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CONVOCATORIAS

CONVOCATORIAS

Martes 5 de noviembre
19,00 h.
Ateneo de Jerez
Encuentro literario hispano-marroquí. Lectura poética.
Poetas marroquíes:
Hassan Najmi, Mourad El Kadiri, Boudouik Benamar, Azrahai Aziz, Khalid Raissouni, Ahmed Lemsyeh, Jamal Ammache y Mohamed Arch.
Poetas gaditanos:
Josefa Parra, Dolors Alberola, Domingo F. Faílde, Mercedes Escolano, Blanca Flores y Yolanda Aldón.
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2 de noviembre de 2007

La Sociedad General de Autores ataca de nuevo

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.
Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas.
Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.
Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.
En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio.
b) es objeto de una sanción.
Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido?¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura?
¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos?
No entiendo a esa Europa mercantil.
Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.
Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.
¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!
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© José Luis Sampedro

29 de octubre de 2007

Eloy Gómez Rube presenta en Cádiz "La trilogía: sperpento gaditano de las vidas standars"

Eloy Gómez Rube nació en 1952 en el gaditano barrio del Mentidero. Escritor underground, inicia en la década de los 80 lo que él mismo denominara una literatura canalla, yonki y maricona, inspirada en su entorno. Según Lisergia.net, es un escritor autodidacta y autoproducido, incansable viajero por el espacio y las modas de la Vida Moderna de los últimos 30 años.Autodidacta, como él mismo confiesa, comenzó a escribir a los 12 años. Cronista de la vida urbana de su Cádiz natal, que nutre sus escritos, lleva a ellos las experiencias de sus numerosos viajes y una vida azarosa e intensa.
El próximo miércoles, día 31 de octubre, a las 8 de tarde, presentará en la sala Pay Pay (calle Silencio, 1; Cádiz), el libro titulado La trilogía: sperpento gaditano de las vidas standars (sic), publicado por EH. El volumen recoge tres piezas teatrales de Eloy Gómez Rube. Además, incluye un prólogo de la profesora Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, a cuyo cuidado ha estado la edición, así como dos entrevistas al autor y varios textos más de Gómez Rube, como su célebre Manifiesto Contrakutre. Un dibujo inédito de Enrique Naya, integrante del dúo Costus, ilustra la cubierta de La trilogía. En su interior, aparece una caricatura que, en su día, el dibujante Fritz hiciera de Eloy. Según Pérez-Bustamante, el meollo de este libro es una trilogía teatral de carácter neoesperpéntico: tres sainetes canallas inspirados en el lumpen del gaditano barrio del Pópulo.
Además del autor, intervendrán en el acto Ana Sofía Pérez-Bustamante Mourier, profesora de Literatura Española de la Universidad de Cádiz, y el poeta Mauricio Gil Cano, director literario de la editorial.Terminada la presentación, se servirá una copa de vino.
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Redacción.-

26 de octubre de 2007

Luisa Futoransky presentó "SEQÜANA BARROSA"

La argentina Luisa Futoransky presentó ayer su nuevo libro, Seqüana Barrosa, en la bodega Conde los Andes, en Jerez. El volumen constituye el número 12 de la colección de poesía Hojas de Bohemia y cuenta con un prólogo de la escritora Reina Roffé. En el acto de presentación, además de la propia Futoransky, intervinieron el director gerente de Paternina Díez-Mérito, Jaime Romero, el director literario de EH Editores, Mauricio Gil Cano, y la poeta Dolors Alberola, quien en su alocución, llena de intenso lirismo, realizó un recorrido por las claves estéticas del libro y las fuentes de inspiración de la autora (1). Más de 200 personas asistieron al acto. Futoransky leyó una selección de poemas de su nuevo libro y entabló un diálogo con el público. Entre sus poemas, no faltaron los que hacían alusión a París o a Hiroshima, pero también al vino, como en su Crónica cisterciense. Con anterioridad al acto, Luisa Futoransky firmó una bota en la misma bodega.
Luisa Futoransky nació en Buenos Aires en 1939, pero vive en París desde 1981. Allí ha sido conferenciante del Centro Pompidou y redactora de la agencia de noticias France Presse. Poeta, ensayista y narradora, ha sido distinguida con importantes galardones en España, Argentina y Francia, entre los que destacan tres premios de poesía del Fondo Nacional de las Artes y el Chevalier des Arts et Lettres. Luisa Futoransky se define como una mujer que no gusta de las normas ni los corsés. Al finalizar el acto, se sirvió un jerez de honor y un aperitivo por gentileza de Paternina Díez-Mérito y de la Escuela de Hostelería de Jerez.
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(1) Para leer el texto de la presentación efectuada por Dolors Alberola, pulse aquí.
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Redacción.-

19 de octubre de 2007

Lectura poética de Sandra Rubio y María del Carmen Sáiz. Las jóvenes autoras leyeron sus versos en "Los dos deditos"

Las jóvenes poetas Sandra Rubio y María del Carmen Sáiz Neupaver ofrecieron una lectura de poemas en la cervecería "Los dos deditos". El acto, organizado por el Departamento de Actividades Culturales de la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez, dentro del ciclo Versos autumnales, fue presentado por el director literario de EH Editores, Mauricio Gil Cano. Sandra Rubio leyó una selección de textos de una desgarradora belleza. Por su parte, María del Carmen Sáiz sedujo al auditorio con la musicalidad de sus poemas. Al finalizar, se sirvieron unas cervezas y un aperitivo por parte de "Los dos deditos" y la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez.
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Redacción.

11 de octubre de 2007

Braulio Ortiz presentó su "Defensa del pirómano"

El libro Defensa del pirómano, de Braulio Ortiz Poole, fue presentado ayer, miércoles, en la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez. El volumen constituye el número 11 de la colección de poesía Hojas de Bohemia y está prologado por Miguel Florián. El director literario de EH Editores, Mauricio Gil Cano, destacó la brillante carrera periodística y literaria de Braulio Ortiz, así como la calidad del libro que se presentaba. A continuación, el propio Ortiz Poole leyó algunos textos de su poemario, consiguiendo emocionar a los numerosos asistentes al acto.
Braulio Ortiz Poole nació en Sevilla en 1974. Licenciado en Ciencias de la Información, ha sido guionista del programa de Canal Sur TV El público lee y, actualmente, trabaja como redactor de la sección de Cultura del Diario de Sevilla. Ha publicado la novela Francis Bacon se hace un río salvaje y el libro de relatos Biografías bastardas, que han merecido encendidos elogios por parte de la crítica especializada. Defensa del pirómano es su primer título de poesía, y de él dice su autor que es un descenso a los fantasmas personales, una mirada sin concesiones al reflejo de uno en el espejo, y por momentos es descarnado y brutal en su sinceridad.
Al finalizar el acto, se ofreció un jerez de honor y un aperitivo por gentileza de las bodegas Paternina Díez-Mérito y la Escuela de Hostelería de Jerez.
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Redacción.-

3 de octubre de 2007

"Vida de perros", una antología con presencia de Dolors Alberola

El próximo viernes, 5 de octubre, a las 20.00 h., en la sede de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, se presentará en Madrid el libro Vida de perros. Poemas perrunos, una antología temática que publican en coedición las editoriales Buscarini y 4 de agosto. Esta obra recoge poemas de ciento veintitrés autores, entre ellos: Dolors Alberola, Carlos Bousoño, Francisco Brines, Antonio Carvajal, José Ángel Cilleruelo, Emilio Coco, José Corredor-Mateos, Luis Alberto de Cuenca, José Fernández de la Sota, Antonio Gala, Vicente Gallego, Enrique Gracia Trinidad, Ángel Guinda, Carlos Marzal, José Antonio Mesa Toré, Juan Luis Panero, Leopoldo María Panero, Jorge Riechmann, Alberto Santamaría,José Saramago, Juan Carlos Suñén y Luis Antonio de Villena. La edición y el prólogo corrieron a cargo del escritor y periodista Diego Marín.
En unas declaraciones efectuadas al blog Escritores, el antólogo dijo que el perro ha sido siempre, más que el mejor amigo del hombre, su mano derecha en diferentes labores. Hombre y perro llevan conviviendo 15.000 años, primero como fiel aliado en la caza, luego en la batalla, más tarde como guardián de la casa y, ya recientemente, guía de invidentes, detector de drogas y explosivos, rescatador de personas en catástrofes y hasta animal de propiedades terapéuticas saludables para algunas enfermedades humanas. El perro es, sin duda, el animal que más labores sociales realiza para el hombre y aún no hemos aprendido a respetarlo como merece cualquier ser vivo: tan sólo en La Rioja se abandonan 5.000 perros cada año. Además, el perro es un motivo literario que los escritores, desde Homero hasta los principales autores españoles de la actualidad, han tratado a lo largo del tiempo.
Para Dolors Alberola, presente en estas páginas y autora de un libro titulado Arte de perros, el can es una de las manifestaciones de la vida y como tal hay que amarla y respetarla. Es un hermano, que sufre las mismas vicisitudes y sueña el mismo amor.
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Redacción.-

29 de septiembre de 2007

Lectura poética de Dolors Alberola en Prado del Rey

La biblioteca municipal de Prado del Rey, en plena serranía gaditana, acogió la lectura poética que, a cargo de Dolors Alberola, tuvo lugar anoche, ante un auditorio atento e interesado, que siguió los poemas de la autora y se sintió cómodo en el coloquio, caluroso e inteligente, que cerró el acto.
Dolors Alberola ofreció a los asistentes una selección de sus textos más recientes, aunque no faltaron poemas emblemáticos como la Oda posterior a la última oda, un homenaje a Federico García Lorca, que fue muy aplaudido.
La lectura, programada por el Centro Andaluz de las Letras, acabó, como es habitual en este ciclo, con los versos de un poeta ya fallecido, Luis Cernuda, en este caso, que sigue emocionando a poetas y lectores.
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Redacción.-

25 de septiembre de 2007

La sucia transparencia

Algo huele a podrido. En la poesía española, de unos años acá, hay un olor endémico a chanchullo, a chapuza bajo sospecha, a ley del embudo. La gente, sin embargo, guarda silencio y mira hacia otro lado, temerosa de levantar la liebre, de ponerse en los labios el nombre poderoso, de encontrarse con una querella o sufrir un linchamiento en Internet. En España, la libertad de expresión es pura farsa: demasiados controles, cuando conviene a alguien, y muy escasas manos sosteniendo las riendas de la información.
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Pínchese aquí para seguir leyendo.

