas del surrealismo, sino también por el desparpajo con que se mueve por temas, hasta entonces tabú, como la cartomancia o, por decirlo genéricamente, la brujería, pues muchos de sus poemas son rituales mágicos y, en todo caso, incorpora a sus textos un lenguaje esotérico, rico en símbolos, con los cuales construye su universo poético. Poesía –acostumbraba a decir- es la tentativa de apremiar a Dios para que hable.
Se leyeron poemas de la autora y, finalmente, tras un breve y emocionado recuerdo a la poeta granadina Elena Martín Vivaldi, los asistentes dieron lectura a sus propias obras.
La próxima tertulia se celebrará, como es acostumbrado, en el bar Cachón, a las 7 de la tarde, el martes 6 de marzo.
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Redacción.-

21 de febrero de 2007

ALDA MERINI en Las noches de Elvira


La figura de la italiana Alda Merini (Milán, 1931) acaparó la atención de los asistentes a la tertulia de hoy, atrapados por la rara belleza de sus textos, la reciedumbre expresiva de su voz y su talante decididamente transgresor.
Alda Merini fue una poeta precoz y a los veintidós años publicó su primer libro, La presencia de Orfeo, que deslumbró a los poetas más prestigiosos de la época (Betocchi, Pasolini, Salvatore Quasimodo). Sin embargo, su locura la condenó al manicomio, que fue su residencia durante algunas décadas: La tierra santa, le llamó.
Autora de numerosas obras de poesía y relatos, recibió numerosos galardones y fue propuesta para el Nobel (2001).
De ella se ha dicho: La intuición de Alda Merini es poderosa, lejos de aislarse en metáforas oscuras, la poeta hace suyos los símbolos bíblicos y toma para sí la mitología, la desmenuza a su antojo y enriquece su creación. El yo poético se desdobla, es un cúmulo de voces, pero a veces es una sola voz ensimismada, terrible, que no necesita recubrimientos estéticos para exponer su crudeza.
La próxima sesión de Las noches de Elvira girará en torno a la obra de Olga Orozco y, con motivo del Día de Andalucía, tendrá lugar el martes, día 27, a las 7 de la tarde.
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Redacción.-

13 de febrero de 2007

Esta tarde, con Antonio Machado

La leyenda del 13 y martes no arredró a los contertulios de Las noches de Elvira, congregados en torno a la obra de Antonio Machado, un clásico que, a pesar de las décadas, sigue vivo entre los poetas. No en vano se trata de uno de los eslabones que, a partir de Bécquer y siguiendo por Luís Cernuda, conduce a una de las corrientes más transitadas de la poesía española contemporánea. Interesa el Machado simbolista y el poeta sentencioso que fue en su madurez, aunque se debate con entusiasmo la validez de su poesía noventayochista, severa y crítica, acerca de la cual no existe unanimidad entre los diferentes estudiosos de su obra, que son muchos.
Cerrados los debates, se leyeron poemas de todos los asistentes que, al dar las nueve y media, decidieron dispersarse.
La próxima sesión se celebrará el próximo día 21, miércoles, a las 7 de la tarde y en el lugar de costumbre. El tema a tratar, una poeta maldita y, desde luego, curiosa: Alda Merini.
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Redacción.-

10 de febrero de 2007

RAFAEL ESTEBAN POULLET presentó su libro

Rafael Esteban Poullet, sin duda uno de los activos más sólidos de la literatura gaditana, presentó anoche en El Puerto su primera novela, arropado por el público que llenaba el salón de actos de la Fundación Rafael Alberti y que, incluso, colapsó los vestíbulos del edificio, amontonándose ante las pantallas del circuito interno de televisión.
Intervino en primer lugar el poeta Julio Rivera, que glosó la obra presentada, haciendo un recorrido por su trama y explicando su arquitectura narrativa.
Le siguió J. I. Delgado Poullet, que proyectó un bellísimo audiovisual con música e imágenes de los lugares citados en la novela.
Por último, el autor, tras los parabienes y agradecimientos de rigor, explicó la tesis de su novela y leyó algunos fragmentos de la misma.
Finalizado el acto, se sirvió a los numerosos asistentes un aperitico "étnico", compuesto por vino y productos supuestamente hebreos.
En la sección "Temblad, temblad, malditos", publicamos una reseña crítica de este libro, a la que se puede acceder directamente desde el siguiente enlace:
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Redacción.-