23 de septiembre de 2007

"Mirando al Sur", un festival poético y musical para ayudar a Togo

La asociación Las Beguinas y la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez han organizado un festival poético-musical que, con permiso de la Autoridad y si el tiempo no lo impide, tendrá lugar el próximo miércoles, día 26, a las 8,30 de la tarde, en la Escuela de Hostelería.
Bajo el lema Mirando al Sur, intervendrán los poetas Alg Benítez, Dolors Alberola, Isabel de Rueda, Mauricio Gil Cano, Josefa Parra y Raquel Zarazaga, así como el guitarrista Alain Montblanc y el grupo de percusión mandinga Kassa-Katchala. Al finalizar el acto se ofrecerá un aperitivo.
Las entradas ‘fila cero’ (3 €) podrán adquirirse en la Delegación de Igualdad y Salud (Casa de las Mujeres), Librería La Luna Nueva e Intermon Oxfam. La recaudación se destinará a ayuda humanitaria al pueblo de Togo.
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Redacción.-

EH Editores presentó "El río que no cesa", de Pilar Paz Pasamar

EH Editores presentó El río que no cesa, de Pilar Paz Pasamar, en la bodega Conde de los Andes, de Jerez. En la presentación de este nuevo título de la colección de poesía Hojas de Bohemia, además de la autora, intervinieron el director de Imagen Corporativa de la Escuela de Hostelería de Jerez, Vicente Fernández Belizón, la delegada municipal de Cultura y Fiestas, Dolores Barroso, el escritor Manuel Francisco Reina y el director literario de EH Editores, Mauricio Gil Cano. El volumen incluye un CD con la voz de Pilar Paz leyendo sus poemas. Los numerosos asistentes pudieron además seguir el acto a través de las pantallas instaladas dentro y fuera de la sala. Entre el público, figuraban numerosos escritores. En su intervención, el director de Imagen de la Escuela de Hostelería de Jerez, solicitó que Pilar Paz Pasamar fuera nombrada hija predilecta de Jerez, idea que la delegada de Cultura prometió trasladar al Pleno.
Pilar Paz publicó Mara en 1951, prologado por Carmen Conde y que despertó la admiración de Juan Ramón Jiménez, desde su exilio en Puerto Rico. En 1954 publica Los buenos días, con el que obtuvo el accésit del Premio Adonais, el mismo año que lo gana Claudio Rodríguez. Este poemario recibió los más entusiastas elogios por parte de Vicente Aleixandre. Posteriormente aparecen Ablativo amor, en 1955, y Del abreviado mar, en 1957; libros en los que mantiene la fuerza e intensidad del primer poemario y en los que figuran reflejados muchos de los presupuestos que se consideran propios de la poesía de la Generación del 50, lo que permite afirmar que Pilar Paz Pasamar es la primera voz que surge en ese escenario de esa generación y también la primera en retirarse. Efectivamente, al contraer matrimonio en 1957 e instalarse en Cádiz, la autora abandona su exitosa carrera literaria en Madrid. Sin embargo, aun en este periodo, Paz Pasamar prosigue su creación literaria. En 1960 publica La soledad contigo, el ensayo Poesía femenina de lo cotidiano, en 1964, y el poemario Violencia inmóvil, en 1967. A estos tres libros les sigue un periodo de unos quince años en los que declara haberse entregado a una búsqueda interior, así como a desarrollar tareas de carácter social en centros que agrupaban a mujeres proletarias, o atendiendo a los más desfavorecidos.
En 1982 Pilar Paz Pasamar publica La torre de Babel y otros asuntos, un libro inquietante, extraño, no muy bien entendido por la crítica y, sin embargo, fundamental para explicar su retiro de los ambientes literarios y su posterior locuacidad creativa, en busca de la trascendencia, de la divinidad, que conjugan la heterodoxia de la vida con la sabiduría. A este libro le seguirían la antología La alacena, de 1986; Textos lapidarios: La dama de Cádiz, de 1990, y Philomena, de 1994. En 2003 publica Sophia, un libro de plenitud y sabiduría mística. El río que no cesa contiene textos de sus diferentes libros y del poemario inédito Los niños interiores.
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Redacción.-

18 de septiembre de 2007

Fallados los premios Concursalia de Ediciones Atenas

Domingo F. Faílde, Dolors Alberola, Josela Maturana y el editor José Mª. Pinilla

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Lidia Beatriz Biery, argentina, y Mirna Estrella Pérez, de Puerto Rico, ganan respectivamente el I Premio y el accésit del I Concurso de Poesía Concursalia. El jurado, que integraban los poetas y escritores Josela Maturana, Dolors Alberola y Domingo F. Faílde, decidió por unanimidad declarar desierto el premio de novela, toda vez que los libros propuestos no alcanzaban el nivel indispensable para obtener un premio que conlleva la publicación.
Mejor suerte corrieron los libros de poesía, después de un largo, intenso y apasionado debate, que dio como resultado la concesión del premio a Casi me mata la vida. A muy poca distancia le seguía el titulado Manifiesto sobre las tristes, que se hizo acreedor a un accésit.
El premio, al que optaron 121 obras (62 en la modalidad de poesía, y 59 en novela corta), consiste en la publicación del poemario ganador y del accésit, en la colección “Serie Clásica”, de Ediciones Atenas. Las autoras recibirán 75 ejemplares, diploma, y un lote de libros del fondo editorial de “Ediciones Atenas”. Asimismo recibirán la inscripción gratuita durante un año al servicio Concursalia.
Los libros ganadores, serán presentados en Barcelona, durante la última semana de enero del 2008.
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Redacción.-

14 de septiembre de 2007

Irene Jáuregui y Francisco Lambea clausuraron el ciclo "Versos de Estío"

Cuando el verano, a bordo de la lluvia, parece decidido a emigrar y las actividades de la ciudadanía recuperan el pulso de eso que denominan normalidad, los responsables de “Versos de estío” han clausurado un ciclo que, sin lugar a dudas, puso en la estación tórrida el gratificante frescor de la palabra poética, mitigando con ella, si no el calor, sí el tedio insoportable de unos meses en los que, casi por decreto, la cultura –ese concepto elástico, en el que todo sale lo mismo que entra- ha de buscarse en playas, chiringuitos, terrazas y piscinas, a despecho de todo lo demás. Quede, pues, en su haber las voces que se oyeron, los versos que sonaron y, cómo no, el buen vino de la tierra, que corrió, generoso, por los secos gaznates.
El acto de clausura tuvo lugar anoche en el Bar Luna, un local apegado a los hábitos literarios de El Puerto de Santa María, sede de conciliábulos, tertulias y toda clase de pláticas, donde los poemas de Irene Jáuregui y Francisco Lambea protagonizaron una grata velada que, como de costumbre, se disolvió en las copas del público asistente y dejó, en cualquier caso, un buen sabor de boca.
Francisco Lambea es licenciado en Ciencias de la Información y jefe de informativos de Tele Puerto. Por su parte, Irene Jáuregui, artista plástica, suele acompañar sus exposiciones de poemas propios. Ambos autores han publicado en diversas colecciones.El ciclo estuvo organizado por el Departamento de Actividades Culturales de la Escuela de Hostelería de Jerez.
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Redacción.-

6 de septiembre de 2007

Dolors Alberola e Isabel de Rueda leyeron sus poemas en La Moderna

Una danza oriental, interpretada por Laila, sirvió de prólogo a la lectura poética que Dolors Alberola e Isabel de Rueda efectuaron en La Moderna, bajo los auspicios del Departamento de Actividades Culturales de la Escuela Profesional de Hostelería de Jerez. El salón del bar, uno de los más tradicionales y con más solera de la ciudad, estaba totalmente abarrotado por el numeroso público que, desde muchos minutos antes, había abarrotado su capacidad.
Y es que, como dijo Mauricio Gil Cano en sus palabras de presentación, la toma de La Moderna es un hito importante en la historia literaria de Jerez. Ya era hora.
Intervino en primer lugar Isabel de Rueda, que leyó un abundante repertorio de hermosos poemas, inéditos en su mayoría, para terminar con unos versos de “Tu silencio en voces”.
A continuación, Dolors Alberola ofreció un florilegio de su obra inédita, incluyendo poemas de los libros recientemente galardonados, que irán saliendo a la luz en los próximos meses.
Terminada la lectura, los asistentes disfrutamos de un espléndido aperitivo, en una improvisada lectura que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.
Todo un acontecimiento.
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Redacción.-

2 de septiembre de 2007

ANTÍGONA en Baelo Claudia

El teatro romano de Baelo Claudia, junto a la playa de Bolonia y las ruinas de aquella antigua ciudad, fue el escenario de lo que bien se pudiera considerar una reposición histórica, la de Antígona, una tragedia de Sófocles, estrenada en el año 442 antes de nuestra era. Desde entonces no se ha dejado de representar, de modo que el público asistente pudo ver en escena a todo un clásico, una obra inmortal, a años luz de los textos contemporáneos, condenados a disolverse en una nube de hastío.
Y eso que, a decir verdad, el montaje ofrecido por el grupo Teatro Estudio 21 apenas pasó de endeble, con olvidos, vacíos, equivocaciones y otras pequeñas muestras de impericia que, sin embargo, merecieron la tolerancia del público, entregado a la peculiar interpretación que los responsables hicieron de la obra: Antígona, la mujer que se enfrenta a los hombres y es capaz de morir por su verdad, queda en segundo plano, diluida en un planteamiento colectivo tan heterodoxo como atractivo. El poder absoluto –se nos dijo-, ya lo detente un dictador europeo (la máscara de Creonte guardaba un sospechoso parecido con Franco), un general latinoamericano o un vulgar padre de familia, lleva en sí el germen de la tragedia.
Una excelente iniciativa, ésta de Las noches de Baelo, que acaba de clausurar su tercera edición. Con sus luces y sus sombras, los actores llenaron de magia un espacio de ensueño. El resto –y no fue poco- lo pusieron los amigos, el levante, la noche y ese cielo estrellado que la urbe moderna nos borra.
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© Domingo F. Faílde.-

30 de agosto de 2007

Domingo F. Faílde recibió el "Villa de la Roda"

El escritor y periodista Fernando Sánchez Dragó actuó como mantenedor de la LXV Gala Literaria, que tuvo lugar el pasado 1 de agosto en los jardines del Parque Municipal de La Roda (Albacete). Este acto cultural, considerado por sus organizadores el más importante de cuantos se celebran en las fiestas de aquella localidad castellano-manchega, estuvo presentado por Raquel Chirivella, una conocida periodista rodense. En el transcurso de la velada se hizo entrega de los premios literarios del XX Certamen Internacional de Poesía Villa de La Roda y del XX Certamen Nacional de Poesía Tomás Navarro Tomás.
Ganadora de éste último resultó la poeta madrileña Miriam Alcázar, con su obra Evocación Cervantina.
El ganador del Villa de la Roda fue Domingo F. Faílde, con Las edades del tiempo. El autor, en el uso de la palabra, expresó su satisfacción por el premio obtenido, destacando la calidad de un jurado que me honra, afirmó, y que me ha dado la oportunidad de viajar a Castilla-La Mancha, la tierra de mi abuela paterna, que nació en Santa Cruz de Mudela. Por último, refiriéndose a la obra galardonada, dijo que había pretendido explorar las distintas etapas de la vida, como manifestación subjetiva del tiempo y experiencia concreta del devenir, que hallan en la memoria del poeta un caudal abundante de situaciones, una enorme ternura y, sobre todo, un lenguaje capaz de conducir al lector por el itinerario de la existencia humana.
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Redacción.-

28 de agosto de 2007

DOLORS ALBEROLA recibe el XXXVII Premio de Poesía "Pastora Marcela"

El Iltmo. Sr. don Santiago Lucas-Torres López-Casero, alcalde de la villa de Campo de Criptana, entregó a Dolors Alberola los signos que la acreditan como ganadora de la XXXVII edición del premio de poesía “Pastora Marcela”, uno de los galardones veteranos de la literatura española. El jurado, compuesto por poetas, críticos y catedráticos de literatura, lo había concedido por unanimidad a su libro “De donde son las voces”, cuyo refulgente protagonista no es sino la palabra –venía a decir el acta, que destacaba igualmente la perfección formal de los poemas y la brillante construcción del conjunto-.
Según los responsables del certamen, la presentación del libro, una vez editado, tendrá lugar en el mes de febrero del próximo 2008.
El acto tuvo lugar el pasado domingo, día 26, a las 9 de la noche, en el Teatro Municipal de la citada localidad. A continuación, se sirvió un cátering en la plaza del Duque, al que asistieron autoridades, poetas y otras personas relacionadas con el mundo de la cultura. Dolors Alberola, a la que acompañaban su esposo, el poeta Domingo F. Faílde, y los amigos de ambos Isabel de Rueda –también poeta-, José María Soto y M. Carmen Díaz Frías, con quienes realizaba un viaje por tierras extremeñas y manchegas, visitó al día siguiente los famosos molinos del cerro de la Paz, presentes en la obra de Cervantes y otros escritores.
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Redacción.-

13 de agosto de 2007

LOS POETAS CANTAN AL OLIVO. Una antología


Los que habitamos en el Sur tenemos la mirada repleta de olivos, de aceitunas machacadas, de platos con el oro derramado de sus venas, de ramitas cortadas a las puertas de una iglesia, de historias de hambre y panes con aceite y azúcar, de aceiteras de hojalata adornando la cocina de la abuela, de milenarias vasijas de barro arropando al tiempo, donde alguna vez durmió el fruto de este árbol - de este árbol dije, quizá debí decir amigo-, de sueños de amor en las almazaras, y de paisajes, de cientos de horas de paisajes donde el olivo nos acompañaba siempre en nuestros pensamientos, sin apenas darnos cuenta. Los que habitamos en el Sur tenemos discusiones con los inmortales sobre qué planta o árbol convendría / para los seres de las florestas de Artemisa, recordamos que las olivas selectas decoraban las mesas / con sus múltiples tintes, y los campos dormían / con olores profundos de jara e hierbabuena, y sabemos que el círculo del tiempo es extranjero / porque la rama inventa sus ficciones / y del sueño total que te sucede / sólo el amor aceita la distancia.
Los poetas cantan al olivo es una antología poética alrededor de este árbol -imagen de nuestra memoria, de nuestra mesa y nuestro paisaje- cuidadosamente editada por Francisco Vélez Nieto, quien ha reunido en estas páginas a poetas clásicos y poetas actuales, en su mayoría andaluces (casi todos de nacimiento y algunos de adopción), testigos de los campos de olivares del Sur y el Mediterráneo, que han cantado y cantan al olivo con la sutileza y el esplendor que sólo puede dar el amor por este árbol. Manuel Mantero, Josela Maturana, Manuel Machado, Francisco Morales Lomas, Pablo García Baena, Francisco Basallote, Domingo F. Faílde, María Victoria Atencia, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Pablo Neruda ..., y otros autores conforman este volumen. Los poemas no tienen un orden concreto, ni cronológico ni alfabético, sino que el editor los ofrece como un abanico muy variado. Ocho capítulos componen el libro: El olivo y los poetas, Nostalgias y reencuentros, Coplas y Canciones, Fiestas del olivo, Paisajes y moradas, Olivos y olivares, Sed y árbol, y Mirando al Mediterráneo, con un epílogo final del jienense Salvador Compán.
Francisco Vélez Nieto es escritor, poeta y crítico literario, nacido en Lora del Río (Sevilla). En verso tiene publicados los libros: La otra historia de siempre, Excepto la derrota, Memoria ante el espejo, Itálica y otros poemas (IV ª edición, Finalista del Premio de Críticos del Sur, año 2006). Es editor y coordinador de las antologías Antología del Olivo y Homenaje a la bicicleta. Fue fundador de la revista poética ÉXODO y está incluido en las antologías Nueva Poesía Sevilla, Poetas en Sevilla, Ánfora Nova, Homenaje al soneto y Soleares, entre otras. Articulista y crítico literario, es colaborador habitual de diversos periódicos y revistas nacionales: El Correo de Andalucía, Diario de Málaga (Suplemento de Libros), Andalucía en la Historia, La República de las Letras (Madrid), Cuadernos para el Diálogo (2º etapa) y otras publicaciones. Actualmente es Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía (ACE-Andalucía), miembro asesor del Centro Andaluz de las Letras de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Miembro asesor del Pacto del Libro y la Lectura (Junta de Andalucía), y Presidente de la Asociación Feria del Libro de Sevilla.
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Redacción.-