8 de febrero de 2007

Mañana, día 9, en El Puerto. RAFAEL ESTEBAN POULLET PRESENTA SU PRIMERA NOVELA: "Yo, Juan, el discípulo amado"


El 9 de febrero, a las 20,30, tendrá lugar la presentación del libro Yo, Juan, el discípulo amado (la historia de amor jamás contada). Su autor es el poeta portuense Rafael Esteban Poullet (n. 1935) y ésta su primera novela.
Basada en un guión cinematográfico, narra la vida de Juan de Betsaida, el discípulo amado de Jesús (así se autodenomina en el evangelio que se le atribuye), que tenía el privilegio de recostarse en los banquetes sobre el regazo de su maestro. Un trato distinguido, que despertaba los celos de muchos, pero principalmente de Judas Iscariote. Y esto desencadena el drama de la Pasión.
Libro valiente y heterodoxo, por la singularidad de su enfoque, no deja indiferente a quien lo lee.
El acto se desarrollará en la Fundación Rafael Alberti (calle Santo Domingo, 25), de El Puerto de Santa María, y en el transcurso del mismo se proyectará el audiovisual titulado En la tierra prometida, de J. J. Delgado Poullet y Miguel Sánchez Lobato. Al final, se servirá un aperitivo étnico.
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Redacción.-

6 de febrero de 2007

Baudelaire en "Las noches de Elvira"

Enorme, el poder de convocatoria de ese viejo maldito que fue Charles Baudelaire, a juzgar por el pleno de Las noches de Elvira, que casi desborda la capacidad del Cachón, en una de sus sesiones más intensas y memorables, que se prolongó hasta las 9,30 de la noche.
Para los asistentes, el autor de Las flores del mal es el punto de partida de la poesía contemporánea. Su teoría de las correspondencias anticipa en el tiempo a la de T. S. Eliot. La angustia existencial, los temas urbanos, la poética de la experiencia... encuentran en el padre del simbolismo un genial precursor.
Siguiendo la costumbre, una vez finalizados los debates, se leyeron poemas de todos los asistentes, que fueron comentados con enorme intrés. La lectura resultó muy brillante.
Antonio Machado es el autor elegido para la próxima sesión, el día 13, a las 6,30 de la tarde.
Redacción.-

Hoy, sobre BAUDELAIRE



La tertulia del martes 6 de febrero girará en torno a la obra de Baudelaire. Como de costumbre, se celebrará en el bar Cachón, a partir de las 6,30 de la tarde.
Charles Baudelaire (1821-1867) fue, sin duda, la voz más crítica que se alzó contra el romanticismo, ya decadente,en la Francia decimonónica. Está considerado como el precursor más conspicuo del simbolismo y del decadentismo. En cierto modo, es el iniciador de la poesía moderna. Su oscilación entre lo sublime y lo diabólico, lo alto y lo bajo, el ideal y el aburrimiento angustioso (el spleen) se corresponde con un espíritu nuevo en la percepción de la vida urbana. Además, estableció para la poesía una estructura basada en "correspondencias", idea ésta que desarrolla en el poema de ese nombre con el que abre "Las flores del mal". Las correspondencias equivalen a audaces imágenes sensoriales que representan la vida espiritual del hombre moderno: los símbolos.
El simbolismo, que avanzó en el camino de una poesía autónoma, que se representara sólo a sí misma, es deudor de esta idea de Baudelaire. El trabajo que realizó con la metáfora contribuyó en todo caso a indicar el terreno ilimitado en el que podía expandirse el sistema de representación de la poesía. Esto fue de importancia decisiva para la poesía del siglo XX.