12 de agosto de 2007

ESA MUJER DE LOT

AVANZABA deprisa, la vi destacarse del grupo de gente que venía del Talgo de Andalucía, ella, menuda, mas de personalidad recia, como una encina totémica, con sus grandes ojos negros, su boca jugosa, su pelo corto y su sonrisa que iluminaba el aire de aquella mañana otoñal. No nos conocíamos, pero nos compenetramos en la distancia con sólo mirarnos, y supimos esa es, la que avanza con una entregada sonrisa de amistad y cariño hacia ti. La noche anterior me había mandado por e-mail una fotos de sus hijos y de ella; bromeó con este tema, «no, no son míos»—los niños—, pero sí, eran clavados a su madre, a esta valenciana acogedora con la que compartí casi una hora en la estación madrileña de Atocha, adonde llegó su tren del sur y donde tomó, con su fiel compañero Domingo— hoy, marido—, otro para el Norte, tras nuestra breve pero intensa conversación allí, en una cafetería, cambiando impresiones, libros de poesía, y, sobre todo, comenzando una gran amistad, que se sostiene casi sola, pero ambas sabemos que la otra está ahí, y luego el respeto y la admiración por la obra contraria. Ah, Dolors, qué alegría cuando en mis manos ha caído por casualidades del destino este hermoso libro tuyo, un libro que habla de muchas cosas, pero todas eternas como el amor, por desgracia también la guerra, y su contrapartida la paz; y como metáfora de todo ello, el tema bíblico, los cinco justos, Sodoma y Gomorra, Lot y, sobre todo, su mujer que se quedó convertida en sal por mirar atrás, pero Dolors Alberola no le teme al mito y nos acaba diciendo en unos versos bañados, como todos los suyos, por su luz de Levante que, ahora, se mira en la del Puerto de Santa María, y de tan blanca y luminosa que es casi ciega «…Y se giró, en los ojos/ la memoria de un tiempo tan sencillo/ que no quiso zanjar. Giró, de pronto,/ y comenzó una armónica carrera. / Sin temer que algún dios/ pudiera allí negarle el paraíso, / retornó hasta la casa de su amado». Y el tema de la guerra expresado con palabras como el fuego, la sangre, la muerte o la destrucción que sigue a ella:«… Lo mismo que ese perro/ que se muere de frío en un camino/ y los hombres suceden y lo miran, /pero no ven el daño. Lo mismo que ese can,/ veo pasar la muerte, es una niña/ que viene de Sodoma, como si aún tuviera/ una antorcha encendida…/La muerte, esa chiquilla que aún viene de Sodoma/ como si nunca el dios quisiera perdonarnos». Pero su voz, como la voz que yo oí aquella mañana, y que me dio calor en mi acendrada pero no menos querida soledad, era esperanzada, vital, cálida, así también su respuesta ante esta terrible realidad que no cede ni un ápice su rostro mortal y demacrado en países como Líbano, Afganistán y, sobre todo, Iraq, con atentados diarios en los que caen, a veces, más de cien personas, niños incluidos. Se alza la voz de Dolors, su voz cálida y bien timbrada: «Miró hacia la ladera y vio las sombras./Estaban ahí mirándola con los ojos tristísimos./Eran los hijos muertos de una idea/ que no lograba abrirse. Oyó la voz/ de una esbelta mujer que le decía: /no hay nadie en este lado que se olvide del mundo,/no hay ninguna mujer que no sienta en sus pechos/ la garra de la vida. No hay un niño/ que no grite a diario el nombre de su madre./ Si están muertos, /en la muerte recuerdan lo que han sido,/ si están vivos,/ven un pueblo de muerte detrás de las vidrieras. —Y en el último tercio arranca su maravillosa esperanza en la paz, en el género humano, aún transmutados en ángeles, y el más ungido compone música celestial: Mozart, para un pueblo que goza en ella, que no quiere guerras: nunca rojo, nos dice la Alberola, metáfora simple pero gráfica y exacta.— «Miró hacia sus espaldas y vio ángeles,/ pero esos venían de otras tierras,/de otros lugares, muchos, que ardían a otros fuegos,/alzaban otras guerras más armónicas/ y dejaban cruzar hasta su atmósfera/ la música de Mozart. Una escala/ de color; nunca rojo, conducía/ a ese lugar sin tiempo/ que nos muestran los versos». Y el amor, ese amor humano, tan cálido y tierno, tan pasional también, que en la obra de Dolors es una constante, representado en la mujer, en ese universo femenino que tan bien conoce, y en el que la Alberola se mueve como pez en el agua, a veces, hasta con su punto de ambigüedad y ambivalencia, lo que le da una mayor riqueza y trascendencia a su obra: «Miro contra la sombra y tengo miedo/de esa soga terrible de dulzura/ que me anuda a otro pecho. Tengo miedo/ de sentir que mis manos se abrazan a la niebla/ y una orquídea reclama sus pétalos de sal/ y todo, todo, todo/ retorna hasta la lumbre. Tengo miedo/ y no sé que es mentira, qué no dije,/o qué terrible forma de mirar/ a través del espejo me amenaza».Esta es la voz de una gran poeta, pero también de una mujer que ama y que contra la luminosidad de su tierra mediterránea, de nacencia, dónde ahora me hallo, se alza la belleza mora de las tierras del sur, andaluzas, dónde ha elegido vivir, pero sin parar de seguir como maná nutricio para bien de la poesía, creando. Esa mujer de Lot es un libro tan corto como intenso, y su perfume se extiende por mi cuarto en este día en que los termómetros se han disparado, y se siente la voz de Dolors Alberola como nítido caudal y fresco remanso.
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© Lola Santiago
En ABC, Madrid, 11.08.07.-

27 de julio de 2007

Inaugurada la exposición de Tomás Gómez en Vista Hermosa

La exposición "La mirada oculta", del pintor Tomás Gómez, se inauguró el jueves 26 de julio, en la Casa Grande de la urbanización Vista Hermosa, de El Puerto de Santa María. La Escuela de Hostelería de Jerez ofreció un aperitivo, acompañado de una degustación de vinos de Osborne. Asistió numeroso público y destacadas personalidades del ámbito cultural y artístico, como Lola Caballero, delegada provincial de Cultura, Antonio Aucha, director del área de Cultura del ayuntamiento portuense, el actor Antonio Pica, el periodista y poeta Francisco Lambea, la escritora Belén Boville Luca de Tena, el escritor Rafael Esteban Poullet, el marchante de arte Juan Rodríguez Pardo y los artistas José Navalón, Ramón Epifanio, Isabel Vela, Fátima Merello, Irene Jáuregui, Álvaro Altozano García-Figueras, Keka Raffo, Gabriel Granados etc. Por parte de la Escuela de Hostelería de Jerez, que colabora en la organización del evento, estuvieron presentes Francisco Carrasco, director del Departamento de Actividades Culturales, Mauricio Gil Cano, director literario de EH Editores, y el poeta Álvaro Quintero.
La muestra, que puede visitarse hasta el lunes 30, en horario de 19,30 a 22,00 h., reúne una veintena de obras ejecutadas mediante los procedimientos de óleo y técnica mixta. Tomás Gómez nació en Ávila. Actualmente reside en El Puerto de Santa María. Estudió Bellas Artes en la Escuela Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, y en la de San Fernando, de Madrid. Ha ejercido como profesor de Dibujo en Puerto Real y en Valladolid, sin abandonar nunca su labor creadora. Ha expuesto en diversas ciudades españolas.
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Redacción.-

25 de julio de 2007

MAURICIO GIL CANO. Lectura de poemas en Rota

En el castillo de la Luna, sede del Ayuntamiento de Rota, tuvo lugar anoche una lectura poética a cargo de Mauricio Gil Cano.
Presentado por el también poeta Álvaro Quintero Mejía, que trazó una ajustada semblanza del autor de “Declaración de un vencido”, Gil Cano articuló su lectura en torno a tres ejes. El primero incluía poemas de sus primeros libros (“Del soneto al cómic”); el segundo se centró en el citado en primer lugar y acercó al auditorio los textos que el propio autor calificó como “iconos poéticos”, dado el carácter emblemático de los mismos: “Los raros”, por ejemplo, y el dedicado a Raúl Gómez Jattin. Finalmente, dio lectura a una serie de inéditos, que mostraban la evolución de su trayectoria y el futuro, sin duda brillante, de su poética.
El acto, al que asistieron numerosas personas, muchas de ellas desplazadas desde Jerez, tuvo una altura encomiable y fue muy celebrado por los presentes.
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Redacción.-

20 de julio de 2007

Álvaro Quintero y Francisco Lambea leyeron poemas en el bar Astoria

Los poetas Álvaro Quintero Mejía y Francisco Lambea leyeron sus versos en el bar Astoria, dentro del ciclo "Versos de Estío", que organiza el Departamento de Actividades Culturales de la escuela Profesional de Hostelería de Jerez. Los poetas, que fueron presentados por el director literario de EH Editores, Mauricio Gil Cano, ofrecieron dos registros literarios bien distintos. Francisco Lambea leyó poemas que denotaban un magistral dominio de la ironía. Álvaro Quintero, por su parte, leyó textos de carácter épico y visionario. Ambos fueron muy aplaudidos por el numeroso público asistente,
Álvaro Quintero nació en Bogotá (Colombia) en 1959. Es autor, entre otros títulos, de "Adán Ceniza", publicado por EH Editores en la colección de poesía Hojas de Bohemia. Francisco Lambea, además de poeta, es licenciado en Ciencias de la Información y jefe de Informativos de Tele Puerto.
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Redacción.-

18 de julio de 2007

DOLORS ALBEROLA GANA EL PREMIO "PASTORA MARCELA" DE POESÍA

Dolors Alberola acaba de ganar el premio de poesía “Pastora Marcela”, convocado por el Excmo. Ayuntamiento de Campo de Criptana, en su XXXVII edición. Se trata de uno de los certámenes veteranos del panorama literario español y cuenta con una larga nómina de poetas reconocidos en su haber.
“De donde son las voces”, el libro galardonado, que verá la luz el próximo otoño, es una honda y serena inmersión en los misterios de la poesía, desde la inspiración al lenguaje, pasando por las peculiaridades de la escritura, la falacia de las poéticas y, en otro orden de cosas, el fiasco de las modas. La autora reflexiona desde el silencio sobre la esencia de lo poético, mezclando en su discurso lo lírico y lo irónico, para ofrecer una visión, mordaz en ocasiones, de la lírica contemporánea, apostando por la belleza. En un audaz despliegue de signos y palabras, Alberola señala a diferentes corrientes y autores, tratando de mostrar lo superfluo y lo válido, los ecos y las voces de la poesía actual.
El Jurado estuvo constituido por: José López Martínez, como presidente; José Belmonte Serrano, Justo Ponce Solera, Antonio Torrillas Quintanar, José Aureliano de la Guía Manzaneque, Andrés Escribano Sánchez-Mellado y Rafael Olivares de la Guía y actuando como Secretario con voz y sin voto: José Antonio Díaz-Hellín Martínez del Rey, Concejal de Cultura.
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Redacción.-

16 de julio de 2007

Mezouar El Idrissi, en Jerez

El poeta marroquí Mezouar El Idrissi estuvo ayer en Jerez, ciudad andaluza donde inició su periodo vacacional, acompañado de su esposa e hijos.
Sus anfitriones, Llucià Domínguez y María Rodríguez, organizaron una agradable velada literaria, en donde no faltaron los versos, la crítica literaria y el análisis de la poesía a una y otra orilla del Estrecho.
Nacido en Tetuán, en 1963, Mezouar El Idrissi es poeta, crítico, traductor, Doctor en Literatura Árabe, miembro de la Unión de los Escritores de Marruecos y fundador de la Asociación de los “Amigos de Federico García Lorca”, de Tetuán. Desde 1996 imparte clases de Lengua y Cultura Árabe en el I.E.ES Severo Ochoa, de Tánger.
Autor de numerosas traducciones de diversos autores españoles (Ángel González, Luis Cernuda, Gerardo Diego, Pedro Salinas y Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, etc., ha públicado, en español y en árabe, “Elegía para la espalda mojada” (2006).
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Redacción.-

9 de julio de 2007

DOMINGO F. FAÍLDE GANA EL XX PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA “VILLA DE LA RODA”

El pasado sabado, 7 de julio, un jurado compuesto por Ángel García López, Joaquín Benito de Lucas, Francisco Castaño, Manuel Cortijo y Carmina Casado Díaz-Alejo, concedió el Premio Internacional de Poesía “Villa de la Roda” en su XX convocatoria a Domingo F. Faílde.
El trabajo premiado, que reporta a su autor 1.700 € y será publicado por el Excmo. Ayuntamiento de aquella localidad, se titula “Las edades del tiempo” y es un extenso poema de tema existencial, a lo largo del cual Domingo F. Faílde explora las distintas etapas de la vida, como manifestación subjetiva del tiempo y experiencia concreta del devenir, que hallan en la memoria del poeta un caudal abundante de situaciones, una enorme ternura y, sobre todo, un lenguaje capaz de conducir al lector por el itinerario de la existencia humana, en emotivos versos de gran belleza e intensidad.
La entrega del galardón se efectuará el día 1 de agosto, a las 23 h., en el transcurso de una gala literaria, en la que intervendrá Fernando Sánchez Dragó.
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Redacción.-
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En la imagen: Domingo F. Faílde en la casa que Antonio Mchado ocupara en Segovia.

2 de julio de 2007

LA LUZ Y LA SOMBRA. Artistas solidarios frente a la droga

Álvaro Altozano, Malali Bachiller, Gema Cornejo Raya, José Díaz Picane. Daniel Diosdado, Ramón Epifanio, Silvia Estévez, Antoni Gabarre, Luís García, Luís Grajales, Gabriel Granados, Tomás Gómez, Miguel Ángel Gutiérrez, Irene Jáuregui, Lola Jiménez, José López Burgos, Gregorio Mariscal, Fátima Merello, Mario Naranjo, Miguel Parra, Margarita Pérez Calderón, Fernando Pinteño, Julio Polo, María Luisa Porras, Pepe Reguera, Concha Rodríguez Pastor, Sandra Rubio, Ángela de la Sierra, Aurora Simó, Isabel Vela y Loreto Villar componen la amplia nómina de artistas plásticos que, bajo el título “La luz y la sombra”, ofrecerán una muestra de su obra en la sala de exposiciones de la Casa de la Juventud (calle Paúl, s/n), en Jerez.
Bajo el lema “Artistas solidarios frente a la droga”, el Departamento de Actividades Culturales de la Escuela Profesional de Hostelería ha organizado esta exposición, cuyo acto inaugural se celebrará el próximo miércoles, 4 de julio, a las 9 de la tarde, sirviéndose en el mismo un jerez de honor.
La muestra, abierta hasta el día 13, podrá visitarse de lunes a viernes, en horario de 9 a 14.
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Redacción.-

23 de junio de 2007

Versos para clausurar la exposición de Ramón Epifanio

Los poetas Mauricio Gil Cano, Álvaro Quintero Mejía, Francisco Lambea y Juan Carlos Lubián ofrecieron una lectura en la clausura de la exposición del pintor Ramón Epifanio, en la sala Caja Inmaculada, en El Puerto de Santa María. Los autores leyeron versos inspirados en obras de Epifanio y otros de temática diversa. La exposición de Ramón Epifanio, titulada Del cielo y del infierno, se ha desarrollado del 1 al 20 de junio y ha estado organizada por la Escuela de Hostelería de Jerez y la Caja Inmaculada, con la colaboración de las bodegas Osborne y el Ayuntamiento de El Puerto.
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Redacción.-

22 de junio de 2007

"NO PODRÁ SUCEDER", el último libro de Josela Maturana

Los lectores interesados, podrán leer una amplia reseña sobre este libro, pinchando el siguiente enlace:

18 de junio de 2007

JOSELA MATURANA presentó "NO PODRÁ SUCEDER"

El pasado día 12 de junio, a las 8.30 de la tarde, en el patio de la Diputación gaditana, convertido en espléndida sala de actos, tuvo lugar la presentación del libro No podrá suceder, que, el pasado año, valiera a su autora, la poeta melillense, avecindada en San Fernando, Josela Maturana, la XXX edicición del premio Bahía, un certamen creado en 1972, que viene convocando desde entonces el Excmo. Ayuntamiento de Algeciras. El jurado, compuesto en esta ocasión por los poetas Domingo F. Faílde, Juan Gómez Macías e Ismael Cabezas, destacaría a la prensa su bello discurso de corte reflexivo, que transcurre en poemas de gran homogeneidad y coherencia estética, conducidos por la autora con gran economía de recursos», siempre en un tono amable, de íntima confidencia.
Presentó el acto Juan José Téllez, poeta, escritor y periodista, que hizo un recorrido por la trayectoria de la autora y glosó las características del libro presentado. Por su parte, Josela Maturana, tras exponer sus propias ideas sobre el particular, dio lectura a algunos poemas, los más significativos de No podrá suceder.
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Redacción.-

7 de junio de 2007

CARTA ABIERTA A YO-MISMO


Ante las disculpas recibidas telefónicamente de la persona responsable del nick Yo-mismo y, a pesar de que en el foro de Premios Literarios, donde se me ofendió y se ofendió, sin fundamento alguno, al jurado del premio Vicente Martín, no ha aclarado del todo su postura, que se me antoja ambigua y deja lugar a equívocos, siendo además distinta de la que, por teléfono, me manifestó, he decidido, como prueba de elegancia y buena voluntad por mi parte, retirar el artículo publicado en este mismo lugar. Sea en honor de la vieja amistad y para cerrar, al menos por lo que a mí concierne, esta desagradable, absurda e infundada polémica.
Dolors Alberola

5 de junio de 2007

Las Noches de Elvira dedicará la próxima tertulia al poeta Francisco Brines

Mañana, miércoles 6 de junio, a las 7,30 de la tarde, la tertulia literaria Las noches de Elvira se reunirá, como de costumbre, en el bar Cachón, en la jerezana plaza del Progreso.
En esta ocasión, el debate se centrará en torno a la vida y obra de uno de los poetas españoles más representativos del último medio siglo: Francisco Brines.
Brines nació en Oliva, Valencia en 1932. Estudió Derecho en Deusto, Valencia y Salamanca y cursó estudios de Filosofía y Letras en Madrid.Es uno de los poetas actuales de más hondo acento elegíaco. Pertenece a la segunda generación de la post-guerra, y junto a Claudio Rodríguez y José Ángel Valente, entre otros, conformó el «Grupo de los años 50».Fue lector de Literatura Española en la Universidad de Cambridge y profesor de español en la Universidad de Oxford. En el año de 2001 fue nombrado miembro de la Real Academia Española, para reemplazar la silla vacante tras el fallecimiento del dramaturgo Antonio Buero.Se destacan entre sus obras: «Las brasas» en 1959, «Palabras a la oscuridad» en 1967, «El otoño de las rosas» en 1987, y «La última costa» en 1998.Entre los premios recibidos, aparecen: Adonais de poesía en 1959, Premio Nacional de la Crítica en 1967, Premio de las Letras Valencianas en 1967, Premio Nacional de Literatura en 1987, Premio Fastenrath 1998 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 1999.
Finalizado el debate, los asistentes darán lectura a sus propios poemas.
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Redacción.-

. . . QUE ESTÁS EN LA MEMORIA*

Querido Domingo que estás en la memoria, machadiano, durante aquel congreso que llenó Granada de poesía, de intrigas palaciegas, de belleza y de mala uva durante el año de gracia de 1982: tanta esperanza, tanta limpieza en los limbos, tanto horizonte de grandeza, no se mereció nunca el mal pago del desencanto, las zurrapas de un poder que debió ser popular y se convirtió en populista. La literatura y los suyos, la poesía y los poetas, se convirtieron también, en gran medida, en el espejo de ese pulso entre quienes defendían el territorio de la libertad y quienes intentaban imponer el de la sumisión.
Y allí estabas tú, con tu bastón de madera como un trasunto de esos héroes del Far-West que pretendían contestar a la violencia con las tablas de la ley y contrarrestar el imperio de la fuerza con los sueños de la razón que casi nunca producen monstruos. Fugitivo de Linares y en un colegio de Algeciras, te descubrí años más tarde: llagabas del país de la derrota, con las tinieblas de la decepción en los ojos. Atrás, quedaban definitivamente las tertulias literarias con Fanny Rubio, la revista “Tragaluz”, compartida con Álvaro Salvador en aquella Granada de los 70 donde estudiaste filología porque amabas la vida y la palabra y la palabra es la vida que encierran los libros, que no sólo huelen a papel y a bosque, sino a utopía y a misterio. Atrás, también, la aventura del antifranquismo, con su compañero Joaquín Sabina arrojando un cóctel molotov contra el Banco de Bilbao de Granada y teniendo que poner tierra de por medio detrás de una jipi veinteañera, camino de Londres. Luego, llegaron los hombres grises o, simplemente, cruzaron el campo de batalla y cambiaron de trinchera. Domingo F. Faílde se quedó en su sitio, el de los veteranos de guerra que, como diría Serrat, para hincarles de rodillas hay que cortarles las piernas.
Así, desde la rabia, desde la ternura y desde la melancolía, fuiste trazando versos de amor y de desamor, desde aquel inicial “Materia de amor” a “Oficio y ritual de la nueva Babel”, “Cinco cantos a Himilce”, “Ese mar de secano que os contemplo” y, sobre todo, “Patente de corso”, uno de esos libros bisagra que marcan un antes y un después en cualquier peripecia literaria. Yo estaba allí, ¿recuerdas?, en aquella Algeciras eternamente lluviosa, cuya molicie provinciana veíamos pasar desde la cafetería Cabsy’s o imaginando orgías a mayor gloria del marqués de Sade. Lo que fuera preciso para arrancar de nuestra alma esa sensación de toalla arrojada sobre el ring, de brazos en alto rindiéndonos ante las tropas de un futuro pequeñoburgués, miope, mezquino y mediocre, que ya no amenazaba con devorarnos porque se nos había tragado desde mucho atrás, desde mucho antes. Ya, por entonces, nos habíamos caído de la higuera.
A partir de aquel libro, repito, no sólo conquistaste un estilo sino que conquistaste mi complicidad, mi armadura de caballero de la mesa redonda al que le hubieran hurtado los ojos de Ginebra o las almenas de Camelot. Éramos Parsifal sin santo grial que llevarnos a la boca. Éramos Arturo sin espada ni Merlín. De eso tratan tus poemas. Del pasado, dirán, de la juventud perdida, de la memoria colectiva de una generación, de la banda sonora sentimental de nuestro mundo. Es falso. Tus poemas hablan de un saqueo, del que cometieron en nuestro nombre y que nosotros mismos sufrimos.
Basta asomarse a los libros que siguieron, entre 1994 y el año 2000: “De lo incierto y sus brasas”, “Rosas desde el Sur”, “Cuaderno de experiencias” o, sobre todo, la serie que nos lleva desde “Náufrago de la lluvia” a “Manual de afligidos”, “La noche calcinada”, “La cueva del lobo”, “Elogio de las tinieblas” y “Conjunto vacío”. Cuánta ironía, cuánta amargura, cuánta frase rotunda, cuánta emoción sin bridas en aquellos libros. Cambiaban los gobiernos, pero no cambiaba el fondo del escenario: el ser humano en venta como una mercancía en las tiendas de todo a cien. Y allí estabas tú, como un demiurgo silencio, que escribías gritos contenidos, alaridos en tinta fresca, mordiscos como versos, sin camisa de fuerza que puediera amarrar tu legítima locura.
Luego vino “Amor de mis entrañas”, desapareció el bastón y creció una melena de león o de Beethoven, que viene a ser lo mismo, por fiera y por armónica. Del traje de chaqueta al casual wear, dejaste el muro de las lamentaciones y, sin apearte un milímetro de tus profundas convicciones personales, decidiste no entregar el don del placer a los cuatreros que gobernaban el resto de tu mundo y casi la totalidad del mío. No huiste, no. Fuiste buscando islas interiores, donde no hubiera tedio, ni tiza, ni monotonía de la lluvia en los cristales. Llegaste a Jerez, donde has dejado crecer “La sombra del celindo”, el libro que acaba de publicarte EH Editores, con el número 6 de la colección de poesía Hojas de Bohemia. Quien quiera saber lo que opino de ese hermoso cuarto y mitad de tu mejor pechuga literaria, que lea el prólogo, donde escrito está: “Faílde se enfrenta a su ADN y va descubriendo las canas y las arrugas que como muescas en la culata de un rifle, ha ido dejando la vida entre sus carnes”. Pero yo no vengo hoy aquí a hablar de esa bella secuencia de recuerdos infantiles, con el tumulto de la posguerra escrito en el hardware de tu cerebro y de tu corazón. “La vida a cierta edad es la memoria”, has escrito. Y tienes razón, viejo hermoso Walt Whitman. Por eso yo te escribo esta carta en nombre de lo que fuimos y, sobre todo, de lo que seguimos siendo, testigos de nuestro tiempo, desterrados del paraíso, sombras de Platón que intentamos todavía salir de la caverna.
Durante el tiempo que compartimos, amigo mío, yo también urdí libros, me fogueé en tribunas de prensa, de radio y de televisión, recorrí gran parte del mundo o el mundo recorrió gran parte de mis pobres huesos. Cambié de ciudad, de opinión y de sentimientos, muy a menudo. Vi crecer a mi hijo, ya de cerca, en la distancia. Fui feliz o desdichado, de tarde en tarde amé y desamé, perdí algunos trenes, quemé muchos barcos, gané bastantes kilos, algunos adversarios y numerosos enemigos. Pero nada hubiera sido igual sin la sombra tuya, que no es la del celindo, sino la de esa añeja palabra eternamente escrita en los muros de la Bastilla: fraternidad.
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© Juan José Téllez Rubio
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* Texto de la presentación de “La sombra del celindo”, de Domingo F. Faílde, efectuada en EH de Jerez, el 28 de septiembre de 2006.-

4 de junio de 2007

DOLORS ALBEROLA GANA EL PREMIO DE POESÍA "VICENTE MARTÍN"

Dolors Alberola ha ganado el II Premio Internacional de Poesía “Vicente Martín”, que convoca el Ayuntamiento de la localidad madrileña de Torrejón de la Calzada. El fallo de jurado se dio a conocer el viernes 1 de junio, en el transcurso de un acto literario organizado al efecto.
Dolors Alberola, tras recibir el premio de manos del alcalde del citado municipio, dio lectura a algunos poemas del libro galardonado, que fueron muy aplaudidos por el público, entre el que se encontraban numerosos poetas.
“El ojo y el tiempo” constituye, en primera instancia, una metáfora del arte, a través del cual es posible aprehender el devenir de la realidad y traerlo a un presente que lo proyecta a la eternidad. D este modo, el amor, la experiencia, la historia, trascendiendo sus propias coordenadas espaciales y temporales, se ofrecen a la mirada del hombre de todas y cualquier época, gracias a la pintura, la música o la propia poesía.
La editorial Vitrubio sacará el libro a la luz, probablemente antes de fin de año.
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© Redacción.-

3 de junio de 2007

"Arte de perros": EL DISCURSO DE LO HUMANO PERVERSO EN LA LÍRICA DE DOLORS ALBEROLA

Las sucesivas variantes del motivo del perro fascinan a la escritora Dolors Alberola hasta tal punto que la poesía de Arte de perros (EH Editores, Jerez, 2006, Prólogo de Luisa Futoransky) deviene una suerte de singladura múltiple y plural de lecturas que, no obstante, proyectan la cotidianidad y la acidez crítica de la misma. No se puede permanecer ajeno a la identificación de los motivos del perro con los de la humanidad. Advertimos que es un motivo clásico, no ya sólo en Lucrecio, en el que estaría inspirado el libro, según Futoransky, sino también en la literatura española: El coloquio de los perros Cipión y Berganza de Cervantes es un paradigma. Pero estos perros de Cervantes son inteligentes. También hay mucho de juego estético, de singladura polimórfica y de adaptación diversa a los múltiples referentes caninos que existen en la realidad cotidiana para adquirir un discurso, a ratos metapoético y reflexivo, al que no es ajeno un lenguaje coloquial y pródigo en su manifestación sonora: “Son duros de roer los escritos de Homero./ Los versos de Kavafis me dejan con hambruna./ Regurgito el placer cuando leo a Szimborska”. Muy significativo es también “Persecución”, donde la poesía es metafóricamente una zorra incansable. Aquí ha dejado de ser perro faldero que persigue a la escritora.
Una lírica que bien podría agradar sobremanera a Quevedo en su acidez y descomposición de la vida, sobre la que no tiene muchos elementos para el optimismo Dolors Alberola. Si el poema ladra en la noche es porque lo tétrico se ha apoderado de él dejando una impronta imperecedera. Y las palabras su subsumen, duras y desoladoras, proyectando una absoluta falta de fe en la existencia. Incluso el nihilismo hace acto de presencia con la hecatombe de su muerte y su flujo de palabras gastadas donde el sarcasmo y el refranero irónico lo ocupa casi todo. Los perros de Manhattan, los cerberos del mundo y lo social como un principio de esa dureza prevista. Pero en ese clímax de desolación, también puede haber momentos para la ternura como en “Teoría del espanto”. Lo que nos anuncia un desconsuelo sobrio. Da la sensación de una filosofía demasiado fiel a la descomposición de la persona y lo que es capaz de producir. Como diría el filósofo sueco, Lars Gustaffson, el ser humano es ese extraño animal que vacila entre el animal y la esperanza. Aquí es todo animal y también todo esperanza, aunque incluso el amor, la última esperanza, se vuelva iluso: “De la pareja ilusa que se promete amor,/ la muerte, ya ovillada/ como un perro de Galia”.
Mucho de deformación socializadora, de hipérbole sintética, de imagen proyectada sobre el fondo de claroscuros, de apátridas y de seres desterrados en sus múltiples facetas ante el dolor, el miedo, la muerte, la recompensa…
Es también un recorrido funambulesco, el ámbito del paisaje interior, con la subjetividad que llega de lejos y sobre la que proyecta sus demonios interiores: “Vivo un periodo oscuro, cruentas luchas/ traen la decadencia; veo perros,/negros canes, delgadísimos galgos/ y podencos deambulan por los cosos”. Esa dimensión personal también es otra simbólico-externa de la que va y viene como en un proceso de sístole-diástole. A veces, toma lo narrativo como esquema constructor, otras el paralelismo, como en “Poética”, donde los diversos perros coadyuvan en la formación de la idea poética, pero sobre todo proyecta su acidez también contra los que persiguen a los pobres poetas sumisos y ninguneados: “Vierte mordacidad, es un poeta, /está loco de luz, es noble, si lo pisas/ sabe lamer los pies. Ninguneado,/ habita las cavernas de la sombra”.
La hipérbole en otros momentos puede resultar apocalíptica, como en el poema “Maternidad”, donde existe la condena a tener “niños deshabitados, con corazones rojos/ sangrando eternamente entre sus pechos”. Pero también recuerdos al dolor, como el sufrido por los que cayeron en los campos de concentración o la defensa de la libertad, etc.
Si en la primera parte, “Perra vida” el verso es más contundente, definitivo y creador de un tono elevado, en la segunda, “Caninas”, narrativo, reflexivo, el tono se hace raudo y ligero gravitando sobre la metaliteratura o la , pequeñas historias encerradas en la contención de su discurso en el que la existencia se proyecta con fuerza y contundencia.
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© Francisco Morales Lomas

25 de mayo de 2007

La inteligencia y los sentidos. En torno a "Declaración de un vencido", de Mauricio Gil Cano


MAURICIO GIL CANO
Declaración de un vencido
Cádiz, EH Editores, 2006

En la mirada, como en el modo de andar por la vida, se reflejan, en este caso el mirar y el ver del poeta, los movimientos y el mundo interior de las cosas que se miran. Es por eso que en la mirada particular de alguien, el modo de mirar, podemos apreciar la distinción y la actitud del saber bien, a nuestra manera, los entornos que nos limitan. Hay que afinar mucho, y aunque siempre corres el peligro de sobrepasarte, para escuchar los ecos del pasado y percibir la doble resonancia del amor y la muerte. Hay que ser humilde y transparente sabiendo armonizar el roce entre la inteligencia y los sentidos. ¿Dónde se encuentra el punto justo, su centro, el equili­brio, entre el deseo de satisfacer nuestra ansie­dad por conseguir la perfección, lo absoluto de cuanto se mira, y la impotencia que nos arrastra como la corriente desgasta un canto rodado? La tensión armónica, el arco que apunta desde la salida de la flecha, se encuentra en el conoci­miento y en la aceptación de nuestros límites. Mauricio nos lo dice con palabras y sonidos más ajustados, incluso, a la voluntad de nuestro sueño; con esa naturalidad que no demuestra esfuerzo: Un hombre existe con la misma leve/ fragilidad que el resto de las cosas./ Para morir también, como las rosas/ en el fulgor de algún otoño breve.
En la mirada del poeta, en Mauricio, también se manifiestan las entrañas de las cosas, el interior más profundo, el pozo que, en su mismidad, se nos hace imposible y nos agota hasta no poder apreciar lo más aparente, lo más sencillo en la misma superficie; pero es su claridad la que da la vuelta al guante, al pozo, para, desde su limpidez, apreciarlo en la sencillez de cuanto "un vencido" es consecuente, desde sus límites, de la grandeza de su empeño: Pero estas viejas piedras escriben un poema./ Una ciudad hundida es el más bello verso./ Las casas destruidas, la plaza abandonada/ son metáforas, signos, caligrafía adusta/ con que el tiempo rescribe, borra y vuelve a escribir.
Hay mucha sensibilidad y se esconde toda la inteligencia en los poemas de Mauricio Gil Cano. En los versos de Declaración de un vencido la ansiedad de vivir se reconforta en la fuga de lo vivido, y es por eso por lo que vencer o sucumbir son lo mismo desde la condición del que sabe que: Ahora que es de noche sé que lo será siempre,/ que nunca podremos amanecer cantando. Pero no por ello la derrota es un final, cuando no hay tiempo: Si fué un error vivir, aún quiero vida,/ otros cuarenta años/ para volverme a equivocar.
La austeridad con la que se habla de la plenitud del goce no niega, en absoluto, las ganas del vivir; es más, lo que de negativo nos pudiera resultar una palabra, un verso, un poema, glorifica la satisfacción de haber vivido un instante único: Supimos más belleza en la derrota,/ en ese privilegio de estar solos/ evocando bonanzas y tormentas,/festejando las penas/ como si fueran dichas de vivir.
La representación existencial de Declaración de un vencido responde a todo un periplo vital, donde el amor al mundo exhala lo mismo fuerza que descreimiento, completándose en la desaparición del mismo crepúsculo -el hombre- para integrarse y hacerse uno con la Naturaleza: los viejos que recuerdan otros días/ quizás más sensitivos y a otros viejos/ callando ante la noche descolgada;/ reflejos son de otras agonías,/ reflejos de reflejos de reflejos.
Declaración de un vencido responde al sutil maridaje de la inteligencia y los sentidos, a la gloriosa victoria del conocimiento de uno mismo frente o ante los demás; al buen hacer con el mundo de las palabras, al resultado del saber vivir, a la aceptación, desde la transparencia, de nuestros propios límites, y al sublime vuelo del águila, que aprendió el oficio de la caza y, también, a cómo responder al mundo con la declaración de un vencido. ¿Qué más le pode­mos pedir a lo más puro y esencial de la poesía?
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© Miguel Galanes

15 de mayo de 2007

La experiencia o reconstrucción sentimental en la lírica de Domingo F. Faílde


No se trata de una provocación. Ni siquiera de un desafío ni de un lance en inciertos lugares. Faílde combatió de la experiencia sus desaguisados. Nunca, que yo sepa, combatió la poesía que tiene como origen y fundamento la experiencia vital, que sería como decir que está en contra de sí mismo o del poeta como individuo. En su poesía (me he dedicado mucho a ella y la conozco suficientemente) hay mucho de ser humano amenazado, pero también de ser humano que como un nuevo Prometeo se debate ante esa razón de la sinrazón, que ya proclamara Schopenhauer, como la única verdad: la finitud. Es algo que le acució siempre y está muy presente en su obra; de ahí un cierto tono elegíaco y trascendente que la inunda invariablemente, y con la que es fiel a sí mismo y al personaje que se ha inventado (todos al fin y al cabo nos estamos inventando a nosotros mismos como máscaras: Valle decía que sólo era máscara).
Pero, en La sombra del celindo (EH Editores, Jerez, 2006: una bella edición), el poeta giennense afincado en Jerez, resuelve la reconstrucción de la historia sentimental de Faílde. Incluso con citas de Gil de Biedma. En el magnífico Prólogo-Estudio de Juan José Téllez, El exacto lugar del crimen, lo afirma el escritor gaditano: Superado sobre todo la sucesión ininterrumpida de epígonos, Faílde se siente libre en "La sombra del celindo" para asumir los postulados propios de la experiencia que ya habían venido asomando tímidamente a su poética desde títulos como "Patente de corso" o "Náufrago de la lluvia”. Es cierto, incluso antes, porque no se trataría, como advertíamos, de novedad alguna si tenemos en cuenta el matiz inicial que he constatado.
Faílde reconstruye su espacio vital que suena muchísimo a don Antonio Machado: Recuerdo/ aquellas tardes idas, tan cálidas y lentas. Parece como si el ritmo acompasado de los poemas se hubiera proyectado desde una templanza que contempla con otra visión una nueva etapa en la vida de Faílde. Y el linarense se envuelve en la toga pretoriana de la memoria y se acicala con los componentes de la historia personal, familiar y temporal. Bajo la férula o la batuta de la forma de expresión narrativo-descriptiva su poesía se apodera de la confidencialidad, de las palabras a media voz, del rezo ateo de media tarde, para imbuirnos, para reverenciarnos, para acicalarnos el pensamiento y el sentimiento. Y de pronto se puede ver envuelto en la memoria del pecado (que tanto nos acompañó entonces en las sacristías) y puede liberarse de la memoria y proyectar sus venenos, sus prohibiciones, sus crímenes, y vuelve uno entonces a sentir que los fantasmas existieron y existen. Así dirá el poeta: Todo está igual: el patio, la celinda...Todo está igual como si hablara Parménides: el ser humano como algo no material, como Uno pero finito. Esa idea que tanto apasionó a Platón.
Faílde se detiene en ese ser Uno pero finito, quiere estar con él, adentrarse en las imágenes del pasado, reinventarlas, inventarlas, volver a vivirlas o vivirlas de nuevo, porque cuando se recuerda (no sólo se trae lo que se guarda en el corazón como dijo Schopenhauer) se crea de nuevo la realidad. Las cosas son otras y son las mismas. Ahí radica su versatilidad de piedra, su fortaleza de tumba y su ambición de idea. Ser y no ser y ser inventadas continuamente. En ese juego de espejos que es penetrar en el cofre de la existencia puede haber derrotas, como dice en Inventario, pero también la reivindicación de que la vida debe ser contemplada como juego, y ¡ay de aquel que no lo haga!
Comienza el poemario con Te contaré mi vida, infancia, olivos, vasta soledad, negrura, tristeza, el silencio, la muerte…, y siempre el otoño (como símbolo y como realidad incontrovertible) y esa sombra que proyecta el celindo, también llamado falso jazmín. Olor, prisión del olor y de las sombras y su proyección. Porque las antítesis están presentes en toda vida. La reconstrucción de la memoria soporta las inclemencias del tiempo y su paso (otro de los grandes temas permanentes de don Antonio), la singladura de lo que fue (con ese verbo ser en permanente ubicuidad), la acción de la literatura y la metaliteratura, la evolución, el ingenuismo inicial y el hito de un niño por el que va circulando como esperando encontrar de nuevo algo. Porque a la vez que la memoria se introduce en las habitaciones del recuerdo todo se va construyendo al unísono. Aparece el cine y la ironía en aquel cine que también tenía Impares fila 13 como la de los poetas experienciales: Allá en la fila 13, asiento 13/ -impares, comm´il faut-,/ de riguroso marinero, asoma/ Luisito la cabeza, ¡vaya tarde!
En ese transcurso, a veces lineal, pero siempre como singladura del monólogo interior, Faílde se refiere en El andén a la lucha antifranquista y construye como una historia de Hitchcock. Pero, ¿todo este proceso de introspección no es acaso un refugio? ¿No es una meditación a oscuras en la buhardilla caliente o fría de los días pasados? La exaltación llega con el verano, se asocia a su cambio vital aunque un aire melancólico de sospechosa tristeza siempre zahiere los mejores momentos en la existencia de Faílde. Una poesía directa, confesional, decididamente humana, en la que los destellos de la historia personal se dan la mano con las proyecciones simbólicas y con un lenguaje versátil y actual que habla de modo directo al sentimiento. Como se observa en el poema El poeta contempla una fotografía de su madre: Ochenta son sus años,/ pero ella, frente a mí, con su descaro/ de adolescente hermosa, se burla de mis canas/ y gasta alguna broma sobre el modo/ en que me voy haciendo pasto de la historia.
Un libro, sin duda, hermoso. Como esos cuadros que nos producen una profunda nostalgia y a la vez una tristeza que nos da alegría de un modo extraño. También al escribir su historia está escribiendo, en cierto modo, la nuestra. Y nos vemos en los libros prohibidos, en los deleites de amor a oscuras (siempre el amor era a oscuras), en la música de los Beatles o en el descubrimiento del mundo. Y finalmente, el oficio del poeta, el concepto de mentira en poesía: Importa menos la verdad que un verso/ escrito con pasión. Ahí radica la bonhomía de su obra no ajena al sentimiento y a las pasiones, no ajena a reivindicar una idea y a ser consecuente consigo misma.
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© Francisco Morales Lomas

LOS VERSOS DEL 27: Paco Damas, en Jerez

La mañana del martes 15, a las 12, trajo a la Sala Compañía de Jerez de la Frontera un concierto del cantautor jiennense Paco Damas, que actuó para un público juvenil, excepcionalmente motivado y participativo. El aforo –unas quinientas personas- estaba totalmente ocupado.
Paco Damas (a quien el lector interesado podrá encontrar en www.pacodamas.com) puso en escena los trabajos de su disco Los versos del 27, en el que los poetas de aquella genial generación o grupo ponen la letra y el cantautor la música. De esta forma, se pretende acercar a los más jóvenes la poesía de aquellos maestros.
En efecto, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Luís Cernuda, Vicente Aleixandre y Manuel Altolaguirre, se fueron por las ramas de la música y sonaron con aire de balada, ranchera, rock o rumba, mientras el público, fascinado, acompañaba con palmas o coreaba los estribillos correspondientes. Hubo también un recuerdo –al margen de la música, eso sí, pero intenso y emotivo, en la voz de un pequeño grupo de adolescentes, que leyeron sus versos- para las grandes olvidadas, las mujeres del 27: Concha Méndez, Ernestina de Champourcin, Josefina de la Torre...
Durante algunas horas, podía oírse en las calles de la ciudad aquello de Dije: Todo completo, las doce en el reloj...
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Redacción.-

Las Noches de Elvira: SE REANUDA LA TERTULIA. Esta vez, en torno a la obra de ADONIS



El próximo miércoles, día 16, a las 7,30 de la tarde, y tras el paréntesis impuesto por la feria, se reanudará la tertulia poética Las noches de Elvira en el bar Cachón, como viene siendo habitual.
En esta ocasión, se hablará de la obra del gran poeta sirio-libanés Ali Ahmad Said, más conocido como Adonis, una figura cumbre de la poesía àrabe contemporánea.
Ali Ahmad Said nació en Qasabín, Siria, en 1930. En 1956 fundó en Beirut la revista Si'r (Poesía). En Damasco, Adonis ejerció el periodismo durante dos años hasta que en 1956 se vió obligado a trasladarse a Beirut (Líbano) después de haber sido encarcelado por sus actividades políticas. Al estallar la guerra civil en el Líbano (1980), emigró a Francia, donde reside en la actualidad.
Ha publicado numerosos libros, entre ellos, Primeros poemas (1957); Hojas en el viento (1958); Canciones de Mihyar el de Damasco (1961); Libro de las huidas y las mudanzas por el clima del día y de la noche (1965); Epitafio para Nueva York (1971); El tiempo de la poesía (1972); Singulares (1975); Las resonancias, los orígenes (1989); Homenajes (1988); La palabra de los orígenes (1989); El tiempo, las ciudades (1990); y Crónica de las ramas (1991).
En 1997, en el festival Struga Poetry Evenings de Macedonia, le fue otorgada la Corona de Oro. Adonis es también un gran pensador y ensayista y ha sido considerado como uno de los más grandes poetas vivos en lengua árabe. En su obra se mezclan las tradiciones del mundo árabe con un cosmopolitismo de tintes surrealistas y con la cultura europea.
Tras los debates de rigor, los asistentes a la tertulia darán lectura a sus propios poemas.
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Redacción.-

3 de mayo de 2007

"Zantesdechia. El patio de las trompetas": Inmaculada Jiménez Montero presentó su primer libro

Inmaculada Jiménez Montero presentó ayer en La Línea su libro “Zantesdechia. El patio de las trompetas”, con el que deja de ser inédita. No obstante, ya contaba en su haber con alguna comparecencia en la revista “Aleceia” y otras publicaciones literarias, en cuyas páginas empezó a darse conocer.
El acto, que resultó emotivo y brillante, se abrió con la palabra institucional de Alfonso Escuadra, concejal de Cultura del consistorio linense, y Estefanía Sánchez, responsable del Aula de Literatura “Gabriel Baldrich”, que cederían su sitio en la mesa a Dolors Alberola y Joaquín Bassecourt, prologuista e ilustrador, respectivamente, del libro presentado, una excelente edición, como pudimos comprobar.
Dolors Alberola dio lectura al texto de su prólogo, destacando las cualidades poéticas de la autora, el sentido clásico de la composición y su delicadeza expresiva.
Tras las palabras de Joaquín Bassecourt, explicando su trabajo como ilustrador, que culminó con la lectura de un soneto, tomó la palabra Inmaculada Jiménez Montero.
La poeta, muy emocionada, se explayó en una larga lista de agradecimientos, que justificó con sobradas razones, para cerrar el acto con la lectura de dos poemas. Al público le supieron a poco y, a petición de los asistentes, la autora tuvo que leer uno más.
Fue un acto muy hermoso, adornado por la sencillez, naturalidad y modestia de la autora, que comparecía ante sus lectores con sólo su verdad, que no es poco, y aun, en los tiempos que corren, es mucho.
Inmaculada Jiménez Montero estuvo arropada por familiares, amigos y otros poetas que acudieron a esta entrañable cita literaria: los ya mencionados Dolors Alberola y Joaquín Bassecourt, Carlos Guerrero, Manuel Saborido Pastor y Domingo F. Faílde, entre otros.
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Redacción.